Así fue el trágico final de 'Vivir sin permiso'

Por Ignacio Herruzo Martínez

From Diez Minutos

“Si quieren guerra, tendrán guerra”. Así de contundente se mostró Lara Bandeira cuando su padre se declara partidario de parar la lucha con los Arteaga para evitar más sangre en el último episodio de Vivir sin permiso, titulado Antes de irme. El final de la serie en Telecinco y en Netflix estuvo a la altura de lo esperado y tuvo sorpresas y varias muertes.

Nemo le ofrece el control absoluto sobre el Oeste a Germán a cambio de dejar en paz a su familia, en especial a Mario y Nina, quienes esperan un hijo. Para sellar el trato Germán exige que el patriarca de los Bandeira se arrodille y le bese los pies. A pesar de la humillación que esto significa Nemo acepta por el bien de su familia.

Antes de morir, Nemo quiere dejar a sus seres queridos protegidos y encaminados en una vida diferente, por eso les informa del trato y anuncia que Mario se hará cargo de todos los negocios legales de los Bandeira. Sin embargo, Lara se niega a dejar que los Arteaga se salgan con la suya.

El plan de Lara, Mario y Ferro es conseguir la dirección de Germán mediante su hijo Daniel, quien odia a su padre por los constantes maltratos, y organizar una emboscada del que no pueda salir con vida.

Pero Nemesio no está dispuesto a aceptar que su hija se involucre en una guerra, así que intenta quitarle el poder como su tutora legal, y como no lo consigue busca a la jueza Marina Cambeiro para hacer un trato.

En tanto, Malcom contacta con Lara para disuadirla de seguir los pasos de su padre y al menos consigue que se cuestione sus decisiones lo suficiente para que Nemo aparezca y eche por tierra su plan de ataque al contarle todo a Daniel, quien de inmediato busca a su padre para advertirle del peligro.

Todo estaba planificado

Sin embargo, todo era un plan de Nemo para salvar a su familia y destruir a Germán. Para no olvidar nada a causa de su avanzado Alzheimer, el patriarca de los Bandeira tenia cada paso a seguir anotado en unas fichas.

Para provocar a Germán, Nemo entrega a la policía las pruebas y documentos de sus negocios ilegales y de la red de corrupción que los protegía. Cuando el mexicano recibe una llamada que lo pone al tanto de la situación decide cambiar de ruta y junto a su hijo va al Paso en busca de venganza.

Mientras tanto, Nemesio está listo para recibir a su enemigo y matarlo. Sin embargo, su enfermedad le juega en contra y comienza a seguir al “fantasma” de Ada, el amor de su vida, hasta el mar.

Cuando el resto de su familia descubre el plan de Nemo regresa al pazo. La primera en llegar es Lara, quien se encuentra cara a cara con Germán, quien se muestra dispuesto a asesinarla, pero antes de que pueda jalar el gatillo aparece un malherido Daniel y dispara contra su padre.

Después de aclarar las cosas con Nina, ser detenido por Malcom y ser liberado por la jueza Marina, quien le explica que “ahora vives con el permiso de Nemo Bandeira”, Mario llega al pazo y abraza a Lara.

Finalmente, Nemo llega a la orilla del mar y se queda mirando al horizonte, aparece Ferro e intenta llevarlo a casa, pero al notar que no reacciona comprende que ha llegado el momento de cumplir su promesa: cuando Nemo no recuerde los nombres de sus hijos su fiel amigo deberá acabar con su vida.