Jamás creí que diría esto, pero si hacemos un ranking de las mejores series del año, las tres primeras son españolas

Pedro J. García
·14 min de lectura

Este 2020 que toca a su fin pasará a la historia como uno de los más convulsos y desastrosos de nuestra memoria. La pandemia de coronavirus, las revueltas sociales e innumerables otros acontecimientos desafortunados y surrealistas han teñido estos 12 meses de un tono verdaderamente apocalíptico. Sin embargo, si nos fijamos exclusivamente en la producción televisiva, la sensación que nos deja el año es muy distinta.

A pesar de que la Covid-19 ha afectado fuertemente al sector audiovisual (como a todos los ámbitos de la sociedad), las series no solo han continuado la tendencia imparable de años recientes con más y mejores propuestas, sino que además este año han servido más que nunca como refugio y válvula de escape de nuestra oscura realidad, proporcionando horas y horas de entretenimiento durante la cuarentena y en ausencia de otras opciones de ocio.

Y en este océano de propuestas, me alegra mucho decir que la ficción española se ha alzado como la reina indiscutible del año con tres títulos que señalan un auge y crecimiento en calidad de nuestras series como nunca antes. Estas son Veneno, Patria y Antidisturbios.

Patria (2020 HBO Nordic AB. All rights reserved. David Herranz), Antidisturbios (Movistar+), Veneno (Instagram/Venenolaserie, Atresmedia)
Patria (2020 HBO Nordic AB. All rights reserved. David Herranz), Antidisturbios (Movistar+), Veneno (Instagram/Venenolaserie, Atresmedia)

Haciendo balance del año, son muchas las series internacionales que habría que destacar. Ficciones aclamadas unánimemente como Podría destruirte o Normal People aparecen en casi todas las listas de lo mejor del año. También fenómenos como la miniserie de Netflix Gambito de dama, otras series limitadas Mrs. America o Unorthodox, superproducciones masivas como The Mandalorian y series veteranas como The Crown, Better Call Saul o BoJack Horseman, que se ha despedido para siempre en 2020.

La oferta sigue creciendo y elegir se hace cada vez más difícil. Pero una cosa que tengo clarísima es que los tres primeros puestos de esa lista de lo mejor del año pertenecen a la ficción española, que en 2020 ha alcanzado una emocionantísima cima creativa. Con las miniseries Veneno, Patria y Antidisturbios, la televisión de nuestro país -via plataformas de streaming- ha resultado en la culminación de un proceso de sofisticación y éxito tanto nacional como internacional que ya llevaba tiempo tomando forma. Un éxito de los creadores españoles que ha atravesado fronteras gracias entre otras cosas al streaming y las redes sociales.

Y es que si la televisión tradicional sigue generando éxitos de audiencia, es en el streaming donde se ha producido esta revolución de nuestras series. Servicios como Netflix, Amazon Prime Video o HBO están apostando fuerte por las series originales españolas, práctica en la que Movistar+ ya es experta. A esto se suma la irrupción sorpresa de ATRESplayer Premium de Atresmedia y Playz de RTVE, además de cadenas tradicionales de emisión de series importadas como TNT y FOX, que se han apuntado también a desarrollar contenido original como Vota Juan o Vis a Vis y su spin-off Vis a Vis: El Oasis respectivamente.

En los años recientes, las series españolas han conseguido saltar el charco gracias a Netflix, que con el fenómeno La casa de papel llevaba nuestra ficción al público internacional con un éxito sin precedentes. Élite, también en Netflix, repetía la hazaña, confirmándose desde el principio como una de las series españolas más populares dentro y fuera de nuestro país. A ellas podemos añadir la pionera Las chicas del cable (la primera serie original española de Netflix, que ha tocado a su fin en 2020), Valeria, El vecino, Alta Mar, La Valla (de Atresmedia), Los favoritos de Midas o El desorden que dejas, que han disfrutado de muy buena acogida en la misma plataforma. Y hay más, mucho más.

