Ni un año en el que el traje de Eurovisión no dé quebraderos de cabeza

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En el universo de Eurovisiónhay una palabra que se utiliza mucho entre sus fans: eurodrama.Un término que vale para un roto y para un descosido: tan eurodrama puede ser que no gane tu favorita como que se cuele un espontáneo en el escenario, que el artista de turno desafine o que la puesta en escena sea un desastre. Este año la carrera española hacia Turín estuvo llena de eurodramas desde el momento en el que Tanxugueiras fue castigada por el jurado del Benidorm Fest. Luego vino las relaciones del jurado con Chanel Terrero (la ganadora de aquel concurso y representante de España en el Festival de 2022), la letra del tema ‘SloMo’… Y ahora tenemos un eurodrama con el tema del vestuario de la artista. Porque parece que en España no podemos tener ni un año en el que los trajes no den algún que otro quebradero de cabeza.

BENIDORM, ESPAÑA - 29 DE ENERO: Chanel Terrero durante la conferencia de prensa del ganador después del Benidorm Fest en Playa de Levante el 29 de enero de 2022 en Benidorm, España. Este festival es la preselección española para Eurovisión 2022. (Foto de Manuel Queimadelos Alonso/Getty Images)
BENIDORM, ESPAÑA - 29 DE ENERO: Chanel Terrero durante la conferencia de prensa del ganador después del Benidorm Fest en Playa de Levante el 29 de enero de 2022 en Benidorm, España. Este festival es la preselección española para Eurovisión 2022. (Foto de Manuel Queimadelos Alonso/Getty Images)

Para el Benidorm Fest, Chanel Terrero acudió vestida con un mono diseñado y confeccionado por Carmen Farala, la drag queen sevillana que ganó la primera edición de Drag Race España. En aquella competición de transformistas, Carmen ya demostró que tiene un gusto exquisito por la moda y que sabe sacar mucho partido a cualquier trozo de tela (¡hasta se hizo un traje con bolsas de Ikea y una funda de colchón!).

Así, en la primera semifinal, que tuvo lugar el miércoles 26 de enero, Chanel lució una chaqueta cropper negra, de inspiración goyesca, con pedrería, y debajo un mono negro de tejido brillante con aberturas. Pero nadie consideró que de cara a la final Chanel debería ofrecer algo diferente, y motivada por un comentario en redes sociales, Carmen confeccionó a toda prisa un segundo traje, que potenciase aún más si cabe el cuerpo de la cantante de ‘SloMo’. Y así, el sábado mostró la misma chaqueta, pero con un mono de color gris.

Es decir, Carmen Farala estaba totalmente implicada en el proyecto de conseguir el pasaporte de Chanel Terrero a Eurovisión, pero ahora, de cara al propio Festival, ha sido apartada. El pódcast Pasión Eurovisión contó en exclusiva que Palomo Spain sería el encargado de vestir a la artista, y en Twitter apuntó que trabajaría mano a mano con Carmen Farala. Pero esto ha resultado no ser del todo así. Carmen ha escrito en redes que ella “no va a participar en el proceso de creación de Chanel para Eurovisión”, pero que “seguro que irá igualmente estupenda”. Esto ha supuesto una gran decepción para los seguidores de la reina sevillana, quien gracias a ganar Drag Race España ya ha comenzado a tener una proyección internacional y ha participado en eventos fuera de nuestras fronteras.

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Que hay alguna clase de imprevisto (o de decepción) con el traje de nuestro representante en Eurovisión no es nada nuevo para el eurofan, ni para los artistas. Y es que ha sucedido de todo a lo largo de los años, como bien pueden atestiguar las Azúcar Moreno; las hermanas Salazar debían participar en Eurovisión 1990 vestidas por Francis Montesinos, pero los trajes se rompieron al ir a ponérselos y acabaron actuando con sus famosos trajes negros. Dos prendas que habían comprado en el mercadillo en España unos meses antes, y que ya habían lucido en una gala de televisión de José Luis Moreno.

En el año 1984 Remedios Amaya acudió a Eurovisión con un traje diseñado por Tony Benítez, y no le dejaron ponérselo porque era de color negro, y el fondo del recinto donde se celebraba también, por lo que no daba bien en cámara. Como plan b utilizó el traje de rayas azules y blancas del videoclip de ‘Quién maneja mi barca’, y salió descalza al escenario porque no tenía zapatos que le combinasen.

MOSCÚ - 16 DE MAYO: Soraya de España, durante el final del concurso de la canción de Eurovisión el 16 de mayo de 2009 en Moscú, Rusia. La final del Festival de la Canción de Eurovisión 2009 se llevará a cabo el 16 de mayo. (Foto de Oleg Nikishin/Epsilon/Getty Images)
MOSCÚ - 16 DE MAYO: Soraya de España, durante el final del concurso de la canción de Eurovisión el 16 de mayo de 2009 en Moscú, Rusia. La final del Festival de la Canción de Eurovisión 2009 se llevó a cabo el 16 de mayo. (Foto de Oleg Nikishin/Epsilon/Getty Images)

Massiel ha contado muchas veces que Televisión Española no le puso el vestuario para su famoso ‘La, la, la’ y que ella misma se pagó de su bolsillo un diseño de Andrè Courréges que le costó casi 50.000 pesetas (300 euros al cambio) de las del año 1968.

Soraya Arnelas llevó un traje a Eurovisión de pedrería que no le favorecía su complicada coreografía, y acabó con las rodillas ensangrentadas por clavarse los múltiples cristales de swarovski que le hacían brillar en el escenario. Y Ruth Lorenzo iba a cantar ‘Dancing in the rain’ en Eurovisión 2014 con un vestido de corte de sirena de Ana Martín, de Anmargo, pero tras recibir críticas en los ensayos un día antes de la final se fue a toda prisa de compras hasta encontrar un nuevo traje similar al anterior, pero de la firma Karim Design.

Massiel. Ganadora del Festival de la Canción de Eurovisión en 1968. (Foto de Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)
Massiel. Ganadora del Festival de la Canción de Eurovisión en 1968. (Foto de Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)

A menudo los cantantes han pedido un tipo de vestuario concreto para Eurovisión, y al final no se les respetó su voluntad. A Lydia, en 1999, le endosaron un traje multicolor de Agatha Ruiz de la Prada que no encajaba nada con el tema que ella iba a defender, la balada ‘No quiero escuchar’. Al parecer, desde TVE consideraban un honor que “su representante en Eurovisión llevase una de las creaciones de todo un mito viviente de la moda. Igual no iba muy acorde a una canción tan seria”, según afirmó a OGAE la artista, que quedó en última posición. Ese año España ganó el premio Barbara Dex, un dudoso galardón que premia al cantante peor vestido de Eurovisión, y que se llama así por el traje que lució la cantante de Bélgica en el año 1993 y que ella misma se había hecho para el concurso. Y Amaia Romero y Alfred García, que acudieron a Eurovisión en 2018, deseaba vestir un traje del diseñador Ernesto Artillo, pero sus deseos fueron ignorados.

Ahora solo falta ver con qué traje nos sorprende Palomo Spain, y si le sienta como un guante a Chanel Terrero, tal y como sucedía con los trajes de Carmen Farala. Esperemos que el resultado esté a la altura, y que no pase algo como lo de Lydia, que con tal de vestir al representante de un diseñador afamado nos trajimos una última posición y el premio al traje más feo del concurso. A ver si ese eurodrama nos lo podemos ahorrar.

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