El regreso de los trenes nocturnos en Europa y el posible ‘efecto Greta’

Viajar entre Viena y Bruselas en tren y de noche es posible desde el pasado domingo. Este nuevo trayecto inaugurado por la compañía ÖBB, que nunca se ha dado por rendida en este sentido, y el interés de algunos países nórdicos de reactivar los trenes nocturnos han hecho que en Euronews se pregunten si está surtiendo efecto la campaña de Greta Thunberg y del movimiento flight shaming (vergüenza de volar) o es solo casualidad.

Algo se está moviendo en Europa en el lento resurgir de los trayectos nocturnos en tren. (Foto. Getty Images)

Bernhard Rieder, portavoz de la sueca ÖBB, ha destacado al citado medio que ellos, que nunca se rindieron pese a los malos tiempos vividos debido al auge de las aerolíneas low cost, sí que han notado cierto aumento en el número de pasajeros en los últimos tiempos. Concretamente, un 10% el año pasado. ¿La razón? Aún es pronto para determinar si existen una o varias, pero lo que sí parece es que cada vez son más las personas preocupadas por la huella que sus viajes dejan en el medio ambiente.

“Cuando hablamos con la gente, realmente recibimos la respuesta de que la gente ahora piensa más en qué medio de transporte están utilizando", ha explicado Rieder. Sin embargo, a veces la concienciación no basta. Esta debe encontrar respuesta en la oferta que hay que, a día de hoy, es escasa y no siempre económica en comparación con el precio de subirse a un avión. Pese a todo, el portavoz de ÖBB concluye que “cuando hay alternativas, la gente las usa. Para nosotros, lo más importante es llevar esta oferta a la gente”.

Que ahora haya un trayecto nocturno posible como alternativa al avión entre Viena y Bruselas es solo un peldaño más. Aunque hay más ciudades y países interesados en recuperar los viajes en tren de noche. Suecia está viendo la viabilidad de lanzar un nuevo recorrido entre Malmo y Colonia y, según publica Euronews, en Alemania se están realizando movimientos similares.

En España, sin embargo, la idea sugerida por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de eliminar el puente aéreo con Madrid dado que es un recorrido que se puede hacer en tren de alta velocidad no fue muy bien acogido por todos.

En Suecia, de donde es originaria la activista Greta Thunberg, la afluencia de pasajeros en los aeropuertos se redujo el año pasado por primera vez en años. Un descenso que, por otro lado, no puede probarse que se deba solo y exclusivamente a una mayor conciencia de la huella de los aviones en contraposición de la de los trenes.

Andrew Murphy, experto en aviación de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente citado por Euronews, se pregunta si “¿estaría sucediendo esto?” si no se hubiese acuñado el término de vergüenza de volar. “Creo que hay una mayor conciencia sobre el medio ambiente y volar es la actividad más intensiva en CO2 que cualquiera puede realizar”, apunta.

Por su parte, Mark Smith, de The Man In Seat Sixty-One, cree que este aumento del uso del tren y disminución de los pasajeros en los aeropuertos no es un movimiento que se le puedan atribuir a Thunberg y su labor para concienciar a la ciudadanía ya que el aumento ha sido progresivo a lo largo de los años y el activismo de la adolescente es reciente.

"Cambió y en los últimos seis u ocho años la gente ha empezado a decir dos cosas y siempre son las dos cosas que van unidas: están hartos de la experiencia en aeropuertos y aerolíneas, y quieren reducir su huella de carbono”, apunta.

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