La polémica por el abrigo de Melania Trump que muchos asocian con los atentados a las Torres Gemelas

¿Portó Melania Trump en su ropa una extraña representación gráfica del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001?

No es una teoría conspirativa sino una controversia en torno a una foto de ella acompañada de su marido, el presidente Donald Trump. Y las redes sociales han cobrado fragor al respecto.

La imagen del presidente Donald Trump y su esposa Melania que fue usada en una postal conmemorativa de los atentados del 11 de septiembre de 2001 que fue difundida en Twitter por el presidente y la primera dama. (Twitter)

Donald Trump, su familia y su entorno están constantemente bajo el ojo escrutador de la opinión pública –con gran frecuencia por los escándalos, equívocos y ofensas que fluyen de ellos– y sus críticos no pierden oportunidad de señalar, refutar o censurar sus dichos, acciones y omisiones.

A veces eso llega a provocar situaciones extrañas. Es el caso de la polémica por una singular peculiaridad de un abrigo –o vestido largo– que Melania luce en una postal en conmemoración de los atentados terroristas del 11 de septiembre que se difundió en la cuenta de Twitter de Trump.

En esa imagen se ve a Trump y a Melania de espaldas, en una suerte de balcón, y mirando al horizonte. La leyenda “We will never forget” (“Nosotros jamás olvidaremos”) con la bandera estadounidense y la fecha 9-11-01 (11 de septiembre de 2001) dan a la postal un tono solemne.

Al parecer, el lugar donde se tomó la foto es en el monumento en memoria de las víctimas del cuarto avión que, tras ser secuestrado el 11 de septiembre, cayó en un campo en Pennsylvania.

Una versión similar de esa imagen fue publicada también en el Twitter de Melania Trump. Y no se trató, cabe aclarar, de una foto de la ceremonia oficial en la Casa Blanca en remembranza del 11 de septiembre, como algunos pensaron. El vestido que Melania llevaba en ese evento no tenía nada que ver con el abrigo citado.

Algunos criticaron de entrada esa foto por poner a Trump y a su esposa como protagonistas en un mensaje en memoria de las víctimas de los atentados terroristas, y muchos le reprocharon que el pasado 11 de septiembre Trump comenzara sus tuits ese día arremetiendo contra las encuestas electorales, los medios y los demócratas en vez de guardar una actitud más reservada ante la solemnidad de la fecha.

Pero los ojos de los cibernautas pronto cayeron en la cuenta de un raro detalle en la foto de ese tuit: en la parte baja posterior del abrigo que luce Melania se aprecia una figura que parece representar un avión estrellándose contra una torre. Es decir, una suerte de representación del atentado del 11 de septiembre.

Hay quien dirá que, como en la famosa prueba de manchas de tinta, las personas ven en esa figura lo que quieren ver, pero ciertamente hay una similitud entre los elementos en la parte posterior de ese abrigo de Melania y un dibujo de una torre con un objeto cortándola por la mitad.

La discusión al respecto se ha vuelto viral en internet y muchos han hallado escandaloso que la ropa de la Primera Dama tuviese elementos que aludieran de ese modo especialmente extraño al 11 de septiembre.

Otros, en cambio, ven las cosas distintas. Algunos conservan cierto nexo histórico-arquitectónico y afirman que, en realidad, ese abrigo muestra el Monumento a Washington, que es una enorme estela.

Y hay quien descarta toda elucubración y afirma que todo ello no es sino la apertura natural que existe en esa clase de abrigos en su parte baja posterior y que en el caso de Melania está cerrada con un botón.

Lo primero sería lo que algunos entienden como una torre del trágico World Trade Center de Nueva York y el botón sería lo que es identificado como el avión impactándose.

La vocera de la Casa Blanca consideró todo esa especulación como “ridícula”.

Sea como sea, lo cierto es que la mirada inquisitiva en torno a Trump y su círculo es punzante, a veces echa chispas y alza críticas pertinentes y a veces ve las cosas desde un peculiar cristal.

En ello, la percepción lo es todo.