Un Madrid sin plan... seis meses después de la llegada de Zidane

Tres jornadas de Liga llevamos ya y la sensación es que no ha cambiado absolutamente nada en el Real Madrid con respecto a la temporada pasada. No es ya solo la escasa presencia de los fichajes realizados este verano, es darse cuenta de que en el equipo blanco no hay un plan, que se está improvisando y que lo único que salva al equipo es el talento individual.

Lo más grave de todo es que Zidane llegó en marzo. Fue una gran noticia, pues tendría muchos meses por delante para poder preparar la temporada siguiente, con el equipo sin opciones en Liga y eliminado en la Champions y la Copa. También podría valorar qué jugadores debían quedarse y a cuáles se le había acabado ya el ciclo. Era perfecto. En teoría.

Zidane y Marcelo (REUTERS/Michael Dalder)

Empieza septiembre, se han jugado ya tres jornadas de Liga y el líder ya está a cuatro puntos. Nada sorprendente viendo todo lo que ha sucedido en este verano que comenzó con la ilusión desbordada y ha finalizado con depresión entre la afición madridista.

Tres partidos de Liga, decimos, y en los tres ha habido un esquema diferente. Se comenzó con el habitual, el 4-3-3, en Vigo. Ante el Valladolid, un 4-2-3-1 con James, un jugador que no había disputado ni un minuto en pretemporada. Y en La Cerámica, un 4-4-2 clásico, con dos delanteros puros y dos hombres en banda por su lado natural. Solo falta el de los cinco centrales.

Este Madrid es improvisación absoluta. Cada día un esquema, cada día una forma de jugar distinta, y cada once nos deja algo surrealista. De Bale dijo su entrenador que lo mejor era que se fuera mañana, y ha sido indiscutible en los tres partidos y, además, el mejor en este arranque liguero. James contaba aún menos, y fue titular en el segundo partido hasta que se lesionó. Se anunciaba una revolución, y en el estreno liguero no jugó ni uno solo de los fichajes de inicio.

Hay tensión a ratos, momentos de buen juego seguidos de desconexiones incomprensibles. Balones perdidos en el centro del campo que harían enfurecer hasta a un entrenador de infantiles. En definitiva, no hay plan, y eso es lo más preocupante. Volverá Hazard, y el equipo mejorará, pero siempre basado en talentos individuales, sin plan colectivo. Esto es, a día de hoy, el Real Madrid, y me da que va a ser así toda la temporada. Ni un fichaje a última hora lo puede cambiar.

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