La redención de Janet Hubert, la primera tía de Will Smith en 'El príncipe de Bel-Air'

Valeria Martínez
·8 min de lectura

Por mucho que pase el tiempo, El príncipe de Bel-Air sigue ocupando un lugar muy especial entre los televidentes más nostálgicos. Y no solo por haber lanzado a Will Smith al firmamento de las estrellas, sino por hacernos vivir momentos hilarantes a lo largo de sus seis temporadas (1990-1996) y sus incontables reposiciones. Sin embargo, el legado de la serie quedó manchado desde 1993 cuando reemplazaron a Janet Hubert-Whitten justo cuando estaba embarazada, excusando la decisión en decir que era “difícil” en el set. Un capítulo oscuro que ahora, décadas más tarde, se cierra de una vez por todas gracias al reencuentro protagonizado por las estrellas de la serie en HBO Max (ya disponible en EEUU) y en donde Will y Janet hicieron las paces delante de las cámaras.

Warner Media/HBO Max (Twitter)
Warner Media/HBO Max (Twitter)

Si retrocedemos al año 1994 y nos plantamos en una sociedad sin el consumo de información instantáneo que trajeron las redes sociales, recordaremos la sorpresa atroz que vivimos al ver el primer capítulo de la cuarta temporada de El príncipe de Bel-Air y descubrir que habían cambiado a la tía Vivian. La sorpresa fue máxima y aunque Daphne Maxwell Reid lo hizo bien, nunca terminó de ganarse a la audiencia tanto como lo había hecho Janet Hubert-Whitten. La versión oficial señaló a Hubert de difícil, tachando la mala relación que tenía con la estrella del show como motivo del despido y quitándole hierro al asunto de que estaba embarazada al momento de deshacerse de ella.

Ni corta ni perezosa, Janet Hubert le declaró la guerra a los ejecutivos, la cadena y su compañero, manteniendo su batalla hasta el punto de aprovechar cada polémica o controversia en la carrera de Will Smith para lanzar un nuevo ataque. Las malas lenguas siempre insistieron en las discusiones contantes que ambos intérpretes habrían tenido en el set a lo largo de tres años, supuestamente por el afán de protagonismo de Janet, pero el hecho de que estuviera embarazada al momento de despedirla chirriaba bastante.

Incluso hubo un momento que la serie se burló del “cambiazo” convirtiéndolo en un momento cómico pero que, visto con la perspectiva que otorga el paso del tiempo, resulta un tanto humillante para Vivian. En la escena hacían mención al bebé que añadieron a la historia debido al embarazo de Janet, y Jazz sugería el cambio de persona en la figura de Vivian mientras Will miraba a la cámara como guiño a la audiencia:

Janet habría salido de la serie pero no se calló. En 2011 declaró a TMZ que jamás participaría en una reunión con ese gilipollas”, refiriéndose a Will Smith, mientras cerraba la puerta definitiva a cualquier tipo de reencuentro con sus compañeros de la ficción. “Todavía es un ególatra y no ha crecido. Una reunión con él no ocurrirá nunca en mi vida a menos que haya una disculpa, pero él no conoce esa palabra" añadía. Años más tarde volvía al ataque para criticar al matrimonio Smith por su intento de boicot a los Óscar por la falta de diversidad racial en las nominaciones impulsando el hashtag #OscarSoWhite. En un vídeo que colgó en Facebook sugería que la campaña era parte del ego herido de Will por no estar nominado: “El hecho de que las cosas no salgan como tú querías no significa que puedas salir y empezar a pedir a la gente que salga a cantar We Shall Overcome solo para ti. No sois Barack y Michelle Obama”, decía.

En 2017, tras ver la foto que los protagonistas habían publicado tras un reencuentro calificó a Alfonso Ribeiro (Carlton en la serie) de “furcia” y “lameculos de Will Smith” por haber subido la instantánea a redes sociales y volvía a cerrarles la puerta sentenciando: “nunca habrá una auténtica reunión de El príncipe de Bel-Air. No tengo interés alguno en ver a ninguna de esas personas”. Dicha respuesta la publicó en Facebook aunque más tarde la eliminó, pero varios medios llegaron a recogerla.

Pero cómo han cambiado las tornas ahora...

Tras años de rumores, finalmente Will Smith logró convocar a todos sus compañeros para un reencuentro especial que se estrenó el 19 de noviembre en la plataforma HBO Max. Absolutamente todos, incluida Janet Hubert-Whitten. El único que falta evidentemente es James Avery, el actor que daba vida al entrañable tío Phil fallecido en 2013 a los 68 años.

Janet sorprendió a los espectadores con unos 62 años muy bien llevados y a juzgar por las reacciones de quienes han visto el capítulo y de los medios que ya pudieron verlo, el reencuentro sirve para que ambos entierren el hacha de guerra. Es más, Will se encontró con ella delante de las cámaras por primera vez en 27 años para darle su momento de gloria y explique, de una vez por todas, su versión de la historia.

