'La villa del amor': una comedia romántica de Netflix con todos los tópicos del género, pero que se deja ver

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Photo credit: Riccardo Ghilardi/ Netflix
Photo credit: Riccardo Ghilardi/ Netflix

Vamos a empezar por el final, por las conclusiones. 'La villa del amor' es una película que reúne todos los rasgos y características (por lo tanto, estereotipos) de las comedias románticas, pero no aporta absolutamente nada nuevo y lo más probable es que se te olvide según terminas de verla. Ahora bien, si eres amante del género, seguro que disfrutas mientras la ves (no diremos nada del predicibilísimo final).

'Tal para cual', 'En la Toscana', 'Temporada de bodas'... han sido algunas de las comedias románticas estrenadas este año por Netflix y cierra la temporada veraniega con 'La villa del amor', una comedia romántica de poca monta que utiliza como base el tropo de dos personas que se conocen, se caen fatal y se convierten en 'enemigos' y acaban enamorándose.

La protagonista es Julie, profesora, que además es una obsesa de Romeo y Julieta, que planifica un detallado viaje a Verona con su novio Brandon (Raymond Ablack). Pero cuando llega el momento, este se echa atrás y 'le pide espacio'. Lejos de anularlo, Julie decide irse ella sola.

Al llegar, se encuentra con una desagradable sorpresa: la villa que había alquilado ha sido rentada dos veces y tendrá que compartirla con un vendedor de vinos británico, Charlie (Tom Hopper), con el que se enfrenta inmediatamente. Como esperamos, poco a poco van limando asperezas, se enamoran... pero llegan los ex de ambos a la ciudad y Julie y Charlie tendrán que decidir dónde está su corazón.

Photo credit: Riccardo Ghilardi/Netflix
Photo credit: Riccardo Ghilardi/Netflix

'La villa del amor' puede recordarte a cientos y cientos de películas románticas y de películas de bodas, pero quizás con la que tiene más parecido es con '27 vestidos' (2008), con la otrora reina de la comedia romántica Katherine Heigl. Eso sí, en versión 'meh', porque la de hace quince años tiene unos diálogos mucho más ágiles. Y eso que cada vez que sale en pantalla Raymond Ablack, el actor que da vida al novio de Julie, nos alegramos un poco con su chispa y encanto.

Netflix se ha puesto como loco a producir todo tipo de películas (quizás buscando una segunda era de oro como la plataforma de 'streaming' preferida por los espectadores, ahora que el trono se lo ha quitado Disney), pero el resultado son largometrajes más cercano a los de sobremesa de Antena 3 (todos conocemos las características del género) que a los de Nora Ephron.

Photo credit: Riccardo Ghilardi/Netflix
Photo credit: Riccardo Ghilardi/Netflix

'La villa del amor' no sería difícil que encajara en esas sobremesas, con una producción justita, unos diálogos manidos y un reparto sin demasiada química. A Graham la vimos en 'Crónicas vampíricas', pero su personaje no tiene demasiada pasión ni emoción, mientras que Hopper (que si te acuerdas salía en 'Juego de tronos') parece que no comparte demasiado con ella.

Las cosas suceden un poco a trompicones. Durante la mayor parte de la primera mitad, el dúo trata de encontrar cualquier razón para que el otro abandone la villa, recurriendo a veces incluso a hacer que lo arresten. Pero ¡oye! como por arte de magia, todo empieza a cambiar; no sabemos cómo ha ido surgiendo la atracción entre ellos y el cambio de rumbo.

'La villa del amor' es una película que cuenta con un 5,3 en IMDb y un 41% en Rotten Tomatoes, una calificación perfectamente justa: un suspenso que roza el aprobado o un aprobado justito, con diálogos llenos de frases que ya has oído antes. Y eso es porque, en efecto, ya lo has visto antes.

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