Vinícius Júnior: el Madrid tiene a un futbolista único en Europa

Vinícius Júnior encara a Vrsaljko antes de superarlo en una jugada individual. (Foto Sonia Canada/Getty Images)


La evolución ascendente en el fútbol de Vinícius Júnior es un hecho. El brasileño sigue cargando con la responsabilidad de aportar el desborde necesario a una circulación de balón notablemente estructurada, pero a la que le faltan matices para dañar más al rival. Además, con la baja de Eden Hazard, el joven talento sudamericano ha dado un paso adelante en su mejora de toma de decisiones, algo que, en un mercado donde el regate está tan caro y escondido, es una bendición para el Real Madrid.

El camino de Vinícius Júnior desde que aterrizó en el Real Madrid nunca fue fácil. Primero, tuvo que cargar con la presión de un traspaso desorbitado y luego, tuvo que demostrar que Lopetegui se equivocaba al relegarlo al Madrid Castilla en una de las temporadas más negras que se recuerdan por Chamartín. En este sentido, la aparición del crack brasileño en el conjunto blanco fue una bocanada de aire fresco en forma de velocidad y regate para un conjunto corto de oxígeno en los metros finales.

Desde el inicio, Vinícius Júnior era sinónimo de peligro y 1vs1, pero tras demostrar una personalidad abrumadora para fallar y volver a intentarlo constantemente sin importar el rival ni el escenario, su fútbol demandaba continuar con una evolución futbolística racional.

Es decir, sin perder ni un ápice de su fútbol instintivo, el extremo blanco buscaba aumentar su grado de acierto en las acciones individuales y sobre todo, mejorar su toma de decisiones en el último tercio del campo para sumar productividad.

Un año después el crecimiento del ex de Flamengo es más que evidente, un fenómeno que se ha podido observar especialmente en los últimos cuatro encuentros. Así, el brasileño ha revolucionado los dos partidos en los que salió desde el banquillo, Sevilla y Atlético de Madrid, mientras que ante Zaragoza y Unionistas de Salamanca se erigió como uno de los nombres propios en ambos encuentros.

De este modo, la entrada en el segundo tiempo antes dos equipos excelentemente pertrechados como el Sevilla y el Atlético de Madrid sirvió para encontrar el punto débil en ambos sistemas defensivos rivales, mientras que si no lo había, Vinícius Júnior se encargó de encontrarlo a base de aglutinar rivales y soltar el balón en el momento idóneo.

Precisamente, la intuición del brasileño para hacer lo correcto en el momento preciso es una característica que está añadiendo a su juego y que, previamente, no se encontraba entre sus principales virtudes. Si bien anteriormente el sudamericano actuaba por puro instinto, ahora, a cada partido que pasa, comprende mejor qué debe hacer en cada momento. Fija defensas, libera compañeros y mejora el sistema ofensivo de Zinedine Zidane a la espera que vuelva Eden Hazard.

En resumen, en apenas el lapso de un año, Vinícius Júnior ha cambiado las críticas y las burlas hacia su juego por un temor y una preocupación cada vez más grande por parte de sus rivales. El brasileño representa un perfil -casi- único en el mercado por la profundidad y el dribbling que caracteriza su juego. Si a ello le empieza a sumar una regularidad propia de los grandes atacantes, el Madrid tendrá extremo para una década.