'La Valla', el futuro distópico de un Madrid dividido y sin recursos

Por Thalia García Rocha
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From Diez Minutos

El futuro es un folio el blanco que el mundo del arte ha utilizado como fuente de inspiración durante siglos. George Orwell con 1984, dibujo un Londres donde el control político y el uso de la tecnología para vigilar a la población ya no parece tan distópica a día de hoy. Verne hablo en Veinte mil leguas de viaje submarino del Nautilus, 18 años antes de la creación del submarino.

Ahora Atresmedia nos plantea una nueva realidad no muy esperanzadora con La Valla, que llegará este domingo 19, primero a su plataforma de pago y próximamente también al prime time de Antena 3.

Creada por Daniel Écija, La Valla nos ubica en Madrid, en 2045. Durante años los recursos naturales han sido explotados de tal manera que la escasez ha propiciado el ascenso de los regímenes totalitarios en todo el mundo. La vida en las zonas rurales se ha hecho insostenible y la capital ha quedado dividida en dos sectores donde las diferencias son radicales. El Sector 1 limitado al Gobierno y a la gente privilegiada, con acceso al agua, los alimentos y la electricidad.

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El resto de la población ha sido relegada al Sector 2. Allí se vive una realidad mucho más compleja, con cartillas de racionamiento, sin acceso a bienes tan básicos como el agua, los transportes o las llamadas. Este es el punto de partida, aquí conoceremos a Julia (Olivia Molina), una mujer marcada por el contexto social en el que ha crecido, con un sentido de la justicia muy arraigado que antepone en muchas ocasiones a su propia seguridad.

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También al resto de la familia, Hugo (Unax Ugalde), hermano de Julia, un ingeniero agrónomo que busca emprender una nueva vida en Madrid. A Emilia (Ángela Molina), madre de ambos, y con un espíritu resiliente. Todos ellos lucharán por recuperar a la pequeña Marta (Laura Quirós),que ha caído en manos del Gobierno, como muchos otros niños a los que han separado de sus padres por no tener trabajo.

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Écija reconoció haberse basado en hechos reales donde un gran cambio político y social ha dado lugar a un contexto radicalmente diferente. La serie habla sobre problemas que están sucediendo ya, como el cambio climático, y nos pone alerta sobre un futuro no tan distópico. En 1989, Regreso al futuro II imaginaba nuestro presente lleno de monopatines voladores, cazadores de auto-secado y ropa autoajustable. Para nuestra tranquilidad la ficción no siempre hace pleno, pero La Valla nos deja reflexionando.


Otras series futuristas que deberías añadir a tu lista

Cuandola realidad y la imaginación se fusionan pueden dar lugar a historias increíbles. Estas son algunas de las series de ciencia-ficción que no podéis perderos.

The Handmaid's tale, la serie de Hulu ha recibido un sinfín de reconocimientos. Basada en la novela homónima de Margaret Atwood de 1985, presenta un gobierno totalitario en Estados Unidos, en el que las pocas mujeres fértiles que quedan son obligadas a la esclavitud sexual, asignadas a hogares específicos para procrear.

En The 100 un apocalipsis nuclear destruye la vida humana en la Tierra. Los únicos supervivientes viven en una estaciones espacial. Varias generaciones después, sus habitantes sufren la escasez de recursos que les obligará a tomar medidas al respecto.

Black Mirror es otro de esos imprescindibles. Con cinco temporadas a sus espaldas y una película, sus capítulos no tienen relación entre si en cuanto a la historia, pero sí en su temática: el lado más oscuro de la era tecnológica en la que se vivimos.

Y para terminar, The Rain, la producción de Netflix narra un futuro pos-apocalíptico donde una lluvia tóxica ha terminado con la mayoría de la población. Seis años después del brote inicial, dos hermanos dejan la seguridad de su búnker para salir al exterior y unirse a un grupo de supervivientes en busca de una cura.