Ha habido de todo y para todos. Movistar+ ha demostrado su ventaja y experiencia con cosas tan dispares como las comedias Mira lo que has hecho y Nasdrovia, el soberbio documental El Palmar de Troya o los ejemplares thrillers La línea invisible y La unidad, con las que no solo han elevado el listón de la plataforma, sino de la ficción española en general. En HBO España, Álex de la Iglesia ha tenido libertad para dar rienda suelta a su alocada y personal visión de la fantasía y el terror con 30 Monedas, y en Amazon Prime Video, la segunda temporada de Señoras del (h)AMPA se ha confirmado como una joya (infravalorada) del humor negro. ATRESplayer Premium se ha colocado a sí misma en el mapa con series virales como #Luimelia y ByAnaMilán. Las series adolescentes también han tenido un año dorado con la muy querida SKAM España y el éxito de HIT en TVE. Y también en la cadena pública española se ha producido el esperado regreso de El Ministerio del Tiempo con una cuarta temporada que ha demostrado que la serie fantástica de Pablo Olivares sigue en plena forma.

Pero con las que hemos sentido ese verdadero salto de calidad y un nivel de repercusión que va más allá de los índices de audiencia es con la tríada mencionada de Veneno, Patria y Antidisturbios, cabecillas de la remesa más ecléctica, excitante y creativamente inspirada de los últimos años; con la que la ficción española llega a un nivel que no había alcanzado antes y plantea un futuro muy estimulante para nuestra televisión.

Y todo ha sido principalmente gracias a las plataformas de streaming que están dando hueco a los creadores, a los contadores de historias, a las voces más personales, para desarrollar sus visiones sin las restricciones de las cadenas tradicionales y la emisión lineal. Nombres propios que han sabido aprovechar las oportunidades narrativas de la ficción serial para construir historias emocionantes, sublimes, inolvidables. Series muy españolas, pero de enorme proyección internacional, que nos hacen sentir muy orgullosos de nuestra ficción. Pero vayamos una a una para saber por qué se han subido a lo más alto de nuestra lista.

VENENO (ATRESplayer Premium)

La trayectoria de Javier Calvo y Javier Ambrossi en estos últimos años ha sido fulgurante. Después del éxito de su obra de teatro musical La llamada, los creadores conocidos popularmente como Los Javis, se confirmaron como dos de las voces más frescas del panorama nacional gracias a la adaptación cinematográfica de su musical y el éxito de Paquita Salas en Netflix (y en redes sociales, donde sus imágenes y diálogos ya forman parte de nuestro lenguaje cotidiano). Pero la serie con la que sin duda han tocado el cielo ha sido Veneno, la magistral crónica de la vida y muerte del icono televisivo de los 90 Cristina Ortiz, alias La Veneno.

A través de 8 sobrecogedores episodios, Los Javis reconstruyen la vida de Cristina con apabullante atención al detalle, tejiendo con absoluto mimo y mucho trabajo de documentación una historia que cabalga entre tiempos para rendir homenaje a una pionera en la visibilización de la mujer transgénero en televisión, y con ella, a todas las mujeres trans. No exagero cuando digo que Veneno le ha cambiado la vida a mucha gente. Cada uno de sus episodios es un estallido de emociones a flor de piel, una labor de amor que se ha visto recompensada con más de eso mismo, con el amor de una audiencia que ha caído rendida ante la serie y sus protagonistas.

Actrices en estado de gracia como Isabel Torres, Daniela Santiago y Jedet en la piel de Cristina en sus diferentes etapas vitales (impresionante su trabajo de mimesis), Lola Rodríguez y la revelación de Paca La Piraña, nuestra mayor reina de 2020. Todas ellas acompañadas del elenco secundario más redondo posible, un casting brillante y un aluvión de cameos que nos han hecho vibrar como nunca antes lo había hecho una serie española.

Tras su enorme éxito en ATRESplayer Premium, Veneno se ha estrenado en Estados Unidos de la mano de HBO Max rodeada de aplausos. Lejos de perderse en la traducción, su alma y su mensaje han llegado también al corazón de los norteamericanos, que la han acogido con los brazos abiertos y lágrimas en los ojos. Publicaciones especializadas como Variety, Vulture o The New Yorker se han rendido a sus pies y la han incluido en su lista de mejores series del año; y son muchas las personalidades públicas (muchas de ellas trans) que han expresado su absoluto amor por la serie de Los Javis y la leyenda de Cristina: las actrices de Pose MJ Rodriguez y Angelica Ross, el intérprete de Glee Kevin McHale, la reina del ballroom Leiomy Maldonado, el director de Precious Lee Daniels, la actriz y activista Laverne Cox, la drag queen Valentina, la jueza de RuPaul’s Drag Race Michelle Visage y la mismísima RuPaul, entre muchos otros.

