Las tramas de ‘Pasapalabra’ son más adictivas que las novelas turcas

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Por Mike Medianoche. - Las novelas turcas son un fenómeno televisivo digno de estudio. Han dejado de ser patrimonio exclusivo de los canales de la TDT como Nova y Divinity para dar el salto a las cadenas generalistas, sobre todo, Antena 3. Mujer o Mi hija se convirtieron en un auténtico éxito de audiencia, y ahora funcionan de maravilla ficciones otomanas como Tierra Amarga e Infiel, sin despreciar a Inocentes, que se ha labrado un público muy leal en las noches del lunes y martes. Pero esa misma cadena, Antena 3, tiene una joya entre manos que engancha mucho más con sus tramas que todos estos dramas: el concurso Pasapalabra, que sabe cómo encontrar entre sus concursantes personajes televisivos de los que hacen vibrar al espectador.

En el programa de ayer vimos un claro ejemplo de esto. Para empezar, tenemos dos concursantes que son todo carisma y todo conocimiento: Jaime Conde y Orestes Barbero. Dos jóvenes que conocen de sobra el programa, pues ya concursaron en la etapa de Telecinco, y que desprenden carisma por los cuatro costados. Son rivales, pero también compañeros, y tienen una química que ya la quisieran para sí los más granados actores de telenovela.

BARCELONA, ESPAÑA - 16 DE NOVIEMBRE: El periodista Roberto Leal Guillén posa con su Premio Ondas por el programa de televisión 'Pasapalabra' durante la 68ª Gala de los Premios Ondas 2021 celebrada en el Teatro Coliseum el 16 de noviembre de 2021 en Barcelona, ​​España. (Foto de Miquel Benítez/Getty Images)
BARCELONA, ESPAÑA - 16 DE NOVIEMBRE: El periodista Roberto Leal Guillén posa con su Premio Ondas por el programa de televisión 'Pasapalabra' durante la 68ª Gala de los Premios Ondas 2021 celebrada en el Teatro Coliseum el 16 de noviembre de 2021 en Barcelona, ​​España. (Foto de Miquel Benítez/Getty Images)

En esta ocasión, ambos contaron con la colaboración de los actores Jesús Olmedo, Ángela Cremonte, y Paco Tous, así como de la medallista olímpica Sandra Sánchez para acumular todos los segundos posibles en las diferentes pruebas. Retos que ya forman parte de la historia de la televisión como pueda ser la pista musical, o esa sopa de letras en las que hay que buscar palabras relacionadas con una temática concreta.

El mejor parado en esta ocasión fue Jaime Conde, que se enfrentaba a su rosco número 63. Partía con una gran cifra, 158 segundos, pero solo acertó la letra A antes de pasar palabra y cederle el turno a su compañero. Orestes, así, tomaba el relevo y comenzaba a responder su rosco número 81 con 148 segundos, 10 menos que su rival. Si conseguían resolver todo el panel se podían llevar a casa 598.000 euros, de los que luego Hacienda se lleva un buen pellizco, por supuesto.

Y entonces se creó un momento mágico, de esos que ocurren solo de cuando en cuando. El burgalés logró responder hasta 18 palabras de forma consecutiva, dejando a todos con la boca abierta; tan solo tuvo que pasar palabra cuando le preguntaron la definición de la letra S.

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Parecía que el pescado ya estaba vendido: Orestes sería el ganador de esa tarde, y con un poco de suerte terminaba de responder todas las definiciones de Roberto Leal y se metía más de medio millón en el bolsillo gracias a sus conocimientos (y su perseverancia, por supuesto).

¿Minaría esa buena racha la moral de Jaime? ¡En absoluto! Jaime siguió peleando con uñas y dientes, y se quedó muy cerca de su rival. Orestes terminó con 23 aciertos, dejando únicamente dos palabras sin responder, pero sin ningún fallo. Jaime acertó 22 palabras, pero tuvo dos fallos y tendrá que jugarse la silla azul en la tarde de este jueves.

La hazaña de Orestes fue maravillosa e hipnótica, pero hay que hacer justicia. Si alguien de ese plató tiene un récord por encadenar aciertos, ese es Jaime Conde. En el mes de noviembre logró hasta 21 palabras respondidas del tirón, siendo así el concursante de Pasapalabra en esta etapa de Antena 3, superando la marca que hasta entonces ostentaba la ganadora del bote Sofía Jiménez.

Los datos de audiencias hablan por sí solos: la entrega de este miércoles enganchó a un 22,7% de la audiencia, con una media de 2.801.000 espectadores. Pasapalabra se alzaba un día más como el programa no informativo más visto, demostrando que un concurso de preguntas y respuestas puede ser tan adictivo como las más exquisitas tramas de amores y desamores de nuestra televisión. De hecho, ya quisiera cualquier serie turca rozar los tres millones cada día como lo hace este formato.

Orestes y Jaimehan conquistado a la audiencia, como antaño lo hicieron Pablo Díaz y Javier Dávila, o ya la mencionada Sofía Jiménez cuando se batía en duelo con Marco Antonio Marco. Tienen una autenticidad que no puede plasmarse en ningún guion de ficción y consiguen que quien está en casa sienta lo que ellos viven en el plató. Y eso es lo único que un espectador desea: engancharse a una buena trama televisiva, seguirla día a día y esperar, con paciencia, a que se produzca un final feliz. En este caso no se aguarda una boda en la que todos sean felices y coman perdices: aquí lo que se anhela son 25 respuestas correctas, un rosco teñido de verde y una celebración de esas que nos hacen sonreír.

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