Un estudio asocia el tiempo frente a la pantalla con un menor desarrollo encefálico en niños

Un estudio documenta la posible relación entre el uso de pantallas y un menor desarrollo de materia blanca en niños en edad preescolar. | imagen Hutton et al.

En abril de este año 2019 la propia Organización Mundial de la Salud publicaba una serie de recomendaciones de vida saludable que los padres deberían tener en cuenta con sus hijos de menos de dos años. La vida sedentaria que mayoritariamente se está imponiendo entre los adultos se está contagiando también a los más pequeños que están cambiando actividades físicas tan básicas como andar, jugar o pasear en bicicleta por hábitos más perjudiciales como ver excesivamente la televisión, permanecer sentados durante muchas horas o pasar demasiado tiempo frente a pantallas y videojuegos. Entre esas recomendaciones de la OMS destacaba la de no utilizar pantallas hasta los dos años.

Esta semana, además de los consejos dirigidos a hacer frente al sedentarismo y la obesidad infantil, un nuevo estudio publicado en JAMA Pediatrics, plantea una asociación preocupante: El uso de pantallas afecta el desarrollo cerebral de los niños. El trabajo lo han realizado médicos e investigadores de diferentes centros hospitalarios estadounidenses, incluyendo el Hospital infantil de Cincinnati que han encontrado una posible relación entre las horas frente a pantallas de móviles, tablets y televisión con niveles más bajos de desarrollo en la materia blanca del cerebro, un conjunto de fibras nerviosas clave para el desarrollo de lenguaje, alfabetización y habilidades cognitivas.

El uso de pantallas (móviles, tablets, televisión, videojuegos) asociado a un peor desarrollo en niños de hasta dos años

Para llegar a estas conclusiones los investigadores utilizaron escáneres cerebrales (resonancias magnéticas con tensores de difusión) en un grupo de 47 niños de 3 a 5 años, sin problemas de salud, todos de hogares anglófonos, y la mayoría de clase media a media alta. Estas resonancias (MRi) midieron el nivel de mielina, una sustancia adiposa que cubre las conexiones entre las células nerviosas y aumenta la eficacia de la señales entre neuronas.

En segundo lugar los científicos utilizaron con los padres un test (denominado ScreenQ) para conocer el acceso y el tiempo que los niños pasan habitualmente frente a una pantalla y  compararon las puntuaciones ScreenQ con los escáneres cerebrales realizados a los niños.

John Hutton, pediatra, investigador clínico y autor principal del estudio, afirmaba en una entrevista en CNN que “este es el primer estudio que documenta las asociaciones entre el uso de pantallas más altas y las medidas más bajas de la estructura y habilidades cerebrales en niños en edad preescolar”. Hutton se refiere posiblemente a anteriores estudios que ya relacionaban el uso de pantallas con un peor desarrollo en niños y que en su trabajo mediante MRi parecen confirmarse.

Sin embargo hay que tener precaución con este tipo de estudios, principalmente por varios motivos: el primero de ellos es el reducido número de participantes (tan solo 47 niños). Además sabemos por errores anteriores en estudios neurocientíficos que las imágenes obtenidas mediante MRi no son tan exactas como muchos pretenden. Finalmente, el riesgo de correlación está muy presente y, como siempre intento recordar, no significa causalidad de manera automática… por ello, y aunque el estudio es pionero y muy interesante, es conveniente esperar a más trabajos, más amplios y detallados.

Referencias científicas y más información:

Hutton, John S., et al. «Associations Between Screen-Based Media Use and Brain White Matter Integrity in Preschool-Aged Children». JAMA Pediatrics DOI:10.1001/jamapediatrics.2019.3869.

Sandee LaMotte “MRIs show screen time linked to lower brain development in preschoolers” CNN News