¿Usas más de una crema en la cara? Podrías estar haciéndolo mal (y es peligroso)

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Photo credit: CDLP
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Si eres de esos que te has dejado seducir por la moda del layering (sumar capas de ropa o de lo que sea) también en tu rutina de grooming, te damos la enhorabuena, estás al día en lo que a novedades se refiere. Ponerse una crema detrás de otra no solo es tendencia, sino que, en principio, es beneficioso para tu piel. Pero no tan rápido… Experimentar, probar las cosas está bien, en general, pero en el sector de la belleza, igual que en el de la coctelería, hay mezclas que son incompatibles. Por eso, lo primero que tienes que saber para no salir muy perjudicado es que no todos los combinados son inocuos, y menos en la cara. Así que ten cuidado con la barra libre de activos y aprende bien lo que debes y no debes mezclar. Está genial que tengas varias cremas en tu neceser, pero controla cómo las usas si no quieres que tu cara deje de ser el mejor espejo del alma.

Como recuerda la doctora Amalia Pérez Gil, miembro GEDET (Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica) de la AEDV (Asociación Española de Dermatología y Venereología), entre todo el arsenal de productos dermocosméticos que usamos a diario para el mantenimiento de piel sana, para potenciar su belleza o para tratar alteraciones, hay unas consideraciones que tenemos que tener en cuenta para que todos los activos funcionen y evitar efectos adversos. “La primera cuestión es cuándo aplicar un producto o principio activo concreto. Hay sustancias que solo aplicaremos de día o de noche y otras que podremos usar indistintamente”, explica.

Pero hay más cosas en las que tenemos que fijarnos. La regla de oro la recogen la dermatóloga Gema Herrerías y la farmacéutica Marián García en su reciente libro Radiografía de un cosmético: “En cosmética el orden de aplicación sí altera el resultado. Los productos se deben aplicar sucesivamente siguiendo las normas de la acidez (el más ácido, el primero), la viscosidad (en primer lugar, los más fluidos) y el objetivo”.

Una crema distinta por el día y por la noche

Doctora Amalia Pérez Gil va más allá y señala las dos categorías de productos que podemos y debemos aplicar por la mañana: “Por una parte, agentes antioxidantes, entre los que tenemos la vitamina C y el ácido ferúlico, principalmente. Ambos protegen de los radicales libres producidos por la exposición a la radiación ultravioleta A y B, por lo que previenen el envejecimiento cutáneo y las manchas, además de aportar luminosidad. Y, por otra parte, protectores solares, que aplicaremos a diario por la mañana, aunque no salgamos a la calle, ya que además de la radiación solar, la luz visible del interior de las viviendas y de los dispositivos digitales producen daño a nuestra piel”.

Por la noche, la especialista indica que hay que aprovechar el descanso nocturno y la no exposición a radiación ultravioleta para ponerse en la piel las cremas con agentes transformadores y otros principios activos correctores o tratantes de alteraciones o patologías cutáneas. “Los agentes transformadores son fundamentalmente el retinol y los alfa, beta y poli-hidroxiácidos (AHA, BHA, PHA). Son ingredientes activos muy usados en cosmética por su capacidad de exfoliación y renovación. Los AHA más utilizados como agentes antiaging son el ácido glicólico, láctico y cítrico. El BHA más aplicado en cosmética es el ácido salicílico, indicado en pieles grasas con tendencia acneica, y entre los PHA se encuentran la gluconolactona y ácido lactobiónico, que son más suaves”.

Pérez Gil señala que las cremas y sérums que contengan estos ingredientes solo se pueden aplicar por la noche, y por la mañana hay que asegurarse su retirada con la limpieza de la cara.

Atención: mezclas peligrosas

Esto por lo que toca a qué debes ponerte en cada momento. Pero, ¿qué cremas está prohibido mezclar si no quieres verte la cara roja como un tomate o algo peor? “Cuando se usa un cosmético con que incorpora agentes transformadores no se debe de aplicar al mismo tiempo otro producto con otro agente transformador u otro compuesto que sea irritante, como los actiacneicos con peróxido de benzoilo o adapaleno, por ejemplo, a nos ser que sea por prescripción del dermatólogo, ya que sumarían un efecto irritativo causando enrojecimiento, descamación y disconfort”, explica la doctora.

Y es que los experimentos, mejor con gaseosa. Otra mezcla de cremas explosiva que podría dejarte la cara para el arrastre es la de la niacinamida y la vitamina C. “Estos dos activos no se pueden aplicar al mismo tiempo, ya que el medio ácido en el que va formulada la vitamina C convierte la niacinamida en ácido nicotínico, que es más irritante. Lo correcto sería aplicar la vitamina C por la mañana y el otro activo por la noche”, añade.

Y aquí no queda todo. El doctor Leo Cerrud pone el foco en dos mezclas de cremas que no le sientan nada bien a la piel de tu cara o que resultan absurdas. “Las combinaciones de activos son la base de la cosmética con evidencia científica crean sinergias para potenciar un mejor efecto, pero si no se hacen con fundamento, pueden ser perjudiciales”, afirma.

Una mezcla de cremas que debes evitar a toda costa, según este médico estético, es la vitamina C y los AHA (alfahidroxiácido). ¿La razón? “La vitamina C es fácilmente oxidable y muy delicada, por lo que no es recomendable combinarla con ningún AHA con pH muy ácido. No le pasaría nada a la piel (a menos que fuera sensible), sencillamente se anulan los efectos de la vitamina C”.

Por motivo bien distinto, el especialista advierte de la combinación de cremas con ácido glicólico con otras que lleven retinol a continuación es una mezcla peligrosa: “El ácido glicólico es un potente AHA y el retinol es también un ácido. Ambos tienen efecto exfoliante, por lo que este se potenciaría y la quemadura podría ser incontrolable e impredecible. En el caso de tener que combinar ambos ácidos tendría que ser por prescripción médica, valorando porcentajes y modos de uso”.

Si llegados a este punto estás algo liado, porque la química nunca fue lo tuyo, aquí va una regla que podrás recordar fácilmente para combinar cremas, mascarillas, etc. correctamente y con la que mantendrás a salvo tu cara. “Usa un producto de los denominados transformadores por la noche, eligiendo uno u otro dependiendo de la edad, tipo de piel y grado de envejecimiento. Y por la mañana ponte una crema con un agente antioxidante y un protector solar. Y recuerda que es muy importante, tanto por la mañana como por la noche, limpiarte bien la cara antes de aplicar los productos”, concluye la doctora del GEDET. Así no es tan difícil acertar, ¿no?

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