Toño Sanchís: Los grandes momentos de su carrera junto a Belén Esteban

Desde que la conociéramos como novia de Jesulín de Ubrique, Belén Esteban ha ido consolidándose como uno de los personajes más queridos de la televisión. Sin duda, uno de los que ha tenido mucho que ver en que se mantenga a lo largo de los años ha sido Toño Sanchís, el que fue su presentante hasta 2015. Pero cuando Belén descubrió que su manager le había estafado, su relación se rompía para siempre.

Toño Sanchís y Belén Esteban fueron amigos y socios durante 8 años. (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

Fue en el año 1995 cuando Belén Esteban saltaba a la palestra al convertirse en la novia de Jesulín de Ubrique, uno de los toreros de moda en esos momentos. Belén era una joven tímida y apocada que estaba a la sombra del personaje famoso que era Jesús. Hasta la localización de su amor daba ya idea de que sería todo un culebrón: Ambiciones. Su relación duró cinco años y poco después de dar a luz a su hija Andrea, Belén abandonaba la finca del torero, con un carrito lleno de maletas y bolsas, y en ese instante, comenzaba ‘la leyenda’.

Hasta 2007, el representante de la Esteban fue Amador Mohedano, hermano de Rocío Jurado. Fue en la gala de los Carnavales de Tenerife, en la que Belén actuó imitando a Madonna cuando conoció a Toño y toda la polémica tras su actuación dinamitó la relación con Amador. Toño Sanchís, un joven excantante valenciano de grupos como Los Inhumanos y La banda del Capitán Canalla, se convertía entonces en manager de ‘la gallina de los huevos de oro’. Pero Toño se convertía no solo en su representante sino también en su confidente, su mejor amigo y su ‘hermano’, como ella misma lo llamaba. Fue tanto el amor y la confianza entre ellos, que Belén incluso le nombró tutor legal de su hija, que entonces era menor, y le incluyó en su testamento por si en algún momento a ella le sucedía algo.

Belen Esteban es uno de los personajes más famosos de la televisión. (Photo by Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)

Una película y un libro

Toño comenzaba a hacer de Belén una verdadera estrella. Uno de los grandes momentazos de esta pareja profesional fue cuando la de San Blas protagonizó su propia película. Sí, se tituló ‘La princesa del pueblo’ y contó con un estreno en plena Gran Vía como si se tratase de un film de Hollywood. Se emitía en Telecinco en el año 2010 y lograba un 20 por ciento de audiencia, aunque era superado por la serie Águila Roja con un 29 por ciento. Pero claro, el documental dio para muchas horas de televisión, muchos debates y muchas entrevistas a la Esteban que hizo que Toño también se llenara un poquito más los bolsillos.

Otro hito en la historia profesional de Toño junto a Belén fue el lanzamiento de su libro, Ambiciones y Reflexiones, en el año 2013. El mismísimo Boris Izaguirre se encargaba de escribir el prólogo de la biografía de la colaboradora. El libro vendió millones de ejemplares llegando a superar a un premio Nobel como Mario Vargas Llosa, pero tres años después, Belén reconocía que fue un gran error porque cuando Toño le convenció para hacerlo no se encontraba en su mejor momento de salud.

Belén Esteban en la presentación de su documental, La princesa del pueblo. (Photo by Juan Naharro Gimenez/Getty Images)

Los ‘belenazos’

Además, la boda de Belén con Fran Álvarez también se convirtió en un gran show televisado y con una exclusiva en papel. Belén lloraba por los platós porque las firmas de moda nupcial no querían hacerle su vestido de novia, pero finalmente era El Corte Inglés el encargado de su traje. Se casaban en junio de 2008 y no llegaron a celebrar su quinto aniversario. En enero de 2013 oficializaban su divorcio y Belén declaraba: "Una cosa es que te pongan los cuernos, pero ya que te vendan duele mucho", y añadía: "El balance que hago de mi matrimonio solo tiene una palabra: mentira”.

Llamativas fueron las apariciones de Belén tras el divorcio, tras reconciliarse en un primer momento con Fran, y tras sus periodos de rehabilitación. Los llamados ‘belenazos’ dieron millones de espectadores al Deluxe, ya que Belén se sentaba para hablar de su recuperación, que en aquellos momentos, y como ella luego confesaría, no era tal. Parece que el propio Toño la había supuestamente ‘obligado’ a sentarse y dar esas entrevistas sin estar totalmente recuperada. De hecho, en 2012, tres meses después de confesar sus adicciones en el Deluxe, tenía que abandonar durante unos meses el programa.

Belén Esteban, radiante en los Premios Iris 2019. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)

Fue el repre de moda

Gracias al éxito de Belén Esteban, Toño pudo presumir durante un tiempo de ser uno de los representantes más buscados de la tele. Personajes como Boris Izaguirre, Álvaro Muñoz Escassi, Joaquín Torres, Kiko Matamoros o el mismo Jorge Javier Vázquez contaron con él para eventos puntuales o para que les cerrasen determinados contratos con programas y discotecas.

Uno de los últimos momentos de Toño junto a Belén fue durante su participación en GH VIP. En marzo de 2015 se proclabama ganadora del reality de Telecinco y ella misma anunciaba que donaría el premio a varias organizaciones benéficas. Pues parece que Toño no se tomó nada bien esta decisión ya que se quedaba así sin su porcentaje por el premio final.

El final de la historia

Pero sin duda, uno de los momentazos que han marcado la vida de Toño sucedía en septiembre de 2015. Belén decidía romper con él personal y profesionalmente por haberse apropiado durante años de más del 30 por ciento de los ingresos de la colaboradora, el porcentaje acordado entre ambos por gestionar su carrera profesional y la administración de sus temas financieros. “No me han partido el cuerpo, me han partido el corazón”, dijo Belén. Entre otras cosas, Toño fue acusado de llevarse el dinero de 10 de las 15 galas que hizo Belén en ¡Mira Quién Baila! en 2010 y de haberse quedado con los sueldos que La Fábrica de la Tele, productora de Sálvame, le habría mantenido a la ex de Jesulín durante los siete meses de su rehabilitación, mientras que a ella Toño le había dicho que no le estaban pagando. Además, Belén se derrumbaba al conocer que Toño, su ‘hermano’ había puesto precio a su entierro durante su ingreso en rehabilitación.

En 2018 Belén daba la puntilla a su examigo y exrepresentante al ganar el juicio por el que Toño debía pagarle 600.000 euros. Al no poder hacer frente al pago, su casa se puso a subasta y Belén se hizo con ella. Esta misma semana, Toño abandonaba el domicilio familiar y Belén podía al fin acceder a la vivienda para ‘cobrarse’ todo el daño que el valenciano le había hecho. Pero parece que la historia de desamor de esta pareja televisiva no termina aquí. La colaboradora de televisión ha vuelto a aportar documentación que acreditaría que el ex representante aun le debe un millón de euros, según ha informado Lecturas. Además de reclamar esa suma de dinero, también ha iniciado un proceso penal contra Toño y su esposa, Lorena Romero, por administración desleal y falsedad documental.

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