Una madre católica escribe una carta abierta en la que dice que los leggings le dificultan enseñar a sus hijos que “las mujeres también son hijas y hermanas de alguien”

Dani Green, doctoranda en Notre Dame, muestra su apoyo a los leggings. (Foto: Twitter)

Los leggings tienen una historia larga y rica que se remonta al siglo XIV. En aquella época los usaban principalmente los hombres en Escocia y eran de cuero o cota de malla, pero la tendencia se mantuvo viva y cada vez ganó más fuerza. Durante la década de 1950, Audrey Hepburn lució sus propios leggings en la película Sabrina. En los años 70, las estrellas más conocidas, desde Olivia Newton-John en Grease hasta las chicas de los Ángeles de Charlie, llevaron pantalones de este estilo. En los años 90 la moda empezó a esfumarse, pero años más tarde, en la década de los 2000, regresó con mayor intensidad.

En la actualidad, los leggings son una prenda esencial de cualquier armario, ya sea en su versión casual, deportiva, profesional o incluso para ir de fiesta.

Sin embargo, una madre de Notre Dame se pregunta cuándo los leggings llegaron tan lejos. En una carta abierta escribió: “solo soy una madre católica de cuatro chicos con un problema que solo las jóvenes pueden resolver: los leggings”.

La madre, quien se identificó como Maryann White, escribió: “La aparición de los leggings como pantalones hace algunos años me desconcertó. Son una prenda implacable”. Contó que se percató de ello el otoño pasado y se preguntó “por qué nadie piensa en lo extraño que resulta que la industria de la moda haya hecho que las mujeres expongan voluntariamente sus partes más íntimas de esta manera”. Añadió “los leggings exponen el cuerpo” y “te desnudan”.

La madre escribió que esa moda, representada en las películas, videojuegos y vídeos musicales, “les dificulta a las madres católicas enseñar a sus hijos que las mujeres también son hijas y hermanas de alguien. A las mujeres se les debe considerar como personas, y todas las personas merecen ser tratadas con respeto”.

Y no se equivoca. Por supuesto, a las mujeres se les debe tratar como iguales, independientemente de si es la hija o la hermana de alguien. Sin embargo, algunos consideran que la publicación de White es preocupante ya que intenta “culpar a las víctimas” por su vestimenta e incluso han llegado a organizar un “Día del Orgullo de los Leggings”, el 26 de marzo.

“Aunque bien intencionado, el punto de vista de White perpetúa una narrativa crucial para la cultura de la violación al insinuar que las mujeres y las jóvenes son responsables de las acciones y reacciones de los demás”, publicaron los organizadores en Facebook. “Argumenta que las ‘jóvenes’ en Notre Dame deberían cambiar su forma de vestir para ‘evitar atraer la atención de los chicos que miran a quienes llevan leggings de forma escalofriante’ y para proteger a los ‘buenos chicos que hacen todo lo posible para evitar’ mirar a las jóvenes que llevan leggings”.

“Queríamos recordarle a las personas que usar leggings no tiene nada de malo y que puedes vestirte de la forma que consideres oportuna”, le comentó Anne Jarrett, organizadora de la protesta, a TODAY Style.

Dani Green, doctorada en Norte Dame, demostró su apoyo a los leggings al tuitear una foto suya luciéndolos en el “Día del Orgullo de los Leggings”.


¡Santa Jezabel! ¡¿Unos leggings y una camiseta corta @Irish4RepHealth?!

White compartió que las mujeres podrían apoyarla dejando de usar leggings. “Las chicas de Notre Dame deben ser las primeras en dejar de usar leggings”, escribió White. “Tienes todo el derecho a llevarlos. Pero también tienes todo el derecho a elegir no hacerlo. Gracias por escuchar el sermón. ¡Las madres católicas son buenas en eso!”.

Hope Schreiber