Cómo hicieron la secuencia de acción de 12 minutos en 'Tyler Rake'

Estrenada en Netflix el pasado viernes 24 de abril, Tyler Rake (Extraction) está causando sensación entre los amantes de la acción desenfrenada, con su historia sobre un mercenario (Chris Hemsworth) contratado por un capo de la droga entre rejas para rescatar a su hijo (Rudhraksh Jaiswal), secuestrado en Bangladés. 

Chris Hemsworth protagoniza Tyler Rake, el thriller de acción de Netflix que está dando mucho que hablar por su impresionante plano secuencia (Imagen: Jasin Boland / Netflix)

Y es que el debut como director del coordinador de dobles Sam Hargrove –con guion de Joe Russo (Vengadores: Endgame) a partir del cómic Ciudad– es una montaña rusa de acción a la vieja usanza, es un festival de violencia salvaje y descarnada –pero sumamente entretenida–, protagonizado por un Hemsworth que nació para interpretar a este antihéroe de armas tomar.

Aunque si hay algo que la mayoría de quienes la han visto están comentando, es sin duda aquel plano secuencia ininterrumpido que, durante 12 minutos y sin aparentar corte alguno, nos muestra una persecución en coche, a pie, de nuevo en coche, tiroteos, peleas a cuchillo y a puñetazo limpio y numerosas explosiones. Prácticamente todas las modalidades de combate en una larguísima toma sin respiro –algo que, seguramente, solo el experimentado Hargrove podría sacar adelante.

Lo cierto es que toda la película está repleta de secuencias de acción dignas de lo mejor de Hollywood, pero nada supera esta secuencia única que tiene lugar al final del primer acto de la historia. Cuando el mercenario y el muchacho son descubiertos por un amigo del padre de este último y la extracción se viene abajo, se inicia una frenética carrera por la capital del país, Daca, en la que los más variopintos obstáculos se interponen en el camino de los protagonistas.

¿Cómo lograron rodar esta sobrecogedora escena?

Según declara el propio Hargrove en una pieza promocional de Netflix, su obsesión era desmarcarse de otras secuencias equivalentes. “¿Cómo la iba a  hacer mía, para que no fuese solo otra versión de las persecuciones en coche de Jason Bourne o James Bond? Con nuestro tiempo y nuestro presupuesto, no podíamos superar eso. ¿Cómo íbamos a hacerlo?

Pensé que estaría bien mantenerlo cerrado, que tuviera sentido y que los actores estuvieran implicados, y para ello convertirlo en una especie de plano continuo”.

Lo que promete el título original es una extracción, así que dejemos que el público lo experimente con los personajes en tiempo real, para que se enfrente con los obstáculos que ellos se encuentran al mismo tiempo. Reaccionas a lo que ellos reacciones… y por ello decidí rodarlo con cámara en mano, en un estilo casi documental, para que estés ahí mismo”.

Nadie puede negar que Hargrove se tomó en serio su cometido, pues llegó a amarrarse al capó de los coches durante las persecuciones para poder supervisar el complicado rodaje –como recuerda el propio Russo. Pero para llegar ahí tuvo que aplicar ese ingrediente fundamental en toda producción de alto coste y riesgo: preparación

Desde la concepción a la ejecución, nos levó probablemente cuatro o cinco meses”, prosigue el director. “No puede ser una escena de acción por acción, tiene que ajustarse a los puntos clave de la historia, revelar cosas sobre el personaje y mostrar el desarrollo de la relación entre Tyler y Ovi”.

Otra clave para dotar de realismo a la escena fue ambientarla en espacios reales en la India, que fueron alterados para sacarles el máximo partido. “La acción y la historia empezó a cambiar con el entorno y con estos increíbles sitios que encontramos en Ahmedabad, donde estuvimos rodando la secuencia durante 10 días”.

Con la planificación lista y el escenario preparado, los especialistas de Hargrave solo le restaba ensayar la coreografía humana y técnica antes de poder rodar. “El paso siguiente fue llevarme allí al equipo de especialistas, y hacer que toda la acción que habían practicado en el hotel y el gimnasio fuese aplicable en el espacio real”.

Además, estos ensayos llegaron a requerir grabaciones preliminares para ajustar la acción al lugar, asegurarse de que todo tenía sentido tanto en términos espacio-temporales como por guion, y determinar en qué momentos las diferentes tomas podrían unirse entre sí para simular una larguísima toma ininterrumpida. Porque sí, lo que parece un larguísimo plano de 12 minutos está compuesto de sub-tomas de menor duración.

Logísticamente no podíamos rodar los 12 minutos seguidos, porque una localización estaba en un lugar de la ciudad y las demás en otro”.

Una vez editado ese material de ensayo y confirmado que la secuencia funciona, el equipo dispuso de 10 días para rodar el proceso final de la forma más perfecta posible: “En un día rodábamos entre 3 y 6 secuencias largas, que podían rodar de cuatro a cinco minutos que necesitábamos, 30 segundos, o lo que fuera que necesitáramos para ir encajando las piezas”.

Había que repetirlo hasta que saliese bien. Podríamos hacer la toma entera y llevar 3 minutos y 59 segundos, pero si teníamos un tropezón o una caída, o uno de los extras miraba a cámara, teníamos que empezar de nuevo desde el principio, porque no teníamos red de seguridad”.

Creo que nuestro máximo de tomas fueron 21 o 22”.

Aunque Hargrave prefiere no revelar el número exacto de cortes “ocultos” que contiene la secuencia, no le preocupa que el público se dedique a localizarlos: “Hay muchos y la mayoría tienen que ver con una necesidad de seguridad o con un problema técnico o logístico que tuvimos que resolver para unir todo ese material”.

Estrenada el pasado 24 de abril, Tyler Rake (Extraction) ya está disponible en Netflix.

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