Zidane tiene razón: ya es hora de tratar la Copa como se merece

David S. Bustamante/Soccrates/Getty Images

Zinedine Zidane habló en conferencia de prensa de la importancia que tiene la Copa del Rey para el equipo esta temporada, y fiel a su estilo, luego demostró con hechos que comulgaba con esa idea al publicar la lista de convocados para el partido del miércoles ante el Zaragoza.

Solo deja en casa a Casemiro e Isco del grupo de actores principales por decisión técnica, pues Bale, Militao y Mariano se caen de la lista por diversos problemas físicos.

Como ya ocurrió ante Unionistas la semana pasada, el técnico francés pondrá en liza a un equipo mixto  en el que jugadores importantes como Carvajal, Ramos, Varane, Valverde, o Benzema serán seguramente de la partida.

Y es que Zizou tiene razón: Esta Copa es importante. Tres títulos en 30 años, como se le recordó al francés en su comparecencia, son números sonrojantes para un club de la magnitud del Real Madrid.

Zidane se defendió como gato panza arriba refutando con el número de Champions Leagues que tiene el equipo merengue, pero no cabe duda que este año el francés va a poner toda la carne en el asador por levantar la Copa del Rey.

Para él, que ya es el segundo técnico más laureado de la centenaria historia del club, es también un torneo importante. Ni en sus cinco años como jugador de la entidad, ni en los tres y medio que ha entrenado al primer equipo, ha podido ganar este trofeo con el cual se pueden llegar a arreglar bastante las temporadas.

El Real Madrid es líder en solitario de la liga y está en una clara curva ascendente, mientras que el FC Barcelona y el Atlético de Madrid están teniendo un curso para el olvido. Sin embargo, visto los problemas frente a la portería contraria que está teniendo el equipo, es difícil pensar que los blancos puedan volver a hacer la hombrada de levantar de la Champions League. Por eso la Copa del Rey cobra un peso mucho más importante.

La posibilidad de lograr un doblete nacional es algo muy goloso. Con cinco partidos los blancos pueden asegurarse un título que le ha sido esquivo históricamente, a la vez de lograr una inyección moral significativa de cara a la definición de la liga.

Zidane lo sabe y va a manejar su plantilla de manera acorde. Nada de dejar las rondas previas en manos de los menos habituales o de los chicos del filial. A Zaragoza, como a Salamanca, viaja con los mejores mimbres, intentando así dar una estocada a la Copa del Rey que se le resiste desde aquella apoteósica cabalgada de Gareth Bale en 2014 —la única vez que Zizou disfrutó de esta competición, aunque fuera como segundo entrenador.

Más historias que te pueden interesar: