Cómo diferenciar la cefalea convencional de la que causa trombosis

Mónica De Haro
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La cefalea es el síntoma más frecuente de la trombosis de senos venosos cerebrales, un dolor de cabeza muy característico, que puede tener un <strong>inicio súbito</strong> y <strong>localizarse solo a un lado de la cabeza.</strong> (Foto: Getty)
La cefalea es el síntoma más frecuente de la trombosis de senos venosos cerebrales, un dolor de cabeza muy característico, que puede tener un inicio súbito y localizarse solo a un lado de la cabeza. (Foto: Getty)

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha informado de que el síntoma más frecuente de la trombosis de senos venosos cerebrales (el trombo se localiza en el sistema venoso del cerebro), problema que se ha detectado en varias personas a las que se le ha administrado la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca, es la cefalea.

"Nueve de cada diez personas que padecen una trombosis de senos venosos cerebrales tienen cefalea", afirma el doctor José Miguel Láinez, jefe de servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Valencia y presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

En la mayoría de los pacientes se observan signos de alarma que ayudan a diferenciarla de una cefalea convencional. En muchos casos, la causa de la cefalea es un síndrome de hipertensión intracraneal, con lo cual la cefalea típicamente podría empeorar al tumbarse y ser máxima por la mañana, al despertar.

A veces la intensidad del dolor de cabeza puede ser tal que es capaz, incluso, de despertar al afectado mientras está durmiendo. También podría empeorar cuando hace ejercicio. 

En otras personas, los síntomas de presentación de la cefalea pueden ser síntomas focales, como pérdida de fuerza o sensibilidad, alteración de la marcha, o alteración del lenguaje o habla mantenidas, que pueden ser debidos a la presencia de infartos venosos.

"Cuando el dolor de cabeza va acompañado de otros síntomas similares a los de un ictus, ayuda a diferenciar esta cefalea de un dolor de cabeza convencional", apunta el Dr. Láinez.

Además, esa cefalea suele acompañarse de alteraciones visuales como visión doble (diplopía paresia del sexto nervio craneal) o visión borrosa debido al edema de papila asociado. También puede causar problemas para enfocar o pérdida momentánea de visión, y episodios confusionales; el afectado puede sentirse confundido y tener problemas para hablar, porque "no le salen" las palabras.

A estas señales, que comparte con los ictus provocado por un taponamiento en las arterias, se suman otras. "Este tipo de trombosis puede ir acompañado, además, de otros síntomas como vómitos, crisis epilépticas o rigidez cervical", apunta el neurólogo.

Otra pista de que esa cefalea es algo más serio que un simple dolor de cabeza es que no desaparece con la toma de analgésicos (por cierto, automedicarte no te va a ayudar y esta totalmente desaconsejado) y va empeorando de forma progresiva.

En esta línea, la SEN explica que el dolor de cabeza que genera una trombosis de senos venosos cerebrales es muy "característico". "Puede tener un inicio súbito, puede localizarse solo a un lado de la cabeza, empeora cuando el paciente esta recostado o realiza ejercicio, interrumpe el descanso nocturno y, además de no responder a los tratamientos habituales para el dolor de cabeza, va subiendo de intensidad progresivamente", resume Láinez.

Por qué es tan importante acudir al médico y obtener un diagnóstico certero

Todos estos síntomas evidencia que estanos ante una emergencia neurológica, y el primer paso debe pedir ayuda cuando antes y llamar al 112. De hecho, en los últimos años, la mayoría de estas trombosis llegan a los hospitales a través del Código Ictus. La rapidez en la atención de estos pacientes es cada vez más rápida y el pronóstico de esta enfermedad, más favorable

“Generalmente y, sobre todo si se trata a tiempo, los pacientes que padecen trombosis de senos venosos cerebrales tienen un pronóstico favorable. Solo en los casos graves en los que se demore el tratamiento, puede generar discapacidad o tener un desenlace fatal", cuenta Láinez.

En este sentido, La AEMPS ha explicado que para poder diagnosticar esta trombosis no es suficiente la realización de una tomografía computerizada (TC) convencional o una resonancia magnética cerebral (RM). Y es que, en la mayoría de los casos puede haber algún signo radiológico indirecto, tales como hiperdensidad a nivel de los senos venosos, colapso de surcos cerebrales, infartos venosos o disminución del tamaño ventricular. 

Por eso, para su adecuado diagnóstico es necesario un estudio que permita la evaluación del sistema venoso, como la TC cerebral con contraste en fase venosa, la RM cerebral con secuencias para evaluación de sistema venoso o en casos aislados, una arteriografía, que es un examen de diagnóstico por imagen cuya función es el estudio de los vasos sanguíneos que no son visibles mediante la radiología convencional.

En todos los casos, se recomienda la realización de un hemograma para descartar la presencia de trombopenia asociada. Cuando proceda, se realizará además un estudio de coagulación. "Es fundamental que, en caso de sospecha, se realice su estudio lo antes posible para poder iniciar tratamiento sin dilación", ha enfatizado el organismo dependiente del Ministerio de Sanidad.

No obstante, los especialistas indican que no hay motivo para alarmarse ya que la trombosis de senos venosos cerebrales es una enfermedad cerebrovascular poco frecuente, representa menos de un 0,5 por ciento de los casos totales de las enfermedades cerebrovasculares que se producen en España. Se considera que su incidencia es en torno a 1 - 1,3 casos/100.000 habitantes al año. 

Puede afectar a cualquier grupo de edad, aunque es ligeramente más frecuente en mujeres y pacientes jóvenes. Dentro de los factores de riesgo específicos por sexo están los anticonceptivos orales, el embarazo y el uso de las terapias hormonales. El diagnóstico se realiza mediante pruebas de neuroimagen (TAC y resonancia magnética).

En España, la recuperación tras una trombosis de senos venosos cerebrales es completa en aproximadamente un 80 por ciento de los pacientes y solo un 5 por ciento desarrolla algún tipo de secuela severa. Por lo tanto, el pronóstico de esta enfermedad es mucho más favorable que en otro tipo de enfermedades cerebrovasculares.

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