‘MasterChef’ protege a Verónica Forqué y se nota demasiado

·5 min de lectura

La gala de este lunes de MasterChef Celebrity estuvo muy movida, más de lo que esperábamos en un principio. Hubo dos nuevos expulsados, el rapero Arkano, que se fue en la primera prueba, que por un cambio de reglas fue eliminatoria, y el actor Iván Sánchez en la prueba de fuego final. Y entre cocinado y cocinado la actriz Verónica Forqué volvió a convertirse en la gran protagonista de la noche, aunque no exclusivamente por su buen arte en los fogones. Y es que es evidente que MasterChef está protegiéndola, dejándola hacer y deshacer a su antojo con su arrolladora personalidad, aunque fastidie a sus compañeros, para terminar protegiéndola a última hora.

Desde el primer episodio quedó patente que Verónica Forqué estaba llamada a ser una de las grandes revelaciones de la edición. En su presentación nos dijo que quería que descubriésemos a Vero, y no la Verónica Forqué ganadora de dos premios Goya que tenemos más que vista. Lo que no imaginábamos es que Vero fuese caótica, hablase en inglés en lugar de castellano cuando se le cruzan los cables y que manda callar a quienes tiene cerca cuando se bloquea, se enfada a veces sin motivo y desconcierta tanto a sus compañeros como al público que la está observando en sus casas, que cada vez es más y más numeroso. Por cierto, que según los datos de Kantar el programa ayer marcó máximo de temporada, con un 19,6% de cuota de pantalla, con una media de 2.136.000 espectadores.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

La primera prueba de este lunes fue una especie de juego de la oca, en la que los aspirantes iban ganando ingredientes, así como ventajas y desventajas. Ahí resultó ganadora para sorpresa general Verónica, que no solo pudo donar 4.000 euros a una ONG, sino que también se llevó el delantal dorado, que le daba inmunidad para continuar una semana más en las cocinas y le permitió ser capitana en la prueba en exterior, que ya solo estaría formada por un equipo.

Se avecinaba catástrofe con la de Pepa y Pepe a los mandos de los equipos. Y la cosa fue peor de lo que nunca hubiésemos imaginado. Con su capitanía, totalmente despótica, Verónica hizo llorar a una señora de 68 años como Carmina Barrios al tirarle todo el pan que había frito. También sacó de quicio a Belén, a la que le hizo una jugada similar con unas raspas de pescado, y el periodista deportivo Juanma Castaño amenazó con abandonar.

Miki Nadal, quien había estado en la cuerda floja con Arkano para abandonar en la primera prueba, fue el que dio un giro de timón y destituyó a Verónica Forqué como capitana. “Esto es un motín”, le dijo, para que no albergase ningún tipo de dudas. “Por dios, ¿tan loca he estado?”, llegó a preguntar la actriz, que se ve que está tan metida en su burbuja que no atiende a todo lo que sucede a su alrededor, y que terminó alejándose un rato de las cocinas para remar en un lago. La pobre Carmina se lamentaba que el concurso le iba a costar una enfermedad, y Juanma Castaño calificaba aquello como un frenopático.

Los jueces no dejaron a Verónica Forqué sola, ojo. Pepe Rodríguez intervino, y demostró la protección antes dicha a Verónica. Ni se puso la chaquetilla para reconducir la acción ni nada parecido. “He visto cosas este año que no he visto en 30 años de profesión”, es lo más duro que llegó a decir.

El juez demuestra que la organización necesita a Verónica como generadora de conflicto y ni siquiera fueron duros con su forma de trabajar. En una edición de anónimos Verónica habría perdido la inmunidad por cosas que no se pueden tolerar, pero aquí cantó otro gallo bien diferente. Sí que fue a la prueba de eliminación final con el resto de compañeros (nadie se salvó de la quema), aunque ella iba relajada. Por eso se permitió el lujo de hacer un plato desastroso, que según Josie, el invitado de la prueba, obligaba a que te hiciesen el boca a boca tras probarlo. “Eres víctima de tu propia energía”, le dijo Jordi, con cariño, frase que Juanma Castaño corrigió diciendo que víctimas son sus compañeros. A pesar del desastre, como tenía el mandil dorado subió a la galería, y vio cómo se iba de las cocinas su ‘marido’ Iván Sánchez.

Sin embargo, cabe pensar la posibilidad de que Verónica Forqué esté haciendo un gran concurso, a pesar de que no seamos capaces de percibirlo. Saca de quicio a todos alguna que otra vez, eso es evidente, pero lo cierto es que sus compañeros le tienen cariño. Ese momento en el que le dijo a Belén López “dime que tenga cuidado” estuvo llena de ternura, y demuestra que Vero (como decíamos antes, la persona que hay detrás de la actriz que todos conocemos) necesita el apoyo de los suyos para no perder la perspectiva y poner los pies en el suelo. Además, cuando Arkano salió expulsado en la primera prueba dijo que para él Verónica Forqué es su ganadora. Así que lo mismo no lo está haciendo tan mal como se nos quiere transmitir a través del montaje, pues el rapero bien podía haber elegido a Bustamante o alguno de los otros aspirantes que está demostrando su fortaleza semana a semana.

Más historias que podrían interesarte:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente