Lo que tu postura corporal dice de ti

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Photo credit: Cavan Images - Getty Images
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Los psicólogos llevan años estudiando las posturas corporales y su relación con los sentimientos y su conclusión es que en muchas ocasiones, nuestras posturas representan una comunicación más clara y directa que nuestras propias palabras. Solemos tener mucha práctica en controlar lo que decimos, pero no cómo nos movemos.

Pero de igual manera que nuestras expresiones faciales, una sonrisa o una mirada de sospecha, les permiten a los demás saber cómo nos estamos sintiendo, el lenguaje corporal es una vía igual de válida a la hora de saber qué pensamos o sentimos, aunque en muchos casos la pasamos por alto.

Nuestro cuerpo transmite tanto emociones positivas como negativas para el observador con un ojo entrenado. Así que, para que te sea más fácil descifrar lo que las posturas de las personas que te rodean quieren decir, te explicaremos a continuación algunos ejemplos.

¿Qué posturas denotan estos sentimientos?

Preocupación

Photo credit: Tara Moore - Getty Images
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Según la RAE, la preocupación es el acto o el efecto de sentir intranquilidad, temor, angustia o inquietud por algo que va a ocurrir. Normalmente surge cuando no estamos seguros de que lo que va a pasar vaya a salir bien.

Algunas posturas que pueden denotar este sentimiento son:

  • Hombros tensos o elevados hacia arriba.

  • Movimientos nerviosos de las manos o dedos entrelazados.

  • Agarrar cosas fuertemente con las manos, desde objetos a muebles.

Confianza

Photo credit: Westend61 - Getty Images
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La confianza es la seguridad o esperanza que se tiene de alguien o de algo y se expresa mediante posturas relajadas y abiertas, que hacen que el cuerpo ocupe mucho espacio. Entre ellas encontramos:

  • Brazos abiertos y extendidos hacia los lados.

  • Cara y cuerpo mirando hacia arriba.

  • Manos ofrecidas hacia el interlocutor como diciendo “no tengo nada que ocultar”.

Desconfianza

Photo credit: Williams+Hirakawa - Getty Images
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Por definición, la desconfianza es la falta de confianza, lo contrario al sentimiento anterior y se expresa a través de posturas en las que el cuerpo se cierra sobre sí mismo como las siguientes:

  • Manos o brazos cruzados sobre el pecho o en forma de autoabrazo.

  • Cabeza y pecho mirando (aunque sea ligeramente) hacia abajo.

  • Cabeza, brazos y torso ligeramente caídos hacia adelante.

Relajación

Photo credit: Morsa Images - Getty Images
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Cuando alguien está relajado, tiende a abrirse hacia los demás, a no poner barreras entre él y los otros. En general el cuerpo está tranquilo y no muestra tensión alguna:

  • Gestos calmados y tranquilos.

  • Brazos y piernas ligeramente abiertos y colocados de forma natural.

  • Manos y dedos relajados, sin agarrar nada fuertemente.

Incomodidad

Photo credit: Rob Lewine - Getty Images
Photo credit: Rob Lewine - Getty Images

Ante un sentimiento de incomodidad, tenga el origen que tenga, las personas solemos reaccionar cerrándonos sobre nosotros mismos, bloqueando con nuestras extremidades el acceso de los demás a nosotros, especialmente protegiéndonos instintivamente el pecho debido a que contiene muchos de nuestros órganos vitales.

Este sentimiento no tiene porqué sentirse hacia nosotros, sino que puede partir de cualquier cosa como que el aire acondicionado esté demasiado frío. Entre los gestos que pueden denotar esto podemos encontrar:

  • Mover las manos, brazos o piernas con rapidez.

  • Movimientos o conductas repetitivas, como golpear la mesa con un bolígrafo.

  • Gestos de bloqueo con brazos, manos o piernas.

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