Saray está interesada en el mundo de los realities tras su expulsión de 'MasterChef 8'

Saray Carrillo es la protagonista del plato más polémico de la historia de Masterchef, una perdiz sin desplumar ni cocinar que le ha valido la expulsión directa en la octava edición y que ha desbancado al león come gamba. Ahora la aspirante ha concedido su primera entrevista digital en primicia a RTVE donde apunta a que es un animal televisivo que se ha quedado con ganas de seguir en el medio catódico.

(©RTVE)

Después de que esta educadora social evolucionara las redes sociales con sus repetidas faltas de respeto a Jordi Cruz en las cocinas de Masterchef, que le valieron la expulsión de manera fulminante, la concursante ha constatado en una entrevista con RTVE que no se arrepiente de nada aunque reconoce que tiró entonces la toalla a la primera de cambio porque “A Teresa la maléfica que ya me había puesto el cuerpo malo. Al elfo engreído que me había dado 20 minutos y ahora un pájaro muerto negro que yo no sé si eso era un aguilucho o qué era lo que era. Cuando yo vi ese pajarraco para mí no era un alimento, era un cadáver y me daba miedo. No podía arrancarle las plumas".

"¿Que me quieren joder aquí a tope concursantes, jurado,  todos?... Digo: ‘ahora se va a cagar la perra’. ¿Que me queréis ver como una tonta aquí quitando plumas? no. Yo no me voy a poner aquí a arrancar plumas para darte a ti la satisfacción. ¿Qué queréis? ¿Que haga el pajarraco puteada ante todos? Pues toma. Pajarraco vivo pa ti. Y eso fue lo que hice porque estaba enfadada. Muy enfadada", ha comentado también durante la entrevista en relación al desafío de la prueba de eliminación que tenía como ingrediente principal una perdiz.

Pero hay más porque la cordobesa, que en el programa ha visibilizado al colectivo gitano y al transexual, tambien ha tenido unas palabras para los miembros del jurado revelando que Jordi Cruz, Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo-Nágera son demasiado fríos: "Están esperando a que hagas algo malo para pegarte tres palos en la espalda y terminarte de hundir. Y a mí la verdad es que no me gusta. A mí me gusta que si me tienen que decir las cosas, me las digan con una sonrisa en la cara y que me lo digan con un poco de cariño".

Respecto a Jordi Cruz, que fue el juez más duro con ella, ha comentado que "aunque es muy perrillo y muy malo conmigo, en el fondo sé que me tiene cariño. Te lo juro de verdad que lo sé. Pero también se pasa mucho. Me dijo la otra vez: ‘Saray tienes el paladar de una alcantarilla’... ¿perdona? Y ahora yo me tengo que callar. Y yo me tengo que callar porque ellos son el jurado. Pues no”.

Esta aspirante de 27 años, que participó en la tercera edición del dating Casados a primera vista como Jesús Carrillo, también ha aprovechado para cargar contra varios de sus compañerosdestapando que la relación no ha sido tan idílica como se ha pintado y que no aguanta a Jose Mari porque “es una mosca cojonera. A mí no me gusta. Es una persona que sí, que tiene una vis cómica que te puedes reír, pero es que de verdad que no es bueno. Es mala gente. Si te puede putear en alguna prueba, lo va a hacer. Con Jose Mari tienes que ir con ochenta ojos porque como no te la de a la entrada, te la da a la salida. No me gusta ni un pelo".

Ahora que Teresa tampoco sale bien parada porque Saray asegura que “me asomo la otra vez a la ventana y la veo que está en un columpio criticándome con Michael y hablando mal de mí. Entonces yo no puedo ya a esa persona me caiga ya bien”. Asimismo ha añadido que "Teresa tiene dos personalidades. Teresa tiene una parte súper guay que te crees tú que es como la mami, pero en cuanto te descuidas te hace así ¡Cuchillazo!".

Para la última expulsada de la edición Iván, Alberto y Ana son los tres finalistas aunque ya ha adelantado que promete más guerra en la repesca. En otras palabras, a pesar de que no guarda muy buen recuerdo de los miembros del jurado y de determinados compañeros, Saray ya piensa en la vuelta al talent culinario de Televisión Española: "Voy a ir a la repesca y como me cojan le va a dar un dolorcillo de estómago a más de uno”.

Pero, más allá de este motivo, le gustaría ganar los 100.000 euros del premio para cumplir su sueño: "Aunque yo tengo a mi perra que es como mi hija, a mi me encantaría ser mamá. Yo con el premio de Masterchef hubiera intentando con un vientre de alquiler ser mamá. Tengo 28 años, pero yo me siento ya madre. Me gustaría tener mi niña, mi bebé".

Y atención porque Masterchef ha servido a Saray para darse cuenta de que le encantaría participar en un reality como apunta el citado medio"Me he dado cuenta que encanta el mundo de la comunicación y la televisión. Veo una cámara y me vuelvo loca. Me encantaría hacer un reality o un programa de televisión".

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Imagen: ©RTVE