Una caja de zapatos para camuflar la cámara y fotografiar a mujeres y niños

Fueron los destellos procedentes del flash de la cámara los que levantaron las sospechas de un bañista de la playa de Patos de Nigrán (Pontevedra). Los vio y decidió llamar a la Policía. Cuando los agentes se personaron en el lugar descubrieron que el ahora investigado tenía una cámara escondida en una caja de zapatos con la que había fotografiado a mujeres en toples y a niños, según publica El Faro de Vigo.

Escondía la cámara en una caja de zapatos para fotografiar a mujeres en toples. (Foto: Getty Images)

La llamada con la alerta se produjo hace unos días, aunque no ha sido hasta ahora que ha saltado a los medios. Un bañista se percató de que cerca de la toalla donde estaba sentado otro hombre salían destellos de luz intermitentes. Tras observar durante un tiempo, comprobó que estos se producían cada vez que pasaba por delante una mujer en toples. Con esos datos llamó a los agentes.

Estos, al llegar a la playa, localizaron al hombre y comprobaron que había escondido una cámara en el interior de una caja de calzado deportivo con un agujero hecho para dejar vía libre al objetivo. Revisaron las fotos que se habían hecho y encontraron en la misma playa pontevedresa a cuatro de las mujeres que aparecían en ellas. Tres de las cuales decidieron denunciar.

Además de la cámara escondida, el hombre, que ha sido identificado como un profesor universitario de 51 años de fuera de Galicia, tenía otra en el vehículo, que también fue registrado. Se le incautaron ambos dispositivos y dos tarjetas de memoria.

Según fuentes de la Policía Local de Nigrán citadas por El Faro de Vigo, el individuo no solo había fotografiado a esas cuatro mujeres identificadas, sino que entre el material recopilado también se encontraban fotos de menores y de niños en lugares públicos como parques infantiles.

Para hacer las fotografías movía la caja de zapatos buscando un mejor encuadre de la persona a la que quería capturar con la cámara escondida. Las fotos habían sido tomadas esa misma tarde y en días anteriores.

Pese a desconocerse por el momento cuál era el destino que tenía pensado darles a estas imágenes el investigado, su modus operandi camuflando la cámara recuerda al caso del detenido hace solo unas semanas en el Metro de Madrid. Este llevaba un móvil camuflado en una mochila con el que fotografiaba por debajo de las faldas a las viajeras del suburbano de la capital para luego subir el material recopilado a un web porno, como recogió en su día El Mundo.