¿Viajan gratis de por vida los bebés que nacen en el metro de la Ciudad de México?

El metro de la Ciudad de México es uno de los que más pasajeros transporta en el mundo: más de cinco millones por día. (Foto Getty Creative)

El metro de la Ciudad México es tan monstruoso como la urbe que lo sustenta. Allí sucede de todo. No solo desplaza a más de cinco millones de pasajeros cada día; este medio de transporte público es una verdadera caja de sorpresas. Allí suele pasar lo inimaginable, como el nacimiento de un bebé en cualquiera de sus 12 líneas y con los trenes en marcha.

Aunque son casos fortuitos, si se comparan los nacimientos con la cantidad de personas que por allí se trasladan diariamente, cada año entre tres y cinco bebés llegan al mundo en esas instalaciones, consideradas una de las que más pasajeros mueve a nivel global.

Este Sistema de Transporte Colectivo (STC), como se denomina oficialmente, solo es superado por el de Nueva York, Moscú y Tokio. Su red tiene una longitud total de 226.49 kilómetros, distribuidos en 195 estaciones. Una verdadera monstruosidad como les decía al principio, donde puede suceder lo humano y hasta lo divino.

Luis Lamah, coordinador de Seguridad industrial e Higiene del STC, aseguró al diario Milenio, que los nacimientos en el metro no son muy frecuentes. En el 2019 cinco mujeres parieron a sus hijos en esas instalaciones.

También los casos de partos en el metro muchas veces tienen que ver con un mal control prenatal de las madres o una mala atención del sistema de Salud.

"Tiene mucho que ver la instancia en el hospital donde están atendiendo a sus madres, recordemos que hay mujeres, no buscamos responsables ni culpables porque es algo natural, pero las mandan a caminar o ya fueron a sus servicios médicos y les dicen: 'te falta seis u ocho horas' y en lo que se regresan a casa, se puede consumar el parto”, explicó Lemah.

"También es cuestión de las madres que no llevan bien su control prenatal y no saben bien cuándo nacerá su hijo y ellas hacen su vida rutinaria hasta cuando nace el bebé", detalló.

Viajar gratis, ¿mito o realidad?

Si bien son pocos los nacimientos, muchos creen que quienes nazcan allí pueden viajar gratis de por vida en la red subterránea de transporte de la capital mexicana.

Pero, ¿realmente es cierta esa disposición o es otro de los tantos mitos urbanos de esa megaciudad, con una población total estimada de 21 millones 581,000 habitantes?

“Es un mito urbano, una leyenda del metro”, aseguró Lamah. “Es totalmente falso que los bebés que nazcan en el metro viajen gratis de por vida en esas instalaciones”

“Se ha apoyado a mujeres, principalmente madres solteras o de bajos recursos, se les ha apoyado de algún modo con paquetes de productos o ayuda de la coordinación de Atención al Usuario, pero es simbólico, es falso que se les den viajes gratis", afirmó el Coordinador de Seguridad del STC.

Según Lamah, el mito pudo haber surgido tras un twitter del entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, el 1 de mayo de 2013, en el que daba a conocer el parto de María Zamora Nieto, de 22 años, en el metro. En su mensaje afirmaba que el pequeño que allí había acabado de nacer viajaría gratis en el STC de por vida.

El personal del metro está capacitado para atender estos casos, que luego son llevados a instalaciones hospitalarias. (Foto Getty Creative)

Eso pudo ser el origen de este mito, ya que realmente la promesa del Jefe de Gobierno nunca se oficializó, pero quedó en el imaginario popular como cierta hasta el día de hoy.

Los que realmente sí viajan gratis en el metro de la Ciudad de México son los adultos mayores de 60 años, personas con discapacidad, niños menores a cinco años, policías uniformados y jóvenes con credencial del Instituto de la Juventud, de acuerdo con la Ley de Transporte y Vialidad de la capital mexicana.

Así que si alguien nace por casualidad en el metro de la Ciudad de México solo viajará gratis hasta que cumpla los seis años, y luego tendrá que esperar a rebasar los 60 años para poder seguir moviéndose dentro de la red pública de transporte sin pagar los cinco pesos mexicanos (uno de los boletos más baratos del mundo) que cuesta el viaje en cualquiera de sus líneas.