Un poni maltratado durante 10 años le deja unas pezuñas inauditas que le causan lesiones

Un nuevo caso de maltrato animal ha salido a la luz. Un poni y un caballo fueron encontrados en un estado lamentable por miembros de una protectora de animales en una granja de la localidad francesa de Picardía, a unos 120 kilómetros al norte de París.

Los animales se encontraban en un estado de desnutrición severa, con un peso muy por debajo del que deben pesar los ejemplares que se encuentran en estado sano. Además presentaban algunas lesiones que denotaban un nulo cuidado por parte del dueño.

El caso más significante lo presentaba el poni, al que la protectora francesa Animaux en Péril ha bautizado como Poli. Sus cascos o pezuñas eran realmente aterradores. Los especialistas creen que pudo estar más de 10 años sin que nadie se los limase y sin que pudiese pasear, alcanzando una longitud inaudita para muchos de los voluntarios y que causó lesiones articulares al animal.

En condiciones normales, los cascos crecen un centímetro al mes, pero al haber estado desatendido y retenido en un cubículo durante tanto tiempo, tampoco pudo limárselas por sí mismo.

Finalmente, los voluntarios lograron que un especialista cortase los cascos del poni y afortunadamente los dos animales se encuentran ya en buenas condiciones respecto a cuestiones básicas como higiene, salud y alimento.