Toda la verdad sobre 'Todo es mentira' de Cuatro

Por Borja R. Catela

From Diez Minutos

Analizan a diario la política de una forma diferente y atractiva para el espectador, desde el humor, y eso ha hecho que Todo es mentira, el formato que produce La Fábrica de la Tele y Minoría Absoluta para Mediaset España, siga cautivando a la audiencia más de un año después de su estreno y con más de 250 programas a sus espaldas.

Era necesario porque otros programas satíricos sobre política tienen una línea editorial muy marcada, se posicionan hacia la izquierda o la derecha. Nuestro planteamiento era y es dar cera a todos, por eso nos centramos en algo que hacen tanto derecha como izquierda: mentir. Todos mienten. Cuando te dedicas a seguir las mentiras descubres que todos son iguales”, comenta Óscar Cornejo, director del programa en tándem con Virginia García y creador del formato junto a Adrián Madrid.

Desde las 7 de la mañana (el programa comienza a las 15:45 horas) el equipo de 85 personas del espacio de Cuatro (repartidos entre cámaras, producción, dirección, maquilladores, presentador, colaboradores…) se pone en marcha para llevar toda la información a sus espectadores: “Un programa diario de casi dos horas en directo implica muchísima preparación previa. A primera hora elaboramos la escaleta y a las 14 horas es la lectura de guión con Risto, Marta Flich, Antonio Castelo y Miguel Lago”, afirma García.

La presencia del presentador es constante durante todo el día ya que “la comunicación es permanente con Risto para que se prepare los temas e incluso, en ocasiones, hace propuestas de contenidos y enfoques. Este es un programa muy personal en el que el presentador se mete en el agua hasta el cuello”, añade la directora.

Pero, ¿se puede hablar de política desde el punto de vista del humor? Cornejo nos da la respuesta: “Reír nos ayuda a superar las cosas que nos preocupan o inquietan, y la política, en este momento de nuestra historia, nos inquieta mucho. El humor, cuando se hace bien, ayuda a superar el miedo y baja al poderoso de su pedestal. El humor es la venganza del pueblo contra el poder”.

Las siete cámaras del plató “más las autónomas para hacer actings en el exterior de los pasillos y conectar con la sala VIP”, señala la directora, hacen que los espectadores no se pierdan nada del programa y que, al ser un espacio en directo, “lo más difícil es conseguir que lo que hemos escrito en el guion y en la escaleta tenga un engarce perfecto, que sea atractivo para el espectador y que el ritmo del programa no decaiga. Que nunca deje de ser entretenido”, añade García.

Cambios en el formato

Recientemente el programa ha incorporado algunas novedades “que han aportado frescura y variedad” porque “hay que probar cosas nuevas y crecer. El programa está vivo”, señala Cornejo. Una de ellas ha sido la sección ‘Vamos a contar verdades’, en la que las hermanas María y Laura Lara Martínez, “como historiadoras venimos a explicar las fake news que lanzan los políticos y que se analizan en ‘Todo es mentira’. Queremos para ver qué hay de verdad o mentira en ellas”, explican.

La figura de Risto, ya sea como presentador, jurado o publicista, impone y aporta un grado de seriedad, pero también tiene un toque de humor que la directora explica: “En nuestras reuniones de guion hay muchas risas y si hubiera cámaras grabando allí, los espectadores alucinarían”. Eso sí, “Risto es exigente, no serio. Es su cara la que presenta los contenidos cada día y necesita que se hayan elaborado con rigor y con creatividad”.

Para García fue un reto porque “había dirigido a presentadores como Alberto Chicote o Jordi González, igual de exigentes que él... Pero Risto es diferente. No es periodista, pero tiene formación, bagaje intelectual y capacidad crítica muy similar. Y tampoco es un presentador de entretenimiento al uso, aunque tiene la capacidad de hacer espectáculo y transformar en atractiva cualquier noticia”. Y añade que “es tremendamente creativo y te exige el cien por cien cada día. Nunca puedes bajar la guardia, pero, afortunadamente, congeniamos muy bien”.

Durante su año de vida, ‘Todo es mentira’ también ha vivido un cambio en la dirección ya que desde sus inicios hasta julio de 2019 el director fue Cornejo, que le pasó el testigo a García: “Me lo tomé como un reto por muchas razones: tenía que hacerme cargo del programa en el momento más complicado del año, el verano, época en la que cae el consumo y, por otro lado, yo había dirigido varios programas de perfil político, pero nunca había mezclado información con sátira”.

Y el creador del formato da las claves del éxito del espacio de Cuatro ya que “los programas arriesgados como 'Todo es mentira' llegan tan lejos como la paciencia de los directivos del canal. Han confiado en nosotros, nos han dejado trabajar, hacer modificaciones y crecer. Y aún tenemos margen, no vemos el techo”, admite Cornejo.

Un partido político y un punto de inflexión

‘Todo es mentira’ sorprendió a todos al anunciar que formaban un partido político con el que se presentarían a las elecciones del pasado 10 de noviembre llamado PNLH (Peor No Lo Haremos), que sorprendentemente logró bastantes apoyos, aunque al final no se llevó a cabo: “Lo del partido no pudo ser en ese momento porque Risto iba a ser padre y finalmente nos dimos cuenta de que no era viable”, comenta García.

Pero si por algo se hizo más conocido el programa fue por los reportajes sobre ‘Las cloacas del periodismo’ ya que “a partir de ahí hay un punto de inflexión en el programa. Se nos empieza a tomar en serio porque demostramos que existe la vocación de poner trapos sucios al descubierto y de sacar a la luz asuntos comprometidos. Además, fue un éxito de audiencia y gente que aún no nos conocía empezó a asomarse a nuestra ventana”, concluye la directora.