Veneno ha arrasado con nuestras emociones, nos ha hecho reír y llorar en cada capítulo, y ha consolidado a Los Javis como grandes fuerzas creativas en España. Con un mensaje y un lenguaje muy específicos a nuestra cultura, la serie ha logrado proyectar sin embargo un mensaje universal sobre el deseo de ser querido y aceptado que está llegando a otros rincones del mundo. Pero no solo eso, sino que ha dado visibilidad y ha abierto las puertas a las mujeres trans en nuestra televisión, actrices que esperamos ver en más series en el futuro. Una auténtica revolución LGBTQ+.

PATRIA (HBO España)

HBO España se lanzó a la producción propia en 2020 con su primera serie española original. Y no pudo haber empezado más alto. Patria, adaptación de la novela superventas de Fernando Aramburu, creada y escrita por Aitor Gabilondo, llegaba a la televisión en septiembre con la etiqueta de una de las series más ambiciosas y esperadas de nuestro panorama audiovisual. Rodeada de expectativas, la miniserie no dejó indiferente y fue inundada de merecidos elogios.

Pero ojo, Patria no se libró de la polémica. Unos días antes de su estreno, HBO España publicó un cartel promocional en el que se contraponían dos fotogramas, uno en el que veíamos a un terrorista torturado por la policía y al lado, la protagonista llorando desconsoladamente por el asesinato de su marido a manos de ETA. El póster despertó muchas críticas de aquellos que pensaron que la serie equipararía a los terroristas con sus víctimas, algo que no se correspondía con lo que Aramburu había escrito en su libro y con lo que en realidad era la serie (“No juzgues un libro por su portada”, dicen). Afortunadamente, la polémica se disipó rápidamente y pudimos centrarnos en la serie en sí.

Hacer una serie como Patria nunca iba a ser fácil o del gusto de todos. Su objetivo es mostrar las dos caras de la moneda y los grises morales de una situación imposible. Lo hace a través de un potentísimo drama histórico y familiar que explora el impacto del terrorismo de ETA en una pequeña población rural del País Vasco y concretamente en el seno de dos familias ideológicamente enfrentadas. Confieso que no he leído la novela, así que mi valoración se refiere exclusivamente a la serie, pero creo que consigue con creces lo que se propone: mostrarnos los dos lados del conflicto sin caer en sentencias fáciles, enfocando la historia a la humanidad de sus personajes, pero también dejando claro quiénes son las víctimas.

Patria, Copyright 2020 HBO Nordic AB. All rights reserved. Photographer David Herranz.
Patria, Copyright 2020 HBO Nordic AB. All rights reserved. Photographer David Herranz.

El mayor acierto de Patria en este sentido es contar la historia a través de dos madres y esposas, Bittori y Miren, en las que recae el asfixiante peso emocional de una historia muy difícil, una de heridas abiertas que aun no han cicatrizado en la sociedad española. Elena Irureta y Ane Gabarain se comen la pantalla en sendas interpretaciones de esas que hacen historia. Las dos están extraordinarias personificando el dolor, la contradicción y el rencor de sus personajes ante un conflicto que ha roto su amistad y a sus familias para siempre. Pero no están solas, sino que las rodea un reparto sobresaliente que representa varias generaciones y sus diferentes formas de vivir el conflicto terrorista y sus horribles efectos, dándolo todo tanto en los diálogos como en los estremecedores silencios.

Patria es una serie con mayúsculas, una experiencia dura y desgarradora, de una carga emocional abrumadora y una tensión que te deja con un nudo en la garganta constante hasta que se libera en uno de los finales más catárticos y sencillamente hermosos que hemos visto nunca. Pero no solo eso, sino que además es uno de los productos televisivos más cuidados de nuestro país. Desde la fotografía hasta la música, pasando por las impresionantes caracterizaciones de maquillaje y peluquería de los personajes, Patria es una obra redonda que requiere tiempo para digerirse y abarcarse, un preciso y tristemente hermoso retrato de nuestra sociedad que eleva la ficción española a la cumbre y está destinado a convertirse en clásico.

