Una dirigente de Sanidad en Valencia no sabía que miles de aficionados fueron a Milán porque "no le gusta el fútbol"

Espectadores del partido entre la Atalanta y el Valencia disputado la semana pasada en Milán. Foto: Marco Luzzani/Getty Images.

El pasado 19 de febrero, es decir, el miércoles de la semana pasada, al Valencia le tocó viajar al norte de Italia para jugar el partido de ida de octavos de final de Champions League contra la Atalanta. Aunque el equipo negriazul es de Bérgamo, el partido se disputó en Milán, a 60 kilómetros, porque el estadio habitual del club está en obras de reforma. El encuentro fue un atropello: los españoles se volvieron a casa tras haber sufrido un contundente 4-1 que les pone muy difícil la remontada y la continuidad en el torneo.

A estas alturas, sin embargo, el fútbol casi es lo de menos. Como es bien sabido, apenas unos días después se detectó en la región un brote de coronavirus, la enfermedad que tiene inquieta (quizás de forma un tanto exagerada) a la población mundial. Sabiendo que tiene un periodo de incubación de hasta dos semanas en las que no se presentan síntomas y que más de 2.000 aficionados del Valencia viajaron a ver el enfrentamiento en San Siro, la cosa da para preocuparse y adoptar algún tipo de medida para, al menos, reducir las posibilidades de contagio.

Sin embargo, en estos días no se ha hecho en Valencia nada en particular al respecto. La justificación que ha dado Hermenilda Vanaclocha, quien ostenta el cargo de “subdirectora general de Epidemiología” en la Generalitat, está a mitad de camino entre la vergüenza, el ridículo y la indignación. Esta dirigente pública reconoció que no tenía ni idea de que miles de valencianos habían estado en Milán, literalmente, porque no le gusta el fútbol.

En rueda de prensa, Vanaclocha, sin el menor pudor, aseguró que se habían enterado de la existencia del partido una semana más tarde de disputarse. “Lo siento, no me gusta el fútbol y entonces estas cosas no las sé. Somos sanitarios, no tenemos por qué saberlo”. En la misma comparecencia, ante la incredulidad de los periodistas, acusó al club de no haber informado: “Soy una técnico que trabaja aquí y soy epidemióloga. No tengo por qué saber si nadie me lo dice, y me lo tenía que haber dicho, desde esa perspectiva, el club de fútbol, que había ido”. Cabe recordar que la fecha y sede del partido se conocen desde que se celebró el sorteo el pasado 16 de diciembre, algo que los medios de comunicación tanto deportivos como generalistas han contado hasta la saciedad.

Ante semejante temeridad la población valenciana, y en particular la afición valencianista, tiene motivos para escandalizarse. Así reaccionó Fede Sagreras, presidente de la Agrupación de Peñas del club y uno de tantos seguidores que viajaron, según recoge Antena 3: "A mi no me gustan otro tipo de cosas, pero te enteras por las noticias. Me parece alucinante, dudo que esa señora lea las noticias alguna vez".

De momento ya se ha registrado un caso de coronavirus en la ciudad de Valencia, esta misma mañana. Informa RTVE de que precisamente se trata de una persona que estuvo en Italia; concretamente un periodista deportivo que asistió al encuentro. A él le están atendiendo en el hospital Clínico de la ciudad, mientras que su mujer y sus hijos están bajo observación.

¿Se habría podido evitar este contagio con una actuación más diligente de las autoridades sanitarias valencianas? Ya no hay forma de saberlo, pero sin duda sí habría contribuido a mitigar un alarmismo que de por sí está en niveles difíciles de soportar. La preocupación más cercana es para el partido de vuelta, en Mestalla, programado para el 10 de marzo, y que ahora mismo, tal como explicó la propia Vanaclocha hace tres días, ni siquiera se sabe si se podrá celebrar o, en caso de que el equipo italiano pueda venir, si traerá consigo aficionados o no.

Más historias que te pueden interesar: