Una tribu amazónica podría tener la clave para envejecer de forma saludable, según un estudio

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Ya se sabía que el pueblo indígena tsimané de la Amazonia boliviana tenía unos corazones de entre los más sanos del mundo (foto posada por una modelo, Getty Images).
Ya se sabía que el pueblo indígena tsimané de la Amazonia boliviana tenía unos corazones de entre los más sanos del mundo (foto posada por una modelo, Getty Images).

“Eres tan vieja como te sientes”, o algo así dice el refrán.

A cualquier persona le gustaría estar un poco más afilada, ya que las funciones cognitivas se van reduciendo naturalmente con la edad. Sin embargo, hay un grupo indígena de la Amazonia que podría ser la excepción.

Científicos de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés) han informado de cómo las personas tsimané de Bolivia conservan más volumen cerebral en la vejez, mientras que en personas de edad equivalente en Estados Unidos y Europa estas células se pierden.

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El volumen cerebral reducido se asocia con el declive cognitivo e incluso la demencia.

Si bien los tsimané tienen poco o ningún acceso a sistemas de salud modernos, los científicos los describen como “muy activos físicamente”, ya que trabajan la tierra, pescan y cazan para llevar a casa verduras, pescado y carne con bajo contenido en grasas.

El pueblo tsimané fue noticia por primera vez en 2017 por detentar la menor prevalencia de aterosclerosis coronaria ‒una acumulación de sarro en las arterias que suministran sangre al corazón‒ de cualquier población conocida.

“Los tsimané nos han proporcionado un increíble experimento natural sobre los posibles efectos perjudiciales de los estilos de vida modernos en nuestra salud”, dijo el autor del estudio, el doctor Andrei Irimia.

El estudio

“Estos hallazgos sugieren que la atrofia cerebral se puede reducir sustancialmente bajo los mismos factores que hacen a un estilo de vida con un riesgo muy bajo de enfermedad cardíaca.

Un niño tsimané fotografiado en una canoa. El pescado es parte fundamental de la dieta de este grupo (proporcionada por la Universidad Chapman).
Un niño tsimané fotografiado en una canoa. El pescado es parte fundamental de la dieta de este grupo (proporcionada por la Universidad Chapman).

La atrofia cerebral describe una pérdida de células nerviosas y de las conexiones entre ellas en el órgano vital.

Cada vez es más evidente que lo que es bueno para el corazón es bueno para la mente, por lo que un estilo de vida saludable beneficia al sistema cardiovascular y al cerebro.

Los científicos de la USC analizaron a 746 adultos tsimané de entre 40 y 94 años, del total de unas 16 000 personas que conforman el grupo.

Los adultos viajaron durante dos días ‒por río y por carretera‒ desde sus aldeas remotas hasta Trinidad, la ciudad más cercana donde se hacen tomografías computarizadas.

Los resultados ‒publicados en el Journal of Gerontology, Series A: Biological Sciences and Medical Sciences revelan que la diferencia en volumen cerebral entre las personas tsimané de mediana edad y las más viejas fue un 70 % menor que entre sus equivalentes que viven en tres “poblaciones industrializadas” de Estados Unidos y Europa.

Sin embargo, las personas tsimané tienen niveles mayores de inflamación, lo que se asocia con atrofia cerebral, junto a otras enfermedades.

Sin embargo, no se ha hallado que la inflamación tuviera un “efecto pronunciado” en el cerebro de las personas tsimané.

En los países desarrollados, la inflamación a menudo se vincula con la obesidad, la presión sanguínea alta, un colesterol alto y grasa alrededor de la cintura.

Entre los tsimané, las infecciones pueden desencadenar una inflamación, y los parásitos son la causa principal de muerte entre el grupo indígena.

“Nuestro estilo de vida sedentario y nuestra dieta rica en azúcar y grasas puede acelerar la pérdida de tejido cerebral con la edad y hacer que seamos más vulnerables a enfermedades como el Alzheimer”, dijo el coautor Hillard Kaplan, profesor de la Universidad Chapman en California, quien ha estudiado a los tsimané durante casi 20 años.

“Este estudio demuestra que los tsimané se destacan no solo en términos de salud cardíaca, sino también de salud cerebral”.

“Los tsimané pueden servir de base para un envejecimiento cerebral saludable”.

“Los hallazgos sugieren abundantes oportunidades para mejorar la salud cerebral, incluso en poblaciones con altos niveles de inflamación”.

Alexandra Thompson

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