Wormwood, la docuserie que hipnotiza con una conspiración aterradora

Si eres de los que disfruta con las docuseries sobre misterios criminales y teorías conspiratorias, seguramente te interesará la recomendación que les traigo esta semana.

Les hablo de Wormwood, una serie estrenada en Netflix a finales de 2017 que pasó desapercibida para muchos espectadores entre los contenidos crecientes de la plataforma. Así como otras docuseries criminales de la casa, como The Staircase o Making a murderer, cuentan con el relato de los hechos a través de las personas implicadas, Wormwood va aún más lejos adentrándose en una telaraña de misterios que implica a la CIA como responsable de la muerte sospechosa de un científico en 1953.

Netflix

Y cuando digo que va más lejos es porque además de contar con los testimonios de muchos implicados, la serie recrea momentos e hipótesis con actores de la talla de Peter Sarsgaard (An Education) y Molly Parker (House of cards).

Compuesta por seis episodios, Wormwood intenta atar los cabos perdidos de uno de los casos más misteriosos de la historia americana: la muerte de Frank Olson, un científico que habría participado en un programa gubernamental secreto de experimentación bélica biológica. Olson murió al caer del decimosegundo piso de un hotel en Nueva York sin indicios de tendencias suicidas.

La serie está avalada con la dirección del aclamado documentalista Errol Morris, un experto en desenmarañar corrupción y misterio a través de la cámara como hizo en 1988 con el aclamado documental The thin blue line. En aquella ocasión Morris investigó el caso de un hombre sentenciado a muerte por un crimen que no había cometido, descubriendo que cinco testigos habían mentido en el juicio. Gracias a la polémica suscitada por el documental, el caso fue revisado y el acusado fue liberado un año más tarde. O también como hizo en 2003 con el documental ganador del Oscar Rumores de guerra, sobre el ex Secretario de Defensa de EEUU, Robert McNamara, y sus ideas sobre la guerra moderna.

En Wormwood, Morris mezcla todas esas facetas para adentrarse en la obsesión del hijo del científico, Eric Olson, que pasó toda su vida indagando e investigando qué pasó aquella noche. A través de comparaciones con Hamlet, la serie expande poco a poco una investigación que fue descubrimiento nuevos detalles con el paso de las décadas a medida que la CIA y el gobierno americano fueron admitiendo su implicación en diferentes programas de pruebas secretas.

Eric Olson describe con lujo de detalles sus encuentros secretos y no tanto con la CIA, la falta de información y la obsesión que fue desarrollando desde pequeño cuando le dijeron que su padre “se cayó o se tiró” por la ventana del hotel. La sombra de la duda si fue un accidente o un suicidio lo persiguió toda su vida llegando a respuestas que encaminan hacia una trama de conspiraciones y secretos que incluyen experimentos, drogas y programas de eliminación de testigos.

Eric Olson y Errol Morris en Wormwood (Netflix)

Frank Olson fue un bioquímico e investigador de armas biológicas del gobierno que fue sometido sin su consentimiento a un experimento con LSD como parte de uno de los proyectos en que participaba. Nueve días después caía hacia su muerte desde la ventana del edificio. Era el Proyecto MKUltra, un programa de experimentos con humanos diseñado por la CIA que pretendía identificar o desarrollar drogas que sirvieran en interrogatorios y forzar confesiones a través del control mental. El programa estuvo activo durante varias décadas, hasta que fue detenido en 1973, pero a lo largo de ese tiempo desarrolló actividades hoy categorizadas de ilegales como supuestamente experimentar con ciudadanos.

Si bien mucha documentación de este programa fue destruida por la CIA en 1973, Eric Olson dedicó su vida a desenmarañar la verdad detrás de la muerte de su padre a través de cartas al gobierno, investigadores y abogados. Y aunque en 1953, la muerte de Olson fue declarada un suicidio, las contradicciones entre los testimonios con el paso del tiempo y los secretos evidentes que escondía la CIA a la familia llevaron a Eric y su hermano a exhumar el cuerpo de su padre décadas más tarde y descubrir que había sido golpeado en la frente antes de caer. En 1994 el reporte forense cambió a “homicidio”. Y lo más llamativo, y una de las evidencias que la familia tiene para asegurar que Frank fue asesinado por el gobierno, es el manual de asesinatos de la CIA de 1953, en donde se instruía a los agentes que la forma “más eficiente” para cometer un asesinato era “cayendo a 23 metros de altura sobre una superficie dura”.

Eric Olson siempre creyó que su padre fue víctima de la CIA, y que la organización se deshizo de él por ser una persona de alto riesgo. Al parecer, Frank habría querido abandonar el programa y se había convertido en un riesgo para la organización al ser capaz de divulgar secretos de las operaciones internas. Renunció a su puesto pocos días antes de morir por supuestamente sufrir una crisis moral ante los experimentos y desarrollos en guerra biológica que estaban haciendo.

Si bien en 1975 la familia cobró una compensación de $750.000 del gobierno y recibieron las disculpas del presidente Gerald Ford y el Director de la CIA, William Colby, nunca tuvieron una respuesta oficial a lo que realmente sucedió esa noche. Y Wormwood intenta descifrarlo con una trama digna de un thriller político que pone los pelos de punta.

El valor del ser querido es infinito y el sacrificio también” dice Eric Olson sobre una vida dedicada a buscar la verdad. Una vida amarga, sin respuestas claras y con una impotencia total contra su propio gobierno como responsable del asesinato de su padre. Un hijo perdido en un mar de preguntas toda su vida.

El periodista investigador y ganador del Pulitzer, Seymour Hersh, afirma haber encontrado la respuesta de toda esta telaraña. Pero no la puede contar ni publicar por no comprometer a su fuente, ni siquiera para aliviar la amargura de Eric.

La serie recuerda al espectador la época en que sucedió todo esto durante la Guerra Fría y en donde el comunismo era la letra escarlata sobre cualquier americano. Pero también lanza la controversia sobre el poder que tuvo la CIA, por encima del mismo gobierno, de haber sido autónoma a la hora de tomar decisiones drásticas que implicaban la vida o muerte de varias personas. Wormwood es una docuserie amarga, pero orquestada con la maestría de un experto como Errol Morris. Una serie original en su ejecución, presentando un argumento plagado de misterio en una manera tan artística que hipnotiza.

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