La verdadera historia de lo que cuenta 'El irlandés', de Martin Scorsese

Por Tom Nicholson
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From Esquire

Sin duda, el regreso de Martin Scorsese al cine sobre la mafia y el mundo del crimen con El irlandés es muy emocionante. ¿Scorsese, Robert De Niro, Joe Pesci, Al Pacino y una saga que abarca décadas? Lo necesitamos en vena.

Dado que estamos ante una epopeya histórica, puede ser útil saber exactamente quién es quién y cómo encajan en la historia de la América del siglo XX. Es lo que vamos a hacer a continuación, para que cuando veas la película tengas una buena idea de qué significaron todos esos personajes en la vida real.

Y no te preocupes, vamos a evitar cualquier cosa que pueda sonar a spoiler. Pero te avisamos, si quieres ver la película cuando se estrene sin saber absolutamente nada, quizás tengas que dejar de leer ahora mismo. Eso sí, ya te avisamos: El irlandés tiene una duración de 209 minutos, y es poco probable que un artículo de 600 palabras abarque toda su amplitud y profundidad artística.

Si una imagen vale más que mil palabras, entonces una película compuesta de 24 imágenes fijas por segundo que dura 12.540 segundos tiene un valor equivalente a millones de palabras. Por tanto, te invitamos a seguir leyendo y conocer quiénes fueron esos tipos que verás en la pantalla, y algunas de las cosas en las que estuvieron involucrados.

Frank Sheeran

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El irlandés al que se refiere el título de la película, interpretado por Robert De Niro, en realidad no era de Irlanda: nació en Darby, un suburbio de clase trabajadora a las afueras de Filadelfia, Pensilvania, en 1920. Su padre pintó casas, no en el sentido asesino en el que se usa esa expresión dentro del mundo de la mafia. Literalmente, era pintor. Sheeran se alistó en el ejército en 1941. Cambió de la policía militar a la división aerotransportada, y más tarde, tras dislocarse el hombro, formó parte de la infantería, con la que combatió en el norte de África y las campañas italianas durante 1943 y 1944.

Más tarde recordó que pasó más de 50 días vagando por ahí sin permiso (algo que en el ejército norteamericano se define con el término AWOL, Absent Without Official Leave), y que "pasó la mayor parte del tiempo bebiendo vino tinto y persiguiendo a mujeres italianas, francesas y alemanas", pero evitó enfrentarse a un juicio ante un tribunal militar asegurándose de que no estaba por ahí haciendo esas cosas cuando estaba previsto que estuviera luchando en el frente de batalla. También dijo que estuvo involucrado en crímenes de guerra, incluidos asesinatos por venganza y ejecuciones sumarias, afirmando que allí fue cuando se acostumbró a matar.

Tras dejar el ejército se convirtió en conductor de camiones y asesino a sueldo, y se sospechaba que mataba a gángsters. Con ese currículo llegó a ser uno de los tipos de confianza de Jimmy Hoffa, el presidente de la Hermandad internacional de camioneros.

Jimmy Hoffa

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Hoffa escaló posiciones en el mundo sindical, comenzando desde su primer trabajo en una tienda de comestibles cuando era adolescente, donde se negó a trabajar para un jefe abusivo y terminó organizando trabajadores en un sindicato de camioneros y trabajadores de almacenes en Detroit. Hoffa fue responsable de unir pequeños grupos de asociados para que trabajaran juntos y se integraran en una organización mayor: en 1933, el sindicato tenía 75.000 miembros; en 1936, ya eran 170.000 miembros; y en 1939, 420.000. Esto no se consiguió sin pagar un precio. Muchos sindicatos tenían vínculos con el crimen organizado, por lo que Hoffa tuvo que trabajar con ellos y satisfacer sus demandas.

Con el paso del tiempo Hoffa se convirtió en un tipo muy poderoso. En 1957 llegó a ser presidente del sindicato, pero pasó la mayor parte de la década de los 60 luchando bregando con investigaciones, siendo juzgado o incluso entrando en prisión. El Comité McClellan fue a por él a degüello, le investigó por corrupción, e incluso crearon grupos sindicales falsos para dinamitar su poder, aunque fue absuelto de la acusación de inteto de soborno al comité. Sin embargo, el fiscal general Bobby Kennedy le persiguió desde 1961, y en 1964 fue encarcelado por intento de soborno de un gran jurado, y más tarde también por fraude en un tema de pensiones.

Dejó todos su cargos en diciembre de 1971 (posiblemente, según algunos afirman, porque suponía una dolorosa piedra en el zapato de Richard Nixon), pero intentó volver posteriormente a sus actividades sindicales con poco éxito. Desapareció en 1975, y el caso aún está sin resolver.

El asesinato del presidente Kennedy y la mafia

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La teoría dice que Lee Harvey Oswald, el inculpado de ser el único autor del asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy, fue asesinado a su vez por Jack Ruby para evitar que confesara que la muerte del presidente fue orquestada por jefes mafiosos. Los conspiradores señalan la supuesta presencia de algunos oscuros personajes en la escena del crimen, en las cercanías de la Plaza Dealey donde Kennedy fue disparado, entre ellos varios ex agentes de la CIA y Eugene Hale Brading, un presunto aliado del capo de la mafia James 'The Weasel' Frattiano. Ruby era un empresario nocturno que supuestamente tenía conexiones con el inframundo criminal y, según los amantes de las conspiraciones, tuvo que pagar una deuda a la mafia con dicha acción asesina.

La teoría dice que la mafia perdió muchísimo dinero cuando Fidel Castro se hizo cargo de Cuba en la revolución comunista de finales de la década de los 50, y se cabreó por no haber borrado del mapa a Castro. Además, Bobby Kennedy había sido muy enérgico en sus medidas contra los jefes del crimen organizado para la administración de su hermano. Sí, parece un poco exagerado matar a John Kennedy por todo eso, pero esa es la teoría.

La realidad es que todo es algo muy turbio. Como dijo el Comité Selecto de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos sobre Asesinatos en 1979: "El comité cree, sobre la base de la evidencia disponible, que el sindicato nacional del crimen organizado, como grupo, no participó en el asesinato del presidente Kennedy, pero también que la evidencia disponible no excluye la posibilidad de que miembros individuales hayan estado involucrados ". La desclasificación en 2017 de un montón de archivos relacionados con el asesinato de JFK abrió más especulaciones.