Si de verdad eres una persona asertiva, este test lo confirmará

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La asertividad es aquella cualidad que tienen algunas personas para comunicarse con los demás. Gracias a ella, la integración y la aceptación al grupo es mayor. No es una virtud que se finja sino la capacidad, muchas veces cultivada, para evitar comportamientos, actitudes o formas de transmitir ideas y noticias de manera que no susciten rechazo. Podríamos decir, que las personas asertivas cuentan con habilidades sociales para sostener las propias creencias y valores, manifestarlas, pero sin que esto provoque una respuesta defensiva o hiera a los otros.

Como nos explica Alfonso Aguilar, experto en comunicación e instructor en Udemy Business, “la comunicación asertiva es la herramienta o capacidad de expresar lo que uno quiere, piensa y siente de manera honesta, correcta y directa, sin que afecte las intenciones del interlocutor y respetando siempre lo que la otra persona siente y piensa”. Decimos que alguien es asertivo cuando muestra preocupación por la otra persona y busca comunicarse con transparencia, sin dañar o afectar los intereses, sentimientos y dignidad de un tercero. En el entorno laboral, siempre se tienen muy en cuenta este tipo de comportamientos para lograr que la comunicación sea lo más sana y clara posible.

Responde a estas preguntas para saber si eres asertiva

Cómo comunicarte de forma asertiva

Si tras realizar este test te has percatado de que no eres tan asertiva como pensabas o, has corroborado, que no lo eres en absoluto, no te preocupes, esta característica de nuestra personalidad también se puede trabajar. Estas son algunas de las pautas que pueden ayudarte:

Habla de forma sencilla y directa: evita las acusaciones o que la otra persona se sienta culpable. Comunica tu forma de ver las cosas desde la honestidad. Sé lo más concisa que puedas.

Explora el poder del 'yo': te ayudará a comunicar sin parecer hostil ni que impones tu criterio. Si utilizas palabras como 'yo creo', 'yo siento', 'yo considero', 'a mí me gustaría...' estarás haciendo partícipe a los demás de tus criterios y dejarás la puerta abierta a la conversación. Evita también usar un lenguaje agresivo como el 'tú nunca', 'tú siempre', 'tú eres' o 'eres tú quién...'.

Cultiva la calma: es fundamental para transmitir sin despertar reacciones. Si te exaltas demasiado o te emociones en exceso puedes provocar en los demás un efecto contrario, aunque tú simplemente estés deseando contar algo que te ha causado una gran emoción. Intenta explicar las cosas con tranquilidad porque darás más confianza y la otra persona también se sentirá más relajada.

Pon tus límites: ser asertivo no significa no saber decir no o claudicar a la primera de cambio. Es bueno que pongas tus límites y que respetes, a su vez, los de los demás. Cuando los pones y eres coherente con ellos, los demás sabrán a qué atenerse.

Cuando vayas a hablar con alguien, intenta tener datos sobre ella: te ayuda a elegir las palabras, el tono, la postura corporal e intuir cómo puede reaccionar para amoldar el discurso al interlocutor y pulir aún más el mensaje que se quiere transmitir.

El entorno es importante: intenta que la otra persona se sienta cómoda contigo y crea un clima de confianza. Por ejemplo, puedes empezar con un tono más coloquial para hacer que se sienta más relajada.

Suaviza y trabaja bien los mensajes: si vas a comunicar una noticia o quieres expresar tus ideas, no empieces diciendo: 'tengo una mala noticia'. Es mejor suavizar el mensaje con frases como 'tengo que contarte algo que puede que no te agrade'. De esta manera, ayudarás a que la otra persona se prepare emocionalmente para lo que viene sin que adopte una postura defensiva. También es bueno que hayas pensado, previamente, cómo se puede solucionar aquello que vas a comunicar o cómo puedes apoyar a la otra persona.

Quizá te resulte complicado al principio, pero si practicas esta forma de comunicarte con los demás, poco a poco desarrollarás la asertividad y notarás los beneficios.

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Los beneficios de ser una persona asertiva

Como decíamos, la asertividad es una forma de comunicación más sana y no violenta que repercute en tu bienestar. Cuando eres asertiva estableces relaciones más saludables y enriquecedoras, además de respetar a los otros y hacer que ellos también te respeten a ti. Estos son los beneficios:

  • Mejora tu autoestima

  • Te conoces mejor

  • Te ganas el respeto de los otros

  • Mejoras tus habilidades sociales

  • Tomas mejores decisiones

  • Estableces relaciones más saludables

  • Te sientes mejor en el trabajo y te valoran más

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