Un nutricionista se mete a dar lecciones de educación parental y se le echan encima

Julio Basulto es un dietista y nutricionista muy activo en Twitter que comparte sus conocimientos a través de las redes sociales. El suyo es el ámbito alimentario. Sin embargo, esta mañana se ha atrevido a dar consejos sobre cómo no educar a los niños consiguiendo convertirse en el centro de una de las polémicas tuiteras (siempre hay más de una) del día. Y es que su teoría, elaborada a raíz de unas frases escuchadas en la playa, es que “tratar mal” a los niños pronunciando según que afirmaciones que enumera se parece mucho a “maltratar” y hay padres que lo “ignoran” u “obvian”.

“Llevo unos días yendo a la playa y he anotado las frases que algunos padres han gritado a sus hijos en mi presencia. Padres que ignoran (o, peor aún, obvian) que ‘tratar mal’ se parece mucho a ‘maltratar’. Padres que olvidan que sus hijos, muy probablemente, no olvidarán”, dice en su mensaje Basulto, que adjunta una foto con esa lista de frases anotadas con un apunte entre paréntesis de lo que según él implica cada combinación de palabras salida de la boca de un padre o madre para reprender el mal comportamiento de su hijo o hija.

Así, por ejemplo, para este dietista y nutricionista, decirle a un niño “mírame a la cara cuando te hablo” no es un comentario que contribuya a inculcarle una norma de educación básica sino un ejercicio de “autoritarismo”. Al igual que “escúchame bien lo que te voy a decir” lo considera intimidación. “Mira que te lo tengo dicho” implicaría, según él, “hostilidad” y “pobre de ti si no me haces caso” supone una “amenaza”. Violencia sería pronunciar una frase como “pídeme perdón o ya verás”.

Estas son algunas de las que quizá más polémica han levantado por lo que según él implican, la segunda lectura que les da. Hay otras que incluyen insultos hacia el niño como llamarle “tonto”, “torpe” o decir directamente que está haciendo el ridículo que hablan por sí solas sin necesidad de ser calificadas de ninguna manera. Es decir, el insulto está mal y es negativo por definición.

Lo que no aclara en ningún momento, porque se entiende que lo desconoce como mero observador, es lo que hay detrás de eso que él considera “amenaza” o “violencia”. Es decir, la consecuencia para el niño por no hacer caso o no pedir perdón podrían implicar, por ejemplo, un castigo tan recurrente y que no puede considerarse como maltrato como no dejarle ver la tele al volver a casa. Él no lo sabe ni nadie al leerlas puede saberlo.

A todas les falta el contexto, tan importante a la hora de juzgar su significado o pertinencia. ¿Qué estaba haciendo el niño cuando su padre o madre le gritó “mírame a la cara cuando te hablo”? ¿Le habían pedido antes ninguna, una o varias veces por favor que cesase en su mal comportamiento? ¿No quería ponerse el bañador o estaba lanzando arena al vecino de toalla? No se trata de justificar nada, sino de poner en contexto afirmaciones como pedir a un niño que mire a la cara cuando se le habla.

Desde que Basulto, que es padre de tres adolescentes, publicase su lista hecha en la playa no ha cesado de recibir comentarios que le recriminan sus afirmaciones y lo extremo de su mensaje. Hay quien está de acuerdo con él y, visto el revuelo generado por sus palabras, él mismo se está dedicando a retuitear los mensajes de quienes le dan la razón, que, todo sea dicho, son los menos.

La mayoría de comentarios que han generado sus lecciones de cómo no educar a los hijos le echan en cara las mismas. Algunos tuiteros incluso le recriminan que se meta en temas de educación cuando no es su ámbito o que quizá está subestimando la “fragilidad” de los niños.

Un popular nutricionista y dietista le pone etiquetas negativas a las frases escuchadas a padres para con sus hijos en la playa y los tuiteros le echan en cara su extremismo. (Foto: Captura de Twitter / @JulioBasulto_DN)