A Vasili Kamotski, el rey de las bofetadas, le parten la cara en una pelea

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Photo credit: Instagram
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Te haya interesado mucho o poco, como mínimo habrás visto a un fornido hombre del este tumbar de un bofetazo a alguien. Quizás hayas leído de refilón que es ruso, quizás también que le llaman el rey de las bofetadas. Sea como sea, habrás visto esos viajes que pega con la mano derecha, y como impactan en sus adversarios hasta mandarles a besar el suelo.

Vasili Kamotski era un granjero de Siberia que, no sabemos como pero nos imaginamos que había Vodka de por medio, fue cambiando su trabajo por la competición de bofetadas. No es difícil adivinar que estos talentos nacen en retos de bar, escalando hasta una fama mundial que sería sorprendente si no fuese por lo impresionante de cada uno de sus "combates". La mayoría de ellos, como podéis ver arriba, consistían en un pobre diablo que intentaba darle una bofetada a Vasili, que apenas reaccionaba. Luego, en un tiempo en el que su rival vería su vida pasar antes sus ojos de sobra, Kamotski le devolvía el golpe cual meteorito.

Sin embargo, no se puede vivir solo de dar bofetadas. Al fin y al cabo la fórmula se agota y eso de que las peleas duren un minuto como mucho no debe de dar mucho dinero en derechos televisivos. Por ello, el bueno de Kamotski decidió probar suerte en otra disciplina todavía más salvaje, el boxeo. Diréis, bueno, dentro de deportes de combate, no es ni de lejos el más salvaje. Bueno, es que hablamos de Boxeo sin guantes ¿Qué por qué hay boxeo sin guantes? Pues para esa misma gente que lo que más le gusta de las carreras son los accidentes.

Lógicamente, el boxeo necesita de muchísima más técnica, rapidez y constancia que un intercambio de tortas, y a nuestro protagonista, que en bofetadas parecía indestructible, le dejaron la cara hecha un cuadro de Pollock.

No sabemos si es por verle derrotado, o por fotografías como esta con su pareja, que este oso siberiano nos empieza a parecer un osito adorable (sí, estamos tentando la suerte, no le digáis donde vivo)

No sabemos por qué, sospechamos que pronto volverá a su verdadera disciplina. Tras estas imágenes seguro que algún ser inocente cae en la trampa de retarle de nuevo. Por ahora, este ex granjero que reparto hostias mejor que el Papa se está recuperando, incluso haciendo la gracieta de que la cara se la ha puesto así su novia, tras negarle un regalo.

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