Un padre construye una impresionante mansión para que jueguen sus hijas

Avery y Violeta son dos niñas de Michigan, Estados Unidos, que se han convertido en las propietarias de la casa, o más bien mansión, de juegos más deseada del mundo. Construida por su padre en el jardín de su casa, mide más de 7 metros de altura. No es una zona de juegos cualquiera: se trata de una verdadera vivienda de dos pisos que incluye: una pared de escalada, tobogán, columpios y todos los detalles que cualquier casa pudiera necesitar.