TVE se empeña en provocar un escándalo cada año con Eurovisión

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Voy a quedarme será la canción con la que Blas Cantó representará a España en el próximo festival de Eurovisión. Esta balada compuesta por el propio cantante junto a Leroy Sánchez, Daniel Ortega Dangelo y Dan Hammond ha sido la seleccionada por el público en la gala Destino Eurovisión, un tema que el elegido escribió en el peor momento de su vida ya que el pasado año perdió a su padre de cáncer y a su abuela de coronavirus.

Si bien esta propuesta musical ha recibido el 58% de los votos de la audiencia frente al 42% que preferían la otra opción titulada Memoria, hay que destacar que Televisión Española (TVE) ha recibido una oleada de críticas de los fans que han acusado a la cadena pública de cambiar los números de teléfono en pleno directo para favorecer una de las dos actuaciones. Y lo peor es que no es la primera vez que se arma un escándalo en el camino al concurso televisivo anual.

©Raúl Tejedor/RTVE
©Raúl Tejedor/RTVE

Han pasado más de dieciséis meses desde que el exintegrante de Auryn fuera elegido como representante de España en Eurovisión 2020. El coronavirus obligó a suspender la edición aunque Blas Cantó se mantuvo como candidato para 2021. Y ahora el joven viajará a Róterdam (Holanda) el próximo 22 de mayo para representar a España en Eurovisión con la canción Voy a quedarme que ya partía de favorita antes de la emisión de este programa especial.

Y es que las votaciones del público comenzaron el pasado miércoles 10 de febrero a las 18:00 horas. Ahora bien, a lo largo de la gala los eurofans más rezagados han podido tomar su decisión (votando de forma online, vía telefónica o por SMS). Pero un caos de TVE con los números de las dos actuaciones provocó una oleada de críticas en redes sociales que nos lleva a replantearnos cómo la cadena pública suele recibir más críticas que elogios en sus procedimientos para la selección de temas.

Y es que durante la gala varios internautas se quejaban de que los números de teléfono sobreimpresionados en pantalla para votar por las dos canciones eran los mismos durante un momento, concretamente los de Memoria. Y es que a pesar de que la organización del programa dispuso dos líneas diferentes de teléfono fijo para votar a lo largo de la velada, en algún resumen emitido durante el directo TVE mostraba los mismos dígitos para elegir las dos canciones.

Pongámonos en contexto para comprender el alcance de este fallo. En el arranque de la gala los presentadores Tony Aguilar y Julia Varela informaron de cómo marchaban las votaciones recibidas a lo largo de los últimos diez días sin desvelar a qué canción correspondía cada porcentaje. Así, se trasladó a la audiencia que uno de los temas encabezaba el proceso de selección con un 72% de los votos emitidos hasta el momento, mientras el otro apenas había conseguido un 28% de los apoyos del público.

Y entonces el programa puso en pantalla los números de teléfono a los que aún se podía llamar para votar por las canciones. La terminación 001 se le asignó a Memoria mientras que debían marcar el 002 quienes quisieran votar por Voy a quedarme. Pero, posteriormente, en uno de los vídeos resúmenes de cada actuación que se utilizaron para hacer una llamada al voto el 001 se asignó a ambas canciones.

Un fallo en el rótulo que incluía los números de teléfono para votar las canciones propuestas que, si bien fue subsanado rápidamente, podría explicar el cambio de porcentajes finales que resultó más igualado que al principio.

En este sentido, parece que no hay Eurovisión sin algo de polémica porque a las críticas a TVE por los fallos de realización y sonido-que molestaron especialmente a los espectadores teniendo en cuenta que se trata de un programa dedicado a la música (fue bochornoso ver a Blas Cantó articulando gestos a los técnicos para oír mejor durante alguna de sus actuaciones)- hay que sumar las quejas por la duración de la gala. Si bien la cadena pública programó Destino Eurovisión de 10:05 a 11:30 horas el programa se alargó más de media hora de lo previsto. Una duración sin sentido cuando en los primeros minutos el representante ya había interpretado sus dos propuestas.

De igual manera la audiencia también ha manifestado el sopor por ver el relleno en la escaleta con artistas como Nía, Pastora Soler o Vanesa Martín intentando amenizar la gala, además de conexiones especiales como la de Beatriz Luengo. Y aunque el artista murciano ha sido aplaudido por su talento las redes sociales también se han llenado de críticas hacia TVE por su error con los teléfonos de la votación. Este caos en las votaciones para seleccionar la canción favorita para los espectadores se ha llevado la palma porque, después de haber abierto números de teléfono desde hace diez días, ha sido un desastre que en la gala se hayan confundido al sobreimpresionar los números de Memoria y Voy a quedarme.

Un evidente caos en directo que recuerda al pollo que se montó en el proceso de selección de Manel Navarro en 2017. La celebración de la gala Objetivo Eurovisión, donde se procedía ese año a la elección del representante español, se saldó con las críticas de los espectadores que acusaron de tongo a la cadena pública por el desempate en la votación final donde se seleccionó al intérprete del tema Do It For Your Lover por delante de Mirela (la artista preferida por la votación del público).

Es decir, el cantante catalán resultó elegido para representar a España en el certamen que aquel año se celebra en Kiev en medio de una tremenda polémica. Y es que si recordamos bien también se produjeron muchas quejas por los fallos de organización en la gala -durante varios minutos se retrasó la actuación final al perderse la guitarra del artista-, se puso en duda la neutralidad de Xavi Martínez por ser locutor de Los 40 (emisora que apoyó efusivamente a Manel Navarro desde que se confirmara su candidatura) y también dio mucho de qué hablar el supuesto gesto de corte de mangas realizado por el representante ante los abucheos del público en directo.

Si bien #DestinoEurovisión fue la primera tendencia de la noche la verdad es que el dato de audiencia ha sido lamentable siendo la quinta opción de la velada entre las cadenas generalistas tras reunir a 969.000 espectadores y conseguir solo un 6,1% de cuota de pantalla. La gala dejó mucho que desear generando múltiples quejas en redes sociales por sus fallos tanto técnicos como a nivel de contenido así que tuvo que conformarse con un pobre share frente al buen 15,3% que anotó Sábado Deluxe. La segunda posición del ranking fue para la película The Italian Job (10,8%) en Antena 3, mientras que laSexta noche con el grupo Taburete en plató consiguió apuntarse un buen 7,9%. Asimismo la cinta Réplicas firmó un 6,9% en Cuatro.

Y es que mientras TVE siga sin tomarse en serio el proceso de selección para elegir el candidato de Eurovisión y apueste por una gala de baja calidad los eurofans seguirán echando la bilis contra los organizadores de Televisión Española.

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Imagen: ©Raúl Tejedor/RTVE