Tom Cruise se rasca su propio bolsillo para aumentar al máximo la seguridad en el rodaje de 'Misión Imposible'

Cine 54
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Tom Cruise no está dispuesto a que el coronavirus arruine el rodaje de Misión Imposible 7 y ha optado por tomar medidas drásticas.

Después de pillar a empleados del equipo incumpliendo la distancia de seguridad en el rodaje y ser protagonista de un audio viral donde podemos oírlo recitar frases como “¡Si os vuelvo a ver haciéndolo estáis jodidamente acabados!” o “¡Estamos creando miles de empleos, hijos de ****!”, el intérprete de Ethan Hunt ha rebuscado en su bolsillo para pagar nuevas medidas que controlen la propagación del virus en el set.

Foto: Eric Charbonneau, Gtres
Foto: Eric Charbonneau, Gtres

Según publica el diario The Sun, Tom Cruise ha comprado dos robots de última generación para patrullar el rodaje de Misión Imposible 7, pero no unos robots cualquiera, sino unas máquinas “realmente sofisticadas y bastante intimidantes” que lucen “como Terminator”. Las máquinas tendrían la función de vigilar que todas las medidas son cumplidas a rajatabla por los trabajadores del rodaje y, desde luego, si realmente lucen como un Arnold Schwarzenegger serio, hiper musculado y con mirada laser, dudamos que alguien vaya a querer no hacer caso a las indicaciones de seguridad frente al virus.

Pero unos robots de estas características no iban a ser nada baratos, y es que según explica el tabloide, Cruise ha pagado enorme sumas de dinero por los dispositivos, una cantidad que ha desembolsado íntegramente de sus propios fondos desde su rol como productor de Misión Imposible 7. “Tom se toma tan sen serio asegurarse de que no se pare el rodaje que derrochó el dinero con estos robots, ya que no puede estar en todas las partes para asegurarse de que la gente se esté comportando bien”, explican las fuentes.

“Le pagan mucho por estas películas, pero también sabe que tiene suerte de estar trabajando y todo el personal confía en que esta producción siga adelante”, continúa la misma fuente.

Evidentemente, no dudamos de la plena confianza del actor hacia su nueva película, puesto que poner grandes cantidades de su bolsillo en un panorama en el que los grandes blockbusteres llevan meses esperando recuperar sus inversiones a causa del cierre de cines o retrasos en el calendario de estrenos, es un acto arriesgado.

Y es que Tom quiere terminar la película a toda costa. Además de la adquisición de los robots “patrulleros”, también habría invertido millones en adaptar una antigua base militar en Longcross, en Surrey (Inglaterra), para trasladar allí el rodaje y hacerlo más exclusivo y seguro (The Sun).

Por el momento, esta séptima entrega de la franquicia tiene previsto reanudar su rodaje en Reino Unido este mes de enero. Después de la acalorada discusión de Cruise con los trabajadores que hicieron caso omiso de las medidas, el actor y el equipo de la película se tomaron un descanso durante las navidades. Los planes pasan por volver al set en medio de la tercera ola de la pandemia que en Reino Unido se ha saldado con un nuevo confinamiento estricto, lo que también explicaría la necesidad del intérprete y productor de extremar aún más las medidas. Tras la grabación en tierras inglesas, el rodaje se trasladará a Dubái, ciudad en la que ya vimos a Cruise escalando el Burj Khalifa en Misión Imposible 4.

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