¿Tu pareja está 'echando tripa? Mándale a la cocina (a fregar o a barrer)

Si no arrima el hombro por las buenas, que lo haga por su salud

No es culpa de la cerveza sino suya por no mover un dedo. ¡Que haga algo por dios! (Foto: Getty)

Parece una treta feminista pero lejos de ser una artimaña para conseguir la igualdad en el reparto de las tareas domésticas se trata de un descubrimiento científico muy ‘saludable’, para ellos.

En lugar de mirar hacia otro lado cuando tu pareja se abandone porque, por supuesto, tú le quieres con o sin esos kilos de más (quererle puede ser, desearle ya se verá…), o lanzarle indirectas para que se ponga en forma, te recomiendo que pongas en práctica este experimento.

Un estudio de la Universidad de Granada ha demostrado que realizar tareas domésticas podría mejorar la salud cardiovascular de los hombres (especialmente de los obesos) y que las personas que habitualmente friegan, cocinan o barren presentan mejor perfil cardíaco.

Así que en vez de ponerle pollo todas las noches prueba con la dieta ‘casera’ para hombres: infalible para perder la barriga (y evitar el infarto). Es sencilla, consiste únicamente en barrer, fregar o cocinar. Con estas sencillas actividades diarias le ayudarás a perder grasa abdominal.

¿Recuerdas como enceraba el coche Daniel? Pues dale a la encimera de la cocina con el mismo brío; tus bíceps y abdominales lo notarán.

La investigación se ha realizado con 2.698 personas de entre 25 y 79 años y ha demostrado que ser un perfecto amo de casa serviría para reducir la tasa de hombres obesos además de reducir el riesgo que padecen de sufrir diabetes y enfermedad cardiovascular.

El estudio, en el que han participado científicos de la Universidad de Granada y del Sistema Extremeño de Salud, ha analizado datos del proyecto HERMEX (“Harmonizing Equations of Risk in Mediterraneon Countries EXtremadura”).

Además, los hombres sedentarios o con bajos niveles de actividad física podrían mejorar su salud si participaran en las tareas del hogar, ya que l ograrían los niveles de actividad física deseables que sí logra un mayor porcentaje de mujeres gracias a la actividad física que realizan en el hogar.

Eso de ‘ayudar’ en las tareas domésticas me pone de los nervios. Que ayudar, ni ayudar… ¡es cosa de todos! (Getty)

Los investigadores partieron de un concepto muy novedoso en el ámbito de la ciencia, el de obeso metabólicamente sano (OMS), que hace referencia a un grupo de individuos obesos que parecen estar protegidos de las principales complicaciones cardiometabólicas asociadas a la obesidad.

En este estudio, examinaron las diferencias en los marcadores de riesgo cardiometabólico tradicionales y no tradicionales entre los 4 fenotipos de tamaño corporal (obesos o no, con o sin anormalidades metabólicas); las posibles diferencias por sexo y el grado en que la actividad física tiene influencia sobre el perfil cardiometabólico.

Como explica la autora principal de este trabajo, Virginia Ariadna Aparicio, del departamento de Fisiología de la UGR, “los participantes con el fenotipo obeso metabólicamente sano presentaron mayores niveles de actividad física de cualquier tipo y mejor cumplimiento de las recomendaciones de actividad física que los individuos con alteraciones metabólicas, sean obesos o no”.

Para algunos, la cocina es territorio prohibido, pero alguna vez hay que intentarlo, como cuando Matt Jones ayuda a Jackson a cocer un pavo para Thanksgiving. (Credit: Warner Bros.)

“Dicho de otra forma, cuando incluimos la actividad física doméstica en el sumatorio, los niveles totales de actividad física del grupo obeso metabólicamente sano son mayores que ambos fenotipos de perfil metabólico adverso”, añade.

Los mayores niveles de actividad física observados en las mujeres también podría explicar en parte el perfil cardiometabólico más favorable observado en ellas, con independencia del fenotipo de tamaño corporal. De hecho, la mayoría de las mujeres de esta muestra eran amas de casa y dedicaban a la actividad física doméstica diez veces más energía que los varones, lo que podría implicar una reducción sustancial del riesgo cardiometabólico en ellas.

“Esta hipótesis está respaldada por estudios previos en los que se ha descrito que la actividad física doméstica (de intensidad ligera y que favorece romper largos períodos sentados) se asocia a menos mortalidad cardiovascular y por cualquier causa”, concluye la investigadora de la UGR.

Moraleja: si quieres perder michelines, menos running y menos gym (no te mates en la cinta de correr ni eches la papilla haciendo abdominales), y más incorporar las tareas domésticas a tu rutina diaria, como hacen el 90 por ciento de las mujeres de este país, que le dedican la nada despreciable cantidad de 9 horas semanales, ¡he dicho!

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