Tratamientos con oro, platino o diamante: el lujo que habita en la piel del hombre

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Oro y diamante: metales para una piel de lujoGETTY IMAGES

Desde tiempos inmemoriales las piedras y los metales preciosos han deslumbrado y atraído la atención –y la codicia– del hombre. Todavía hoy, cuando se avecina una crisis económica el oro sigue siendo el valor refugio por excelencia, así que algo tendrá el elemento más noble de la tabla periódica cuando siempre cotiza al alza, incluso en un mundo donde la especulación se cifra en critptomonedas. Lo bueno es que si no puedes atesorarlo en forma de lingotes, siempre puedes darte un capricho y ponértelo en la piel, porque tú lo vales. Y los laboratorios cosméticos lo saben. Por eso, en su carrera frenética por dar con el activo más poderoso y vender el mejor elixir para preservar la juventud, han encontrado una verdadera mina en los ingredientes más lujosos.

El poder del oro en los tratamientos de cosmética

De entre todos los activos exquisitos, el oro es el más utilizado. Tanto es así que ya en la Antigua Roma se usaba para tratar afecciones cutáneas y se dice que también era uno de los remedios preferidos de la emperatriz de la dinastía china Qin. Sin duda, sabían lo que hacían pulverizando este metal precioso: “El oro coloidal es un componente muy valorado en cosmética por sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes, pues es capaz de reparar los daños acumulados en la piel y luchar contra el envejecimiento. Pero antes de añadirlo a estas formulaciones, ha de ser sometido a un proceso de biofermentación para obtener un lisado de oro biodisponible”, explica Estefanía Nieto, directora técnica de firma cosmética Omorovicza.

Pero para que este metal dúctil y maleable deje todos sus beneficios sobre nuestra epidermis ha de cumplir ciertos requisitos: “Es fundamental que la materia prima sea de calidad y de 24 quilates. Para saber si es así tiene que aparecer entre los primeros ingredientes en la etiqueta de la composición del producto”, señala la esteticista Natividad Lorenzo, quien apunta las dos distintas formas en la que se puede encontrar este activo en un cosmético. “En forma de escamas sobre una solución aportará luminosidad y cerrará el poro. Si se presenta mediante nanopartículas asociadas a péptidos específicos, evitará su degradación y frenará el envejecimiento”, añade. Además, la experta recuerda que en el campo de la estética, el oro se ha demostrado su capacidad para mantener la elasticidad de la piel debido a que sus iones negativos estimulan la formación de colágeno y elastina, y conducen el calor, favoreciendo la proliferación celular y la circulación sanguínea y provocando un efecto nutritivo y revitalizante.

Otro activo glamuroso donde los haya y que puedes encontrar en fórmulas antienvejecimiento es el platino, que, según especifica Patricia Losa, CEO de Q77+, resulta de un compuesto que se obtiene de la electrolisis de plata pura en agua destilada. Dicho esto, seguro que te estarás preguntando si vale la pena malgastar un ingrediente tan preciado en una crema en lugar presumir de un par de pendientes brillantes y buenos, al estilo Cristiano Ronaldo. Tú mismo: “Formulado en un cosmético el platino es uno de los germicidas naturales más potentes y eficaces. Además, presenta una alta capacidad de penetración en la piel, aumenta el proceso de regeneración de tejidos, estabiliza y calma la dermis y mitiga rojeces. Está especialmente indicado para pieles envejecidas, atópicas, castigadas, fatigadas, secas o acneicas. También es perfecto tras someterse a tratamientos químicos o con láser, sufrir quemaduras solares e, incluso, como conservante para evitar el uso de parabenos”, señala Losa.

Si hay una marca experimentada en el lujo cosmético es la suiza La Prairie, que pasa por ser una de las más innovadoras, especializada como está en incluir en sus productos los ingredientes más puros y valiosos. En una de sus recientes líneas de investigación sobre el uso de metales preciosos para tratar determinadas condiciones cutáneas, ha descubierto que el platino tiene la capacidad de unirse con la piel humana, lo que le ofrece unas propiedades antienvejecimiento extraordinarias. Así lo detalla su directora estratégica de Innovación y Ciencia, Jaqueline Hill: “El agua de platino coloidal establece un equilibrio eléctrico en la epidermis, lo que permite que esta funcione a su mejor nivel, algo que se consigue creando una zona intermedia similar a la que se encuentra en la piel joven, que mantiene un nivel de hidratación óptimo, y mejorando su capacidad para absorber minerales nutrientes, conocidos como ‘electrolitos’, que transportan una carga eléctrica al máximo de su eficiencia”.

Cremas con activos de lujo: ¿son más eficaces?

Pero ¿es una crema con estos ingredientes premium más poderosa? “El secreto de una fórmula está en el perfecto equilibrio de todos sus componentes. El buen uso de la tecnología cosmética, junto a múltiples activos antiage y nutritivos de probada eficacia, siempre da buenos resultados. Por eso, podríamos decir que sí, que una crema con activos de lujo es más eficaz que otra con ingredientes más básicos, aunque dependerá también de la formulación y de la concentración de activos”, responde el doctor Antonio Ortega, de Clínica Menorca.

Este dermatólogo saca a colación otro componente reservado a las mejores cremas: el diamante, con beneficios antiedad, antioxidantes y protectores. “Los tratamientos con polvo de diamante ayudan a redensificar la epidermis, para que esta se muestre más suave, firme, transparente, luminosa y elástica. Además, ayuda a vehiculizar el resto de ingredientes con los que se combine, permitiendo que actúen en sinergia con mayor eficacia”, asegura el dermatólogo.

Ahora que conoces otro uso menos ostentoso de los metales preciosos, te hará pensar sobre dónde está la mejor inversión. Y si eres más de perlas, que sepas que la negra aporta valiosas proteínas, minerales y oligoelementos de origen marino, pero eso ya es harina de otro costal.