¿Se juega Zidane el puesto en el Clásico ante el Barça?

Que se me entienda con la pregunta, pues evidentemente no va a ser destituido Zinedine Zidane pase lo que pase en el partido entre Real Madrid y Barcelona de este domingo. Con la cuestión voy un poco más allá, si el futuro del técnico francés depende de ganar un gran título esta temporada, de si Florentino le llamó para ganar títulos ya o es un proyecto a largo plazo que no depende de los resultados inmediatos.

El varapalo ante el City fue duro tanto por el fondo, esa eliminación en el horizonte, como por las formas, con un equipo que dejó la sensación de que no da para más, de que sus jugadores están lejos de la élite europea. No hay un Mbappé o un Neymar, ni por supuesto un Messi o Cristiano. Pero tampoco tienen los blancos un jugador diferencial como Salah, Mane, Lewandowski o el propio De Bruyne, que destrozó a los blancos el miércoles en el Bernabéu. Y sus promesas, con Vinícius y Rodrygo a la cabeza, parecen lejos todavía de ser un Haaland.

Esa ausencia de grandes estrellas se puede achacar en gran parte a Zidane, encabezonado en verano en que viniera Pogba y en que su nueve titular sea Benzema. La llegada de Jovic, el delantero de moda la temporada pasada, ha sido un fiasco como no se recuerda, 60 millones por un jugador que no ha aportado absolutamente nada todavía.

Zinedine Zidane (REUTERS/Susana Vera)

Como en verano hubo un gasto importante (más de 250 millones de euros en Hazard, Jovic, Militao y Mendy) y salieron los jugadores que quiso Zizou, es justo decir que la plantilla es, salvando el tema Pogba, la que el galo quería. Y en esas nos encontramos con un panorama que tiene difícil solución, con el Madrid con pie y medio fuera de la Champions y jugándoselo todo a una carta, la de ganar (o no perder al menos) el Clásico de este domingo.

En uno de los partidos más importantes de la temporada, ante el City, el 11 que sacó Zidane solo tenía un jugador nuevo con respecto al equipo del año pasado, Ferland Mendy, un lateral izquierdo. El resto son los mismos que se estrellaron el año pasado en una de las peores temporadas de la historia reciente del club. Zidane confió, y confía, en la vieja guardia, y con ella parece que va a morir esta temporada.

Cuando el galo abandonó el club en junio de 2018, una de las razones que tenía más fuerza es que veía que el equipo no tenía hambre y que él no iba a ser capaz de abordar la renovación necesaria. Casi dos años después, la situación es parecida, pero con las vacas sagradas con dos años más en las piernas y un buen número de partidos en sus botas.

Es por eso que, en caso de desastre en Liga y eliminación en la Champions, se va a abrir un debate de lo más interesante. ¿Es Zidane el hombre adecuado para dirigir la nave madridista la temporada siguiente? Estoy convencido de que Florentino desea con todas sus fuerzas que siga, pues el francés es la última bala antes de que la afición empiece a mirar al palco. Pero dos años sin ganar nada es algo demasiado duro en un club como el Madrid, y si se produce el puesto del galo peligra y mucho. Más interés aún, si cabe, para el Clásico.

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