Dramático video del momento en que la policía rescata a una niña de 8 años secuestrada en Texas

El épico rescate de una menor secuestrada, registrado en video por las cámaras corporales de los propios policías que la salvaron, mostró un inusual y punzante vistazo a operaciones policiales en las que la vida de inocentes está en juego, y también la importancia clave de la colaboración ciudadana.

El secuestro de una niña de 8 años conmocionó a la ciudad de Fort Worth, Texas, el pasado mayo. Una madre denunció que un sujeto literalmente le arrebató a la menor de sus brazos y huyó con ella en un auto. Ello desencadenó una intensa actividad policial y una severa consternación en la opinión pública.

Policías de Fort Worth, Texas, irrumpen en la habitación de un hotel donde un secuestrador retenía a una niña de 8 años. Las imágenes fueron captadas con las cámaras corporales de los oficiales. (Captura de video / ABC News)

Por horas, las autoridades buscaron frenéticamente al sujeto que se había apoderado de la niña hasta que, durante la madrugada, Crystal Merrill, una operadora del número de emergencia 911 recibió una llamada y la canalizó a la policía: una persona proveyó del número de placa de un auto.

La operadora de algún modo, relató la televisora ABC News, sintió que esa llamada podría ser clave para hallar al secuestrador y rescatar a la menor. Ella, que tiene dos hijos, y había escuchado el relato del secuestro de la niña, estaba impresionada e incluso pensó qué sería de ella si el secuestro hubiese sido el de sus hijos.

Su corazonada en relación a la llamada fue correcta.

Horas antes, cuando el secuestro fue reportado, la sargento Amelia Heise acudió a la casa de la madre de la niña y, tras escuchar el relato de cómo el sujeto llegó hasta allí y súbitamente sujetó a la menor, la subió a fuerza a su auto y huyó con ella pese a la desesperada lucha de la madre, supo que la cámara de video de un vecino había captado el incidente.

“Los secuestros cometidos por extraños son raros… Uno no tiene muchos casos de ellos, y cuando escuché los detalles, su seriedad y su inusual naturaleza… supe entonces que el caso era diferente”, dijo Heise a ABC News.

El testimonio de la madre y las imágenes de la cámara permitieron a la policía identificar algunos rasgos físicos del sospechoso y el tipo de vehículo del secuestrador, y se desató la búsqueda con el temor de que cada minuto era clave para salvar a la niña. El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional fueron alertados y colaboraron con la pesquisa.

En un entorno de enorme tensión las autoridades se lanzaron a encontrar el vehículo y recibieron un reporte que señaló que un hombre y una niña que podrían ser los buscados se encontraban en un hotel suburbano. Pero, reportó ABC News, cuando los oficiales llegaron al hotel, en un suburbio a unas 7 millas del lugar donde la niña fue secuestrada, los policías hablaron con el individuo que se hospedaba en la habitación reportada y no detectaron que la menor estuviese allí.

Entonces, la información de la placa del auto obtenida por Miller llegó a la policía y resultó que correspondía a un vehículo estacionado justo en el mismo hotel que previamente habían visitado las autoridades.

Oficiales volvieron al sitio y procedieron a verificar nuevamente todas las pistas. Todo quedó registrado por la cámara personal que cada policía porta en su uniforme. Ese video se convirtió en un electrizante testimonio de una operación policial en la que la vida de una niña estaba en juego.

ABC News obtuvo y difundió ese video, nunca antes divulgado, que fue captado por la policía.

En las imágenes se ve a los oficiales que avanzan de vuelta a la habitación del hotel donde previamente habían estado.

“Trato de vestirme”, dijo el hombre desde dentro del cuarto cuando los oficiales le exigieron abrir la puerta. Los policías irrumpieron entonces en la habitación y aunque al principio no vieron a la niña, al poco la identificaron dentro de un cubo lleno de ropa sucia.

“¡Aquí está ella, la tenemos, la tenemos!”, dijo un oficial. Gritos de alegría se alzan en ese momento mientras el sujeto es arrestado. La menor, narró ABC News, dijo luego a los oficiales que el individuo que la retenía la había amenazado con matar a su familia si hacía ruido o movimientos cuando los policías llegaban a la habitación.

El rescate resultó tan repentino y exitoso que hasta la sargento Heise se sorprendió, y alivió, con ello. “Yo estaba en estado de shock… Trabajé tan duro como pude para encontrar a esta niñita, y simplemente no podía creer que lo hicimos. En ese momento sentí un gran sentimiento de gratitud hacia la comunidad, porque la comunidad lo hizo. Ella, no nosotros…”, añadió Heise en alusión a la colaboración ciudadana que permitió identificar el auto, el hotel, al sospechoso y, luego, rescatar a la niña.

Merrill también celebró el final feliz de esta tensa historia y contó que cuando volvió a su casa esa madrugada “fui directo y abracé a mis bebés… Era bueno saber que mis bebés estaban en casa”.

El detenido, identificado como Michael Webb, de 51 años, fue acusado de secuestro. Él se declaró inocente pero, tras celebrarse el juicio, un jurado lo halló culpable y se le sentenció a cadena perpetua con opción a libertad condicional.

La niña se encuentra bien y ha sido, de acuerdo a autoridades que llevaron el caso, un ejemplo de resistencia y valor pese al trauma del secuestro. “Espero verla crecer…. Y verla experimentar todas las cosas buenas que la vida puede darle a partir de ahora”, concluyó Heise.