Zero Waste: qué puedes hacer (en casa) para evitar el despilfarro alimenticio

Mónica De Haro

Este movimiento global pretende dar pautas para que la cocina de nuestros hogares sea eficiente en todos los aspectos, optimizando tus compras y preparaciones culinarias para que no tengas que tirar nada, o casi nada

Según el último estudio realizado, uno de cada tres alimentos se tira a la basura; y es en los hogares donde más se despilfarra. Planificar las comidas y reorganizar la nevera te ayudará a no hacerlo. (Foto: Getty)
Según el último estudio realizado, uno de cada tres alimentos se tira a la basura; y es en los hogares donde más se despilfarra. Planificar las comidas y reorganizar la nevera te ayudará a no hacerlo. (Foto: Getty)

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe sobre la huella del desperdicio de alimentos, en el mundo se tira a la basura una tercera parte de los alimentos producidos. Lo que equivale a cerca de 1.300 millones de toneladas al año.

Solo en España, séptimo país de la UE que más alimentos desperdicia, se desechan 7,7 millones de toneladas al año, 169 kilos por habitante.

El despilfarro de alimentos es un problema global que afecta a toda la cadena alimentaria, pero

sobrecoge saber que el 58 por ciento lo tiramos directamente nosotros, en casa. Sin embargo, las familias españolas están empezando a tomar conciencia, cada uno puede aportar su granito de arena, y ya han conseguido tirar un 4 por ciento menos que hace dos años.

Gracias a la planificación, la compra razonada y la cocción previa de los alimentos, afinarás mucho más las cantidades, pero sobre todo, dejarás de comprar para llenar la nevera, y solo adquirirás lo que vas a comer. (Foto: Getty)
Gracias a la planificación, la compra razonada y la cocción previa de los alimentos, afinarás mucho más las cantidades, pero sobre todo, dejarás de comprar para llenar la nevera, y solo adquirirás lo que vas a comer. (Foto: Getty)

Este problema real que proviene en parte de la falta de valor que damos a los alimentos. Despilfarran tanto los países pobres como los ricos, aunque sea por distintas causas y si no nos ponemos todos en marcha iremos a un problema todavía mayor.

Entre las soluciones planteadas están el reaprovechamiento, la adaptación de la producción de alimentos a la demanda y también la adaptación del precio de los alimentos a su coste real para que los valoremos más. Pero hay mucho que hacer también a nivel particular.

Ada Parellada, experta en nutrición, cultura alimentaria y trastornos de la conducta alimentaria, y autora de ‘La auténtica cocina sostenible’ (Cúpula), nos da las claves para reducir el despilfarro en casa.

1.- Planificar. Hemos de planificar con detalle los menús que vamos a elaborar a lo largo de la semana. No debemos comprar más alimentos que los que sabemos que vamos a consumir, ajustando las raciones. Mejor quedarnos cortos que tirar…

2.- Comprar. Es mejor comprar una vez a la semana que una vez al mes, sobre todo carne, pescado, fruta y verdura, es decir, los productos frescos. Podemos comprar las conservas, especias y productos no perecederos (arroz, pasta, azúcar…) una vez al mes, por supuesto, precisamente porque tienen una caducidad larga.

“No podemos cambiar el mundo pero cambiando nuestra casa, nuestro entorno, mejoramos el sistema”, asegura esta firme defensora de la Cocina sostenible. (Foto: Twitter)
“No podemos cambiar el mundo pero cambiando nuestra casa, nuestro entorno, mejoramos el sistema”, asegura esta firme defensora de la Cocina sostenible. (Foto: Twitter)

3.- Conservar. La nevera y el congelador son nuestra ‘caja de caudale’, donde guardamos los tesoros y nuestra mayor inversión, por lo que debemos tenerlos limpios y ordenados. Cuanto mejor estén, mejor funcionarán y menos se estropearán los alimentos. Si llevamos un orden sistemático, sabremos qué es lo que lleva más tiempo y no se nos quedará ningún alimento arrinconado. Además, una nevera y un congelador ordenados son mucho más apetecibles.

4.- Cocinar. Cuando llegamos de la compra con los alimentos, es conveniente procesarlos y adelantar cocciones, así alargamos su caducidad y preparamos las bases para los siguientes días en los que podremos preparar platos ricos y rápidos.

5.- Servir. Si quieres ver el plato rebañado, sírvete poca cantidad de comida, siempre estás a tiempo de repetir. Recuerda que puedes conservar el sobrante de la cazuela o bandeja en recipientes y volver a servirlo, o integrarlo en futuras recetas. En cambio, lo que quede en los platos, irremediablemente terminará en la basura.

Y, ¡cuidado! Las consecuencias del desfiparro no solo afecta a nuestra consciencia y a nuestros bolsillos; despilfarrar alimentos tiene consecuencias globales, inventariadas y contabilizadas, y ni son pocas ni son el “chocolate del loro”, advierte la experta.

Con la mitad de lo que se desecha se podría alimentar a casi la totalidad de las personas que pasan hambre. Tanto ética como económicamente, el despilfarro es inaceptable, y cuesta casi un billón de euros al año. Si el despilfarro alimentario fuera un país, sería el tercer Estado más contaminante del

planeta, detrás de China y de Estados Unidos, emitiendo unos 3.300 millones de toneladas de dióxido de carbono.

¿Compras al tuntun o planificas? ¿Crees que no valoramos los alimentos? ¿Tiras comida a diario o guardar los restos para elaborar otros platos?

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