Ya no cuela lo de ingerir (sin ser conscientes) grasas poco saludables

Mónica De Haro

Sabemos que no todas las grasas que comemos son saludables pero algunos alimentos ‘enemigos’ están camuflados. Este revolucionario test va a decirte exactamente qué haces mal

Algunos productos se venden como saludables y se ponen de moda de la mano de muchas celebridades pero resulta que en realidad son una auténtica bomba para la salud de las arterias y el corazón, como el aceite de coco. (Foto: Getty)
Algunos productos se venden como saludables y se ponen de moda de la mano de muchas celebridades pero resulta que en realidad son una auténtica bomba para la salud de las arterias y el corazón, como el aceite de coco. (Foto: Getty)

Quien más quien menos sabe que la grasa ‘mala’ se encuentra alimentos de origen animal, como carnes, embutidos, leche y sus derivados; el problema viene con el mundo vegetal y los productos ‘light’. Aquí la cosa se complica pero que mucho. Y no digamos ya cuando se pone de moda algo porque se ha pillado con las manos en la masa a la celeb del momento.

Las influencers e it girls no son solo prescriptoras de modas, también se han convertido en chicas anuncio que nos venden productos light, pre y probióticos como si fueran la panacea para todo. ¡Cuidado! Pongamos algunos puntos sobre las ‘ies’ antes de continuar por este peligroso camino.

La comida basura, como las pizzas o las hamburguesas, son una auténtica bomba para nuestro organismo. Contienen harinas refinadas, sal y grasas trans, por lo que el cuerpo no recibe nutrientes sino que todo se transforma en acumulaciones de grasa y celulitis. (Foto de Corbis/Getty Images).
La comida basura, como las pizzas o las hamburguesas, son una auténtica bomba para nuestro organismo. Contienen harinas refinadas, sal y grasas trans, por lo que el cuerpo no recibe nutrientes sino que todo se transforma en acumulaciones de grasa y celulitis. (Foto de Corbis/Getty Images).

Las grasas o ácidos grasos junto con las proteínas y los hidratos de carbono forman los 3 macronutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo y constituyen los componentes principales de nuestra alimentación. Los ácidos grasos, además de ser fuente de energía, tienen un papel fundamental en la composición y funcionalidad de las membranas celulares y en la síntesis de hormonas.

Existen distintos tipos de ácidos grasos: saturados, monoinsaturados, poliinsaturados y las grasas trans. La dieta occidental actualmente ofrece un claro desequilibrio en ácidos grasos, con un exceso de grasas saturadas, trans y omega 6 y un defecto de omega 3.

Este desajuste incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y genera un contexto de inflamación crónica, lo que a su vez aumenta el riesgo cardiovascular, de accidente cerebrovascular, de depresión y de enfermedades neurodegenerativas, entre otras. La corrección del desequilibrio en la ingesta de ácidos grasos a través de la dieta es una medida sencilla y eficaz para conseguir un estado óptimo de salud.

Ojo que tomar ensalada todos los días no es hacerlo bien. Sobre todo si la tomas envasada, ‘prefabricada’ y directamente del envase (¡y con tenedor de plástico!). Francamente mal. (Foto: Getty)
Ojo que tomar ensalada todos los días no es hacerlo bien. Sobre todo si la tomas envasada, ‘prefabricada’ y directamente del envase (¡y con tenedor de plástico!). Francamente mal. (Foto: Getty)

Un ejemplo bien conocido actualmente es el aceite de palma, muchas veces aparece en los alimentos como “aceite vegetal” pero es rico en grasas saturadas y actualmente se conoce por sus efectos perjudiciales para la salud, puesto que su consumo se relaciona con mayor riesgo de dislipemias y en consecuencia con enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, etc.

Aunque su origen es vegetal, el aceite de palma es un aceite nefasto para nuestro sistema circulatorio, ya que origina placas en el interior de las arterias con más frecuencia que el propio colesterol. Debido a su sabor bastante neutro y su bajo coste es muy empleado en bollería industrial, barritas de cereales. Algunos fabricantes lo especifican, pero, en muchas ocasiones, solo se indica que contienen grasa vegetal.

En la actualidad no todos los tipos de grasas nocivas aparecen reflejados en las etiquetas de los productos que consumimos, por lo que quizá involuntariamente estamos ingiriendo grasas poco saludables sin ser plenamente conscientes. Mantener el equilibrio en la ingesta de grasas es clave para la salud.

El test ‘Grasas Alimentarias’, de Laboratorios SYNLAB, te permitirá conocer los tipos de grasa que incluyes en tu dieta, este es el primer paso para poder personalizar tu nutrición, evitando las grasas poco saludables. La prueba se realiza a partir de una muestra de sangre y analiza los distintos tipos de ácidos grasos en la membrana de los eritrocitos, por lo que el análisis es representativo del consumo de grasas de los últimos 3 meses.

La prueba está indicada para personas de cualquier edad que quieran personalizar su alimentación para optimizar su salud. También está recomendado para pacientes con enfermedades inflamatorias, con dolencia cardiovascular -dislipemias, hipertensión, síndrome metabólico, etc.-, así como en pacientes con alteraciones del estado de ánimo, de comportamiento o que sufran déficit cognitivo.

¿Te gustaría hacerte este test? ¿Crees que te ayudaría a comer más sano?

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