El pasado en casas de acogida de Nick, el primer nominado de 'OT 2020'

Desde su estreno, OT 2020 se ha convertido en una de las tendencias habituales de Twitter. Y no me extraña ya que la nueva hornada de concursantes está generando muchos comentarios en la red. Esta misma semana el foco (más allá de Eli) está puesto en Ariadna Tortosa y Nick que se han convertido en los primeros nominados de la undécima edición. Precisamente el primero guarda una de los pasados más sorprendentes de la historia del talent show musical de Televisión Española, un drama que me ha llamado la atención especialmente y que hoy quiero compartir.

(©José Irún/RTVE)

A nadie le amarga un dulce o, en este caso, una historia emotiva. Porque, detrás de las cámaras, los concursantes de los principales programas de la pequeña pantalla suelen esconder con cierto celo un pasado o, en definitiva, una narración personal capaz de dejarnos con la boca abierta. La magia de la televisión ya quiso que descubriéramos la superación de Samantha Gilabert que tiene una pérdida del 65% de audición en cada oído desde nacimiento. Sin embargo la sordera parcial de esta alicantina de 25 años (cuyo pasado separatista, por cierto, ha salido a la luz tras ser elegida como concursante) no le ha impedido cantar ni pisar escenarios.

En la gala 0 de OT 2020 también se entrevió la sorprendente historia de vida de Nick que ha crecido en varios centros de acogida. En el vídeo de presentación este concursante de 19 años procedente de Barcelona reconocía que había tenido una infancia muy dura porque no tenía una familia y que la música se había convertido en su tabla de salvación: “Me ha ayudado muchísimo. Ha sido como mi pilar fundamental, como mi familia”.

En este contexto el joven, que trabaja como showman y DJ en diferentes festivales (como la gira de verano de Los40 y el de la Santa Market), explicó que había estado desde que nació hasta los siete años en centros y con alguna familia de acogida con la que no acabó de ir bien la experiencia. Afortunadamente nunca es tarde para recibir cariño y, desde hace poco más de año y medio, Nick convive con una familia estable: “Es la primera vez que me siento en familia”, relató ante las cámaras.

Estas palabras cobran especial sentido para quienes seguimos el chat después de cada gala (e incluso el Canal 24 horas para conocer poco a poco a los concursantes). Ya en el primer programa presentado por Ricky Merino, el protagonista nacido en el 2000 demostró que es muy amoroso con las personas que le quieren. Así, se mostró entusiasmado con el vídeo de su amigo Kevin quien le recalcaba “personas que han pasado por lo que has pasado tú y que han seguido adelante hay muy pocas”.

A Nick tanto su actual familia como sus amigos le han ayudado a seguir adelante y a cumplir su sueño en el mundo de la música. De hecho, recientemente el joven (que a simple vista yo misma reconozco que puede parecer un prepotente que busca convertirse en David Bisbal de la noche a la mañana) ha pedido disculpas a sus compañeros por su actitud, después de leer unas cartas de sus seres queridos. “Desde el primer día que nos hemos conocido he estado súper ausente con todo el mundo, he estado solo todo el santo día […] Con el nivel que tenéis de talento es como que me he escondido yo mismo por si no gustaré, por si parezco un flipado. Entonces, a partir de ahora, intentaré estar con una sonrisa verdadera en la cara y ser yo mismo”.

Y es que el participante, que ha aterrizado en la Academia con formación en canto, lenguaje musical, piano y guitarra, está teniendo problemas para integrarse en el núcleo de concursantes de esta edición que ha hecho piña muy rápido. Nick ha estado pasando más tiempo a solas que el resto y escondiendo su carácter delante de las cámaras, entiendo que por el miedo a que se repitan sus traumáticas experiencias pasadas.

Yo misma me preocupé cuando se retiró (acompañado de Roi) del chat posterior a la gala 1 alegando que se encontraba mal. Aunque el bajón más grande de Nick, que curiosamente aseguró en Las 20 de OT 2020 que el momento más triste de su vida fue “cuando me abandonó mi madre de pequeño”, se produjo el pasado lunes en la sala del piano. El joven se derrumbó, literalmente, mientras tomaba el tono con Noemí Galera y Manu Guix. "Si fuera por mí estaría ensayando todo el día y estaría solo con los profes. Solo estoy a gusto cuando toco la música, y cuando se acaba es como que no me identifico con nadie del grupo y es como si yo fuera un mundo aparte".

En este contexto, la directora de la Academia le recordaba que está participando en un programa donde hay convivencia a la par que le aconsejaba que no se encerrara en sí mismo: “No creo que sea bueno para ti”, pronunció para seguidamente abrazarle y que pudiera llorar y soltar su energía negativa.

Tras el amago de abandono Nick recapacitó también con la ayuda del director musical de la Academia: “Si no te integras en el grupo no pasa nada. Tú lo que tienes que hacer es vivir esto de la mejor manera que te haga sentir bien a ti. Puedes ser distinto y necesitar otras cosas. Lo que no puede ser es que vivas esto de una manera que sea una tortura. Estamos aquí para disfrutar y ser felices”.

¿SE CONVERTIRÁ NICK EN EL PRIMER EXPULSADO DE OT 2020?

Si bien en la gala 0 Nick demostró su potencial con el tema Wrecking Ball de Miley Cirus, en la gala 1 la suerte no ha corrido de su lado y se encuentra en la cuerda floja al lado de Ariadna tras no convencer al jurado con su interpretación de Little Talks de Monsters and Men junto a Eva (la primera favorita del público, todo sea dicho). Y es que el protagonista de esta historia, a pesar de que le puso intención, se encontraba como un pato mareado sobre el escenario. Aunque, claro, los problemas de sonido tampoco ayudaron mucho.

Ambos se han convertido en los primeros nominados y además con polémica incluida ya que por primera vez en la historia del formato ninguno ha contado con el apoyo de sus compañeros quienes han decidido todos a una salvar a Rafa Romera, después de que Noemí Galera pronunciara el nombre de Samantha. Aunque la crítica ha venido después de conocerse que el concursante cordobés cruzaba la pasarela, puesto que los catorce elegidos entonaron su ya famoso ivo, ivo, ivo, abrazo colectivo (que tienen todos tatuados en su piel) demostrando su falta de compañerismo con los nominados. De hecho, hasta Roberto Leal se quedó en shock por la falta de empatía de estos futuros artistas.

Quién sabe si Nick, que tiene un potencial suficiente y que podría dar mucho juego en la edición, se quedará en la Academia más famosa de la televisión, lo que tiene claro es que ya que se juega su permanencia en el concurso ha decidido trabajar una emotiva balada que Labrinth lanzó en 2014, Jealous. Y, atención, se trata de una canción que va dirigida a uno de los progenitores del británico, que le abandonó cuando tenía cuatro años, toda una declaración de intenciones con la que seguro el catalán se siente especialmente identificado.

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Imagen: ©José Irún/RTVE