Vladimir Putin envió espías para vigilar a su hija en sus viajes por el mundo con su novio

·2 min de lectura
Vladimir Putin credit:Bang Showbiz
Vladimir Putin credit:Bang Showbiz

Vladimir Putin desvió a decenas de agentes de la inteligencia rusa para que vigilaran a su hija cada vez que realizaba viajes románticos a Occidente para reunirse con su nueva pareja.

Katerina Tikhonova, de 35 años, realizó repetidas visitas clandestinas a lo largo de cuatro años a Múnich y a otros lugares -incluido Londres-, sobre todo para tener citas con Igor Zelensky, de 53 años, entonces director del Ballet Estatal de Baviera, y según se presume, su pareja.

En todas las ocasiones estuvo acompañada por un "ejército de oficiales de los servicios especiales" con un enorme gasto para los contribuyentes rusos, según ha demostrado una reveladora investigación del medio Important Stories y Der Spiegel, basada en documentos filtrados de los servicios secretos.

En un viaje a Londres en marzo de 2017, seis agentes de inteligencia leales al mandatario fueron alojados en un hotel por Aleksey Skripchak, un oficial personal en el destacamento de seguridad presidencial.

En otro viaje secreto de la hija de Vladimir Putin -esta vez al Hotel Continental Relax Spa de Halmstad, Suecia- la acompañaron nada menos que diez oficiales de agencias de inteligencia que, se presume, formaron parte de la KGB. Dos de ellos fueron descubiertos como Dmitry Dankov y Dmitry Posunenko, que habían cuidado personalmente del presidente ruso.

Katerina fue una bailarina de rock and roll que se casó con el multimillonario más joven de Rusia, Kirill Shamalov, de 40 años, hijo de un estrecho colaborador de Putin. Pero el matrimonio terminó, por lo que ella comenzó una relación con la estrella del ballet Zelensky, quien no es pariente del presidente ucraniano. La pareja comparte ahora una hija.

En diversas ocasiones, Vladimir Putin ha arremetido contra los rusos que disfrutan de Occidente, mientras que los documentos filtrados muestran cómo dedicaba cuantiosos recursos estatales a los viajes al extranjero de su hija, utilizando a veces el lujoso avión de negocios Gulfstream G650.

Al parecer, el líder del Kremlin sabía todo sobre la vida amorosa de su hija, ya que sus espías estaban siempre presentes en las habitaciones contiguas.

"Estos documentos son de gran importancia pública", afirma Important Stories. "Gracias a ellos, no sólo descubrimos cómo vivía la familia de Putin en el extranjero, sino también cómo un ejército de agentes de los servicios especiales les acompañaba a todas partes".

Katerina fue nombrada copresidenta de un grupo de alto poder que supervisa la sustitución de importaciones, un movimiento que algunos consideran el inicio de una carrera política. También es directora general de la Fundación Nacional de Desarrollo Intelectual de Rusia.

Es la segunda hija de Vladimir Putin con la ex primera dama, Lyudmila, su ex esposa.

Su hermana mayor es la doctora Maria Vorontsova, de 37 años, investigadora principal del Centro Nacional de Investigación Médica de Endocrinología del Ministerio de Sanidad de Rusia, y experta en enanismo.

Tiene una hermanastra, Luiza Rozova, de 19 años, hija de la ex pareja de Putin, la limpiadora convertida en multimillonaria, Svetlana Krivonogikh, de 45 años.