Una eminencia (del amor) desvela cómo evitar 'colgarse' de alguien que te deja

Mónica De Haro

Cómo afrontar y curar el rechazo romántico

Aunque la tristeza, el miedo y el dolor te paralicen tienes que aceptarlo y no dejar que lo sucedido bloquee tu vida. (Foto: Getty)
Aunque la tristeza, el miedo y el dolor te paralicen tienes que aceptarlo y no dejar que lo sucedido bloquee tu vida. (Foto: Getty)

Es una frase muy trillada pero ahí va: “Hay muchos peces en el mar”. Lo sé, cuando estás hundido y envuelt@ en un mar de lágrimas pensando que no podrás volver a salir a la calle, mirarle a cara ni soportar tanto dolor, nada ni nadie consigue consolarte. Tienes razón y lo entiendo, no voy a mentir, es realmente doloroso y difícil pero puedes superarlo siguiendo los valiosos consejos de esta famosa antropóloga y profesora.

Helen Fisher no niega que el sentimiento de rechazo en un amor romántico puede ser realmente devastador. Sin embargo, se puede salir reforzado.

Los psicólogos dicen que las personas rechazadas puede llegar a sentirse tan confundidas que sufren realmente una ‘adicción’ hacia la persona que les ha provocado tanto dolor. Se obsesionan con ella o él. La sensación es tan intensa, fuerte y dolorosa como la adicción a las drogas, pero en este caso se es adicto a la persona que nos rechaza y al proceso mismo de rechazo.

No intentes superarlo solo: sal, conoce gente, vístete de forma diferente, aumenta tu grupo de amigos y de actividades. (Foto: Getty)
No intentes superarlo solo: sal, conoce gente, vístete de forma diferente, aumenta tu grupo de amigos y de actividades. (Foto: Getty)

“La razón por la que el rechazo romántico nos atrapa es porque estimula partes el cerebro asociadas con la motivación, la recompensa, la adicción y los antojos”, explica Fisher.

El duelo amoroso es un proceso en el que algunos se pueden quedar atrapados porque les cueste más de lo normal dejar ir a la persona que han amado, sobre todo, si la otra parte ha tomado la decisión final. Además, muchos tenemos la costumbre de querer justo lo que no podemos tener y nos empeñamos en recuperar lo imposible.

De pronto, uno se encuentra enviando mensajitos, llamando por teléfono (continuamente y a horas intempestivas) o mandando señales de amor, socorro y desesperación por todos los medios posibles. Ese comportamiento obsesivo tiene como fin alcanzar una meta, como si se tratase de obtener una recompensa.

Para intentar encontrar una explicación el equipo de Fisher realizó varias pruebas, entre ellas la resonancia magnética funcional, a un grupo de 15 hombres y mujeres universitarios que acaban de ser ‘abandonados’ por sus parejas, y afirmaban que todavía estaban intensamente “enamorados”.

Los voluntarios también tuvieron que mirar una foto de sus ex, y realizar un ejercicio de matemáticas cuya finalidad era distraerlos de sus pensamientos románticos. Por último se les mostró la foto de una persona desconocida para ellos.

Aprender a estar sola de nuevo es duro, por eso no está de más pedir ayuda profesional para controlar lo que nos hace daño y recomponer la autoestima dañada.(Foto: Getty)
Aprender a estar sola de nuevo es duro, por eso no está de más pedir ayuda profesional para controlar lo que nos hace daño y recomponer la autoestima dañada.(Foto: Getty)

El estudio, publicado en la revista Journal of Neurophysiology, demostró que los cerebros de los participantes eran más activos en áreas relacionadas con la motivación, la recompensa, el antojo, la adicción, el dolor físico y la angustia justo el momento en que miraban la foto de su ex-pareja que que cuando miraban la foto de cualquier otra persona.

También se les realizó un test llamado “Escala de amor pasional”, para determinar cómo de fuertes eran sus sentimientos de enamoramiento. De media, los participantes confesar estar aproximadamente un 85 por ciento de su tiempo despiertos pensando en la otra persona, y también anhelaban que su ex les correspondiera y volviera con ellos o ellas.

Además, los investigadores descubrieron que la actividad más alta durante el experimento se encontraba en el área cerebral que reacciona cuando se posee una adicción profunda a la cocaína.

Es decir, el rechazo de una pareja y el intento que hacemos por superarlo nos genera reacciones psicológicas y fisiológicas reales e importantes. Padecemos desde dolor físico, ansiedad, apego y dificultad para tomar decisiones cuando alguien que queremos decide alejarse.

Siempre hay uno que sufre más, pero tienes que intentar paliar esa falta de afecto con las personas de tu entorno. (Foto: Getty)
Siempre hay uno que sufre más, pero tienes que intentar paliar esa falta de afecto con las personas de tu entorno. (Foto: Getty)

Es decir que el cerebro trata al amor como una adicción y a más rechazo, mayor ansiedad. “El amor romántico es una adicción. Es una adicción maravillosa cuando las cosas marchan bien pero una adicción horrible cuando las cosas van mal”, cuenta Fisher, una de los autores del estudio. “Al ser rechazado, todavía estás perdidamente enamorado con esa persona. En realidad lo ansías”.

¿Resultado? Piensas en esa persona de forma obsesiva. Tienes dolor emocional y físico. Te sientes profundamente apegado a esa persona, y también estás desesperadamente tratando de entender qué pasó.

Qué puedes hacer para curarte:

  1. La abstinencia es la única forma de superar una ruptura amorosa. Nulo contacto y evitar a toda costa que algo o alguien te recuerde a esa persona.

  2. Suéltalo todo. Tienes que darte permiso para sentir la pena, la rabia, la frustración y la sensación de decepción que experimentas porque tus expectativas con esa persona no se cumplirán.

  3. Buscar distracciones y nuevas experiencias es lo mejor para suplir la ansiedad por una dosis de dopamina. No conviene encerrarse en casa ni obsesionarse. Todo lo que nos resulte novedoso o divertido hará que nuestro cerebro segregue esa sustancia, como si estuviéramos enamorados, pero ahora será de la vida y no de alguien que no nos quiere más.

  4. Descubre algo que te guste y lánzate a ello apasionadamente. Lo dicho, la novedad genera dopamina en el cerebro, lo que puede ayudar a sentirte mejor.

  5. Haz piña y no te despegues de tus amigos. Sabes que estarán contigo, y no importa que mientan. Lo importante en este caso es rodearse de personas que te quieran, de buenos mentirosos que te digan que no tienes la culpa de nada.

  6. Haz ejercicio, es una buena manera de canalizar los sentimientos negativos (depresión, ira, culpabilidad y remordimiento) y transformarlos en algo positivo.

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