El vestido blanco de Chrissy Teigen para novias arriesgadas

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Photo credit: Lionel Hahn - Getty Images
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Desde hace años el concepto de 'vestido de novia' ha evolucionado muchísimo. Desde trajes de chaqueta blancos hasta vestidos de princesa de cuentos de hadas, el look para el gran día romántico de una mujer se ha ido reinventando y adaptando a las necesidades de las novias más atrevidas, vanguardistas y un tanto rebeldes que optan por alejarse de la convencional.

Ahora, en tu gran día vale todo y por eso el último vestido lucido por Chrissy Teigen nos ha parecido un diseño ideal que podría valer como vestido de novia para las que busquen poner un poco de modernidad a su boda. La modelo y esposa de John Legend lució un precioso maxivestido blanco con la parte superior en forma de blusa sin mangas fruncida y la parte inferior con una falda sirena que se abre al final de la misma. Una auténtica fantasía.

Un look al que en pasarela, la firma Rick Owens le sumó un abrigo ligero del mismo color con el que el toque Matrix estaba más que conseguido, pero huyendo del cuero y del negro. Una reinvención en toda regla.

Vestidos de novia que no son de novia

Ahí está la clave de esta transformación de los vestidos de novia de la que hablábamos antes. Ahora son muchas las novias que buscan inspiración en estilismos de color blanco que no son moda nupcial propiamente dicha. Meghan Markle lució hace unos meses un minivestido blanco de Valentino que bien podría servir para dar el 'sí, quiero' si tienes alma vintage.

Photo credit: Kevin Mazur - Getty Images
Photo credit: Kevin Mazur - Getty Images

Continuando con el look de Meghan, esta remató su look subiéndose a unos salones negros satinados de Manolo Blahnik. Pero lo que sin duda volvió a llamar la atención es que la duquesa de Sussex no se separa del reloj de Cartier que perteneció a la princesa Diana de Gales y que se ha convertido en una de sus joyas preferidas. Junto a él lució el brazalete Love, también de Cartier, y el anillo Snowflake de la firma Birks. En cuanto a los pendientes, se decantó por unos de diamantes, el modelo Galanterie, de nuevo, de Cartier.

Un ejemplo más de que un vestido blanco, que no pertenezca a una colección nupcial, puede ser igual de especial que una de novia.

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