Él no concebía la idea de grabar un reencuentro sin ella y así se sentó para un cara a cara definitivo que en el mismo capítulo enseña al resto de sus compañeros. Y según relatan medios como EW, Janet fue directa desde el principio. “¿Por qué? Fuisteis tan lejos. Perdí tanto. ¿Cómo sanamos eso?” le cuestionó a Smith, quien le sugirió que quizás ayudaría si ella contaba su historia.

No tienes ideas. Fue una locura” revelaba para luego añadir que cuando se quedó embarazada durante la tercera temporada estaban sucediendo muchas cosas, tanto en su vida como en la de Will. En el caso de Janet estaba atrapada en un matrimonio abusivo, algo que sus compañeros de reparto desconocían.

Explica que no fue despedida como se dijo durante mucho tiempo sino que no aceptó el “mal acuerdo” que le ofrecieron que básicamente suponía una reducción de salario y que no pudiera trabajar en ningún otro lado. Como madre de un recién nacido y esposa de un hombre desempleado, decidió rechazar la oferta y en consecuencia la reemplazaron. “Fue muy doloroso” admite. “Cuando dejé la serie, tenía un bebé y a nadie más. Mi familia me repudió. Hollywood me repudió. Mi familia me dijo: 'Has arruinado nuestro nombre'. No fui profesional en el set. Dejé de hablar con todos porque no sabía en quién confiar porque había sido desterrada. Dijeron que fuiste tú quién me desterró”.

Y Will admitió su parte de culpa. Dijo que con 21 años sentía que “todo era una amenaza”, que se “dejaba llevar por el miedo”, pero que ahora que es padre y un hombre con un divorcio y un segundo matrimonio a sus espaldas “puede ver el nivel de dolor y el nivel de lucha” que era para ella el simplemente ir a trabajar cada día.

Pero Janet no se lo puso fácil. Dado que fue él quien la tachó de difícil ante la prensa y la industria, le recordó que sus palabras le hicieron perderlo todo: Me lo quitaste todo con tus palabras” le dijo. “Las palabras pueden matar. Lo perdí todo. Reputación. Todo. Comprendo que pudiste seguir adelante pero ya conoces esas palabras, llamar a una mujer negra difícil en Hollywood es el beso de la muerte. Y ya es duro ser una mujer de piel oscura en este negocio”.

Finalmente, y tras desahogar todas las palabras contenidas durante años, Janet enterró el hacha de guerra y le pidió disculpas por haberlo atacado en el pasado. Con lágrimas en los ojos, Hubert acarició su rostro y Will le confesó “sigues siendo mi tía Viv”. Se abrazaron pidiéndose disculpas y cerraron por fin el capitulo más oscuro que llevaba décadas acechando el legado de la serie.

Una vez a solas, Will reconoció ante la cámara que durante aquella época “no fue sensible” con ella, “no fue perceptivo”. “Ahora que tengo tres hijos he aprendido cosas que no sabía por entonces. Reconozco dónde hice que el set fuera muy difícil para Janet”.

Más tarde Janet se reunió con el resto del reparto marcando el primer encuentro de las dos tías Vivian, al toparse con Daphne en el mismo lugar. “Estoy tan feliz de que pudiéramos lograr esta reconciliación y espero que otras personas puedan aprender algo de ello” sentenció Will ante el mundo.

La historia de Janet me recuerda a lo que vivieron otras actrices como Mira Sorvino y Ashley Judd, a quieness hombres poderosos de la industria como Harvey Weinstein tacharon de “difíciles” complicando su futuro en el mundo del cine. Y es imposible no sentir pena por Janet, una actriz que al momento de ser reemplazada tenía 37 años, vivía un matrimonio tumultuoso (se divorció en 1994) y con un bebé en brazos. Mientras Will Smith se convertía en estrella de cine dueño de salarios de ocho cifras, ella veía cómo la industria le daba la espalda y pasaba las siguientes décadas interpretando papeles esporádicos en diferentes series. Fue recién en 2018, 25 años después de su salida de El príncipe de Bel-Air que consiguió entrar en otra serie de éxito como General Hospital, donde todavía se mantiene.

Sin dudas este reencuentro sirve para cerrar el oscuro capítulo que aun sobrevolaba sobre la serie, aunque creo que lo más relevante a nivel humano es el gran peso que Janet y Will por fin se quitaron de encima. Will se excusa en su corta edad y falta de experiencia por aquel entonces, mientras Janet ha conseguido el perdón y la explicaciñon que buscaba. Ella, al menos, ya se ha pronunciado en redes sociales tras ver los mensajes de apoyo recibidos: “Gracias por el amor... la compresión, especialmente a ti Will. Fue maravilloso verte de nuevo. Bendiciones, esta es mi historia sobre cçomo... la sanación sucedió”.

Eso sí, para ver el capítulo en España toca esperar. De momento HBO no ha anunciado su emisión por estos lados.

Más historias que te pueden interesar: