Por qué 'This is Us' es el último gran fenómeno de la televisión generalista en Estados Unidos

Por Daniel Martínez Mantilla
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From Diez Minutos

Solo en 2018 se produjeron en Estados Unidos 495 series de televisión. Corren buenos tiempos para los aficionados a la serie de televisión y, aunque el debate sobre si la ficción episódica está pasando su mejor momento no tiene una respuesta clara, en lo que no hay duda es que nunca ha habido tanta oferta como hoy en día. Distinguir el grano de la paja resulta especialmente difícil, especialmente cuando hay estrenos que pasan prácticamente desapercibidos si no tienen una gran campaña mediática detrás. Fue el caso de This is Us, una serie que pasó prácticamente desapercibida en su aterrizaje en España a pesar de arrasar en Estados Unidos y que ahora se puede recuperar gracias a Amazon Prime Video, donde están disponibles en exclusiva las tres primeras temporadas. La cuarta acaba de empezar a emitirse en Estados Unidos y estará disponible próximamente en la plataforma de vídeo de Amazon.

Hay muchas razones para sumergirse en los dramas emocionales de la familia Pearson, pero nos vamos a centrar en cuatro de los que podemos hablar sin incurrir - prácticamente - en el terreno de los spoilers. Lo único que hay que saber de This is Us antes de leer este artículo y darle al play es que es un melodrama sobre una familia marcada por la muerte del padre (desvelada al principio de la serie) y centrado en la vida de tres hermanos treintañeros (uno de ellos afroamericano y adoptado el mismo día que nacieron sus hermanos) en diferentes momentos de su vida.

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Los buenos sentimientos están en el centro de la historia

La clave del éxito de esta ficción creada por la NBC está en la conexión emocