La demoledora respuesta a un tuit de Donald Trump sobre el descenso de las muertes por cáncer en EEUU

Donald Trump  al parecer le gusta creer que todo lo bueno que sucede en Estados Unidos está relacionado con él, aunque ello en realidad implique que el presidente incurra en equívocos o distorsiones.

Los índices de muertes por cáncer han descendido de modo sustantivo en Estados Unidos: se redujeron un 2.2% entre 2016 y 2017, la mayor caída registrada en un periodo de un año, de acuerdo a datos de la Sociedad Americana contra el Cáncer.

Avences importantes en la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento del cáncer durante décadas han permitido una continua baja de los índices de mortalidad de esa enfermedad en EEUU. (Getty Images)

Es indudablemente una noticia esperanzadora y para celebrar, pues implica que muchas vidas se han salvado, aunque aún queda mucho camino por recorrer en la lucha contra esa enfermedad.

En ese contexto, Trump celebró en un tuit la reducción de los índices de muertes por cáncer en Estados Unidos y no dudó en echarle agua a su molino al añadir al respecto que “Muchas buenas noticias salen de esta Administración”.

Con ello, parece que Trump le está atribuyendo a su gobierno crédito por esa reducción en los índices de muertes por cáncer, pero esa sugerencia es incorrecta.

La propia Sociedad Americana contra el Cáncer desmintió al presidente y señaló que ese notable descenso, que es parte de una tendencia a la baja que lleva sucediendo desde 1991, no tiene conexiones con las acciones o decisiones del gobierno de Trump.

“Las tendencias en la mortalidad reflejadas en el presente reporte, incluido la más grande baja jamás registrada en los índices generales de mortalidad por cáncer correspondiente a 2016 a 2017, reflejan la prevención, la detección temprana y los tratamientos avanzados que ocurrieron en los años previos”, señaló Gary M. Reedy, CEO de la Sociedad Americana contra el Cáncer, de acuerdo a CNN.

Y una buena parte de esa reducción se debe a que la población estadounidense ha dejado de fumar en grandes números en las últimas décadas, lo que ha abatido de modo importante los casos de cáncer de pulmón.

Trump asumió la presidencia en enero de 2017, y los factores que produjeron la reducción citada se remontan a varios años, y varias administraciones, atrás.

La sugerencia de Trump es, así, al menos una suerte de exceso de autopromoción y, en el extremo, un indicio de oportunismo, narcisismo o ignorancia.

Ciertamente, Reedy indicó que “el presidente ha firmado varias leyes presupuestales que incluyen incrementos en el financiamiento de la investigación sobre el cáncer de los Institutos Nacionales de Salud y el Instituto Nacional contra el Cáncer, pero el impacto de esos incrementos no está reflejado en los datos contenidos en este reporte”.

Pero críticos del presidente han señalado que presupuestos durante la presente Administración han incluido esos incrementos para la investigación contra el cáncer no por acción o propuesta de Trump, sino del Congreso, que rectificó recortes que Trump propuso a las citadas instituciones médicas.

De acuerdo a la revista Science, Trump propuso recortar en el presupuesto del año fiscal 2020 un 13% de los fondos a los Institutos Nacionales de Salud, recorte equivalente a 5,000 millones de dólares. Tan solo al Instituto Nacional contra el Cáncer perdía 900 millones de dólares en la propuesta presupuestal de Trump para 2020, de acuerdo a Cancer Health.

En contrapartida, el presidente planteó la creación de un fondo de 500 millones de dólares durante 10 años para investigación del cáncer infantil. 50 millones de dólares de ellos para 2020. Y ha promovido instituciones y programas de lucha contra el cáncer infantil.

Lo que sí, indicó Reedy, es que Trump puede hacer bastante más para que, en unos años, pueda decirse que su administración fue de peso en la lucha y el abatimiento del cáncer. El gobierno actual, indicó el CEO de la Sociedad Americana contra el Cáncer, “tiene la oportunidad de impactar significativamente la futura declinación tanto en la incidencia como en la mortalidad del cáncer con incrementos al acceso a atención de la salud integral, apoyando incrementos robustos y sostenidos en los fondos federales para investigación sobre el cáncer y promulgando y aplicando políticas de control del tabaco basadas en la evidencia”.

Si Trump actúa hoy de modo más decidido, lo que es imperativo porque se prevé que en 2020 se registren 1.8 millones de casos de cáncer en Estados Unidos y unas 600,000 personas fallecerán por ese mal, podrá en algunos años tuitear sobre los avances en la lucha contra el cáncer con plena veracidad y destacar los logros y aportaciones reales de su administración al respecto.