Hay que tomar leche tres veces al día y otros 9 mitos falsos

·5 min de lectura

Con la alimentación no puede confiarse uno. ¿Quién no ha escuchado refranes como “la naranja, por la noche, mata” o recomendaciones un poco ‘cuñadas’ de que con dos huevos a la semana es suficiente y que no te pases de ahí? Hay numerosísimos mitos sobre nuestra manera de comer que hemos aceptado como verdades absolutas durante mucho tiempo y que no son ciertos. El libro ¿Qué comes? Ciencia y conciencia para resistir (Planeta Libros) del doctor Martínez-González y la escritora Marisol Guisasola pone sobre la mesa muchos de ellos. El doctor Martínez-González, gran experto en la dieta mediterránea y uno de los profesionales más prestigiosos del momento, nos quita la venda de los ojos respecto a numerosos tópicos que ya es hora de derribar.

No es necesario tomar tes vasos de leche al día. Foto: Getty Creative
No es necesario tomar tes vasos de leche al día. Foto: Getty Creative
  • No hay dieta sana sin lácteos: hay que consumir tres vasos de leche al día.Esto es claramente exagerado. Un mito al que hay que decirle adiós. No son necesarios tres vasos de leche diarios. Tal recomendación tuvo y tiene más motivación comercial que sanitaria. Otras fuentes de calcio no lácteas son, por ejemplo, los higos secos, el brócoli, las almendras, el salmón, las sardinas, los boquerones, las espinacas o las alubias”, explica el doctor.

  • Deberíamos prohibir el café, como se prohíben otras drogas, porque sube la tensión y es un tóxico adictivo. Otro mito es afirmar que el café solo contiene cafeína. “La cafeína es adictiva, eso es cierto. Pero el café es una mezcla compleja de sustancias, como el ácido clorogénico y muchos otros fenoles, que ejercen un beneficio claro para la salud”, cuenta Martínez-González. “En muchas dietas el café es la principal fuente de polifenoles, sustancias vegetales de efecto antioxidante y antiinflamatorio muy interesantes en medicina preventiva. También se ha comprobado protección contra la enfermedad cardiovascular y el cáncer (hoy día es admitido científicamente que forma parte del patrón alimentario protector frente al cáncer de hígado)”, añade.

  • La pizza es un alimento típicamente mediterráneo porque es italiana. La pizza nos encanta: es un hecho pero oculta “mucha sal, tanta que hace casi imposible cumplir las recomendaciones de consumo saludable de sodio”, aclara el doctor.

No, la pizza no es un icono de la dieta mediterránea. Foto: Getty Creative
No, la pizza no es un icono de la dieta mediterránea. Foto: Getty Creative
  • Debemos prohibir el consumo de huevo a todo el que tenga alto el colesterol, y la mayoría de la población lo tiene elevado. Es verdad que la yema de huevo tiene mucho colesterol y que tener alto el colesterol es un factor de riesgo para los ataques cardiacos. Pero un equipo internacional en el que el Dr. Martínez-González participaba analizó treinta estudios que incluían 983.493 individuos para ver si quienes consumían más huevos desarrollaban o no más enfermedad coronaria durante el seguimiento; lo mismo con diversos estudios que incluían 284.240 participantes para ver el riesgo de ictus; 108.563 para insuficiencia cardiaca, y 601.226 para la mortalidad por enfermedad cardiovascular. Conclusión: no había relación alguna entre el consumo de huevo y el riesgo cardiovascular.

  • Los frutos secos y el aceite de oliva engordan porque tienen muchas calorías.Los frutos secos son muy útiles en la dieta ya que se conservan bien, se dosifican fácilmente, son saciantes y están disponibles para el consumidor. Son muchos los trabajos científicos rigurosos que han encontrado efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular y la prevención de la obesidad. Además, se ha comprobado que quienes los comen de forma regular tienen menos riesgo de morir por ataques cardiacos”, dice el autor del libro. El doctor Martínez-González va más allá y explica que “los riesgos de infarto de miocardio o enfermedad cardiovascular podrían disminuir entre el 20 y el 40 % por comer un puñado varias veces por semana”. Se trata de eliminar un alimento menos saludable y sustituirlo por las mismas calorías en forma de frutos secos. “Esto es muy importante, porque si añades cada día a tu dieta un puñado de frutos secos pelados —unas 200 calorías por 30 gramos— podrías teóricamente engordar 5 kilos en un año”, aclara Martínez-González.

  • No hay nada malo en el azúcar, nuestro cerebro lo necesita y funcionará mal si no se le da suficiente cantidad. “Para la industria es una garantía de venta, porque los azúcares añadidos enganchan al consumidor y se pueden introducir en todo tipo de alimentos”, reflexiona el doctor, que señala que se encuentra en productos desde el ketchup a vinagres, pasando por los bollos de las hamburguesas y hasta la mostaza. “Los peligros para la salud que conlleva el azúcar, y en especial los azúcares añadidos, son de tal calibre que justifican un control similar al que se aplica al alcohol”, sentencia.

El pan integral es más rico en nutrientes y fibra. Foto: Getty Creative
El pan integral es más rico en nutrientes y fibra. Foto: Getty Creative
  • El pan, las patatas, la pasta y el arroz contienen carbohidratos complejos y son, por tanto, el buque insignia de la dieta mediterránea. No es verdad. “Se recomienda siempre tomar la pasta al dente ya que tiene un índice glucémico bajo, y optar siempre por pasta y arroz integral ricos en fibra y nutrientes”, dice el doctor.

  • Realmente no hay ningún problema grave con la sal. El sabor salado hábilmente introducido en los alimentos procesados contribuye a que éstos se consuman en mayores cantidades de las que inicialmente uno pretendía. Como indica el autor, la sal en abundancia enmascara la baja calidad de la comida. Un buen sustituto pueden ser la especias o las hierbas aromáticas.

  • La cerveza es una bebida saludable, la ideal para hidratarse. Es la revés: tiene propiedades diuréticas, lo que significa que hace que aumente la pérdida de agua por la orina. El doctor Martínez-González sostiene que la industria de la cerveza es muy rentable y que ha destinado una parte sustancial de sus ganancias a técnicas diseñadas para promocionar la idea de que cerveza es salud.

  • Es normal engordar con la edad. “La realidad es que es posible evitar engordar, y además nada previene tanto las enfermedades que más flagelan a nuestra población como mantener a lo largo de toda la vida esa delgadez de los 25 años”, explica el doctor, así que adiós a esa frase de “no quieras estar a los 50 como estabas a los 25”. Aunque costar, la verdad, cuesta.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente