Von der Leyen dice que Polonia y Hungría deberían ir al TJUE en lugar de vetar el presupuesto

Por Jan Strupczewski
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European Commission President Ursula von der Leyen arrives to deliver a statement, in Brussels

Por Jan Strupczewski

BRUSELAS, 25 nov (Reuters) - Polonia y Hungría deberían pedir al máximo tribunal de la Unión Europea que evalúe la relación entre el acceso a los fondos del bloque y el respeto del Estado de derecho, en lugar de bloquear el presupuesto y el plan de recuperación de Bruselas para 2021-2027, dijo la presidenta de la Comisión Europea.

La sugerencia es una de las posibles opciones que baraja la UE para poner fin a los vetos de Varsovia y Budapest, que retienen 1,8 billones de euros (2,14 billones de dólares) de fondos destinados a la recuperación de la economía de los 27 países.

En su discurso ante el Parlamento Europeo, Ursula von der Leyen, subrayó que la norma de la UE por la cual los fondos del bloque sólo pueden enviarse a gobiernos que respeten el Estado de derecho se aplicará exclusivamente para proteger dichos fondos.

"Estamos hablando de las violaciones del Estado de derecho que amenazan al presupuesto de la UE, y sólo de eso", dijo. "Es muy difícil imaginar que alguien en Europa pueda tener algo en contra de ese principio".

Polonia y Hungría, que están siendo investigadas formalmente por la UE por socavar la independencia de los tribunales, los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales, temen perder el acceso a decenas de miles de millones de euros en los próximos siete años.

"Cualquiera que aún tenga dudas tiene un camino claro. Pueden acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)", apuntó von der Leyen.

"Ese es el lugar donde suelen resolverse las diferentes posturas en torno a los textos legislativos y no se hace a expensas de millones de ciudadanos que esperan urgentemente nuestra ayuda", remarcó.

Resolver la cuestión también redunda en el interés de Polonia y Hungría, que recibirían una de las mayores cantidades per cápita de la UE.

Tras una década en el poder, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha utilizado el gasto público para crear una élite empresarial leal que incluye a algunos miembros de su familia y amigos más cercanos, utilizando en parte miles de millones de euros provenientes de fondos estatales y de la UE.

Para Polonia, el dinero de la UE es crucial para seguir desarrollando las zonas rurales y las pequeñas ciudades en las que viven muchos de los votantes del partido nacionalista gobernante, el PiS.

El presupuesto de la UE de 1,1 billones de euros para el período 2021-2027, el fondo de recuperación de 750.000 millones y la reglamentación del Estado de derecho están vinculados en un solo paquete por la presidencia alemana de la UE.

El veto de Hungría y Polonia a una sola reglamentación -en este caso a la del Estado de derecho- también bloquea automáticamente los dos otros apartados financieros.

Antes de la intervención de Von der Leyen, en una entrevista publicada por el semanario alemán Die Zeit, Orban pidió a Alemania que no vinculara el acceso a los fondos con el apoyo a esa modelo de gobernanza. El primer ministro húngaro dijo que apoyar ese escenario sería equivalente a un "suicidio".

Orban apuntó que las tres cuestiones pueden tratarse por separado, lo que permitiría a Bruselas seguir adelante con el plan financiero de 1,8 billones de dólares, mientras que la reglamentación del Estado de derecho podría abordarse más adelante.

(1 dólar = 0,8399 euros)

(Información adicional de Krisztina Than y Marton Dunai en Budapest; información de Jan Strupczewski; editado por William Maclean; traducción de Jorge Martínez)