Una década alejado de Hollywood: Joe Pesci aparta su jubilación para volver al cine noir

Joe Pesci se sumó a la lista de actores retirados por decisión propia en 1999, siguiendo la estela de otras leyendas como Jack Nicholson, Gene Hackman y Sean Connery. Tras labrarse una carrera plagada de momentos de cine gloriosos, se fue apartando de la pantalla de forma silenciosa y pausada hasta desaparecer por completo hace más o menos una década.

En el caso de Hackman o Connery, el motivo fue una decepción final. Una mala película que colmó el vaso de la paciencia y los llevó a retirarse a la tranquila vida del jubilado con un buen puñado en el banco amasado con éxitos pasados. Pero el caso de Joe Pesci es peculiar. Diferente. Porque a sus 76 años ha decidido dejar su merecido descanso para ponerse delante de la cámara una vez más junto a su amigo Martin Scorsese. Pero eso sí, no se lo puso nada fácil. El director tuvo que insistirle tanto que al final le ganó por cansancio.

Joe Pesci en el set de 'El irlandés' en 2017 (Steve Sands/NewYorkNewswire/MEGA; The Mega Agency; Gtres)

Pero empecemos por el principio. Actor de papeles secundarios pero llenos de fuerza, Joe Pesci nunca se las dio de súper estrella. Alcanzó el tope de su carrera cuando ya tenía los 50, cuando la madurez le ayudó a mantener los pies en la tierra y no dejarse llevar por la furia de Hollywood.

Es uno de esos intérpretes que colmó las pantallas de los 80 y 90 con papeles secundarios gloriosos. Nominado al Oscar a mejor actor de reparto por Toro Salvaje, y ganador de la estatuilla diez años después por Uno de los nuestros (Buenos muchachos en Hispanoamérica), este actor de Nueva Jersey probó suerte con todo tipo de géneros. Así como participaba en historias mafiosas, también nos regalaba momentos de drama en Érase una vez en América (1984) o Mi primo Vinny (1992), o se transformaba en uno de los ladrones del clásico navideño Solo en casa (1990) o era la pizca de humor necesaria en una saga como Arma Letal en tres de sus entregas.

Sin embargo, a finales de los 90 comenzó a ser más selectivo si cabe y en 1999 anunció oficialmente que se retiraba del cine para dedicarse a su carrera musical tras el lanzamiento de su segundo álbum (y último hasta ahora), Vincent LaGuardia Gambini Sings Just For You (1998) y disfrutar más de su vida personal. A partir de entonces solo regresó por petición de Robert De Niro con un cameo en su thriller histórico, El buen pastor (2006).

Pero el gusanillo de la actuación le seguiría picando porque cuatro años después lo intentaba de nuevo, solo para vivir la decepción del fracaso con un drama que pasó tan desapercibido que ni siquiera tiene título en español. Hablamos de Love Ranch (2010) de Taylor Hackford, donde compartió cartel con Helen Mirren y nuestro Sergio Peris-Mencheta. Pero parece que la jubilación lo había aburrido y aceptó un proyecto más.

Sin embargo, con apenas dos películas en su haber en los últimos veinte años, Joe Pesci no estaba para perder el tiempo. Y eso sucedió con Gotti, la cinta que lo llevó a la jubilación definitiva. Este biopic de tintes criminales protagonizado por John Travolta fue un desastre desde el principio pasando por diferentes etapas de desarrollo a lo largo de ocho años. Corría el año 2011 y Pesci se apuntaba a esta película que prometía mezclar elementos del drama y el cine noir que él tan bien conocía al tratarse de la biografía del mafioso John Gotti y su hijo.

Joe iba a interpretar a Angelo Ruggiero, amigo de Gotti y capo de la mafia bajo su liderazgo. Tan comprometido estaba que a casi sus 70 años aumentó 14 kilos para meterse de lleno en el personaje. Sin embargo, para su sorpresa, cuando se acercaba el rodaje le bajaron el salario y le cambiaron su papel por otro personaje. Enfadado, y seguramente decepcionado (y encima con 14 kilos de más), plantó una demanda a la productora por incumplimiento de contrato por $3 millones que se resolvió fuera de los juzgados en 2013. La película se terminó rodando años más tarde con Pruitt Taylor Vince en el papel de Ruggiero, estrenándose en pocos países o llegando directamente a servicios streaming, como pasó en España. Apenas recaudó la mitad de su presupuesto ($6 millones) y fue tan mal recibida que es una de las pocas películas que cuentan con un desaprobado del 0% en el agregador de críticas, Rottentomatoes.