ANTIDISTURBIOS (Movistar+)

Antidisturbios también llegó rodeada de controversia a Movistar+. Ante el anuncio de la serie de Rodrigo Sorogoyen, muchos fueron los que cuestionaron el estreno de una ficción centrada en el cuerpo de policía cuando precisamente este está en el centro de un huracanado debate que pone en duda su papel en nuestra sociedad. Pero al igual que Patria, Antidisturbios despejó pronto las dudas. Estamos hablando de una ficción creada por el director de la descomunal El reino, así que esperar un retrato halagador de la policía no tenía sentido.

Al contrario. Antidisturbios hurga a fondo en su organización para mostrarnos lo que hay debajo de los cascos en un relato crudo, osado y nada complaciente que destapa el lado más oscuro de las fuerzas de la seguridad de nuestro país. Pero claro, esto es un trabajo de Sorogoyen y aquí no hay blancos y negros que valgan. Esta serie se mueve en escala de grises y nada es exactamente lo que parece. La capacidad del director para construir personajes complejos y contradictorios, así como para enhebrar una historia en la que no hay que dar nada por sentado, me dejó totalmente impresionado y sin aliento. Por no hablar de su valentía a la hora de abordar la brutalidad policial, los desahucios, la inmigración, el racismo y la corrupción entre otros temas.

Antidisturbios se ha comparado mucho (y con razón) con la británica Line of Duty y la americana The Wire. El argumento se parece bastante sobre todo a la primera, partiendo de una operación policial que sale mal y a partir de la cual se desarrolla una enrevesada trama en la que un equipo de Asuntos Internos se dedica a investigar el caso para sacar a la luz la corrupción de los agentes implicados. Pero Antidisturbios tampoco se queda ahí, sino que se sumerge en las cloacas del poder para desenmascarar un entramado mucho mayor y hablarnos de un sistema corrupto en el que la policía no es más que el peón de aquellos que están en lo más alto.

Antidisturbios (cortesía de Movistar+)
Antidisturbios (cortesía de Movistar+)

Con la confianza y la libertad creativa que Movistar+ otorga a sus creadores, Sorogoyen vuela alto edificando un thriller que no se puede definir de otra forma que magistral. Una miniserie de seis episodios realizada con una precisión clínica y un dominio técnico impresionante. Los dos primeros episodios entran directamente en la historia del audiovisual español como uno de los trabajos más impactantes de la televisión, y tanto estos como el último tienen planos secuencia que debería estudiarse en escuelas de cine (el que tiene lugar en el bar en el capítulo final es para levantarse y aplaudir). Con una puesta en escena brutal (por momentos casi documental), un realismo desbordante, una cámara que se mueve de forma prodigiosa, secuencias ininterrumpidas que dejan sin aliento y unas interpretaciones insuperables, Sorogoyen no pierde el pulso en ningún momento, creando tensión y angustia constante y obligando al espectador a no pestañear.

Antidisturbios es una serie impecable en todos los sentidos, una historia que te acelera el corazón y te hiela la sangre, con diálogos que parecen directamente sacados de la realidad, personajes fascinantes con los que se exploran asuntos complicados con suma sensibilidad (la familia, la camaradería y la masculinidad tóxica, la ambición, el poder…) y capítulos que se pasan en un suspiro. Una obra maestra que no solo funciona como entretenimiento de primera, sino que rasca debajo de nuestra piel para erigirse como algo mucho más trascendental que un simple thriller policíaco.

EN RESUMEN

Veneno, Patria y Antidisturbios son los tres pilares que han sostenido la ficción televisiva en 2020 y se han ganado por méritos propios copar todas las listas de lo mejor del año. Teniendo en cuenta la calidad de las series que nos han llegado desde fuera un año más, nos hace tremendamente felices situar estas tres joyas autóctonas en lo más alto del ranking, esperando por supuesto que esto no sea sino la señal de que nos esperan cosas aun más grandes de nuestros creadores.

A partir de este año, el límite para las series españolas es el cielo.

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