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La decepción parece que se había plantado para quedarse. Pesci volvió a su vida de jubilado y parecía que su faceta cinematográfica se había terminado para siempre. Love Ranch de 2010 pasaría a la historia como su última película, y la que prácticamente no vio nadie.

Pero a mediados de 2017 llegó la buena noticia: Joe Pesci volvería una vez más a los cines y nada menos que junto a la dupla que tantos buenos momentos nos dio delante de la pantalla: De Niro y Scorsese (Toro Salvaje, Buenos muchachos y Casino).

Pero convencerle no fue una misión fácil. Mientras la gran mayoría de actores -por no decir todos- dejarían lo que están haciendo para correr a la llamada de un director como Martin Scorsese, Pesci no es como todo el mundo. Cuentan los rumores que el director lo llamó hasta en más de 50 ocasiones para pedirle que aceptara un papel en su nueva biografía noir, El irlandés para Netflix.

Joe Pesci (Russell Bufalino) y Robert De Niro (Frank Sheeran) en una escena de 'El irlandés' (Netflix 2019)

Después de muchas llamadas, charlas y rechazos por parte del feliz jubilado, el oscarizado director lo convenció y Pesci aceptó ser otra de las leyendas vivas del cine que veremos en esta película. Pero ¡agárrense que llegan curvas! Porque además de Pesci y De Niro, en los créditos encontramos a Harvey Keitel y otro septuagenario, Al Pacino.

Este trío de ases vuelve a la carga con un argumento que conocen muy bien, la mafia y los gánsteres. La cinta, basada en la novela I Heard you paint houses, cuenta la historia de Frank Sheeran (De Niro), un peligroso gánster apodado El Irlandés sospecho de nada menos que 25 asesinatos.

Además de grandes maestros de la escena, la cinta también cuenta con una de las más avanzadas técnicas de rejuvenecimiento ya que la historia será un ir y venir del pasado al presente. Los flashbacks se producen cuando su protagonista confiesa en su lecho de muerte un delito que obliga a la historia a viajar hasta los años 80, mostrando a los intérpretes mucho más jóvenes. Vamos, como si los estuviéramos viendo de nuevo en Toro salvaje o Buenos muchachos.

¿Cómo iba Joe Pesci a decir que no? La oferta era demasiado tentadora, mucho más que sus proyectos musicales y las partidas de golf a las que dedicaba su tiempo de jubilado. Seguro que su retorno será como él, chiquitito pero matón. Aunque todavía no se sabe a ciencia cierta cuándo (Netflix no ha soltado prenda), uno de los productores del filme, Irwin Winkler, confesó en una entrevista a Earwolf que sería cerca del Día de Acción de Gracias, a finales de noviembre de este año. Una fecha que cobra más sentido ahora que sabemos que el filme clausurará el Festival de Londres en octubre.

Netflix lleva varios años trepando peldaños hacia la cima de los Oscar. Recientemente lo consiguió con Roma y sus tres estatuillas, y no sería de extrañar que con una cinta con el poderío estelar y dramático de El Irlandés los lleve a conseguir la gloria máxima.

Habiendo crecido con el rostro de Pesci entre mis películas favoritas, confieso que no veo la hora de verlo de nuevo en acción junto a De Niro y Al Pacino. Y aunque haya regresado de nuevo a la seguridad de la jubilación, al menos se retiraría de nuevo con otra joyita como legado y no con el peso del fracaso como le pasó a Connery (La liga de los hombres extraordinarios, 2003) o Hackman (Bienvenido a Mooseport, 2004).

Tras oír su voz en el primer minuto del tráiler, supe que tenía nueva obsesión cinéfila para este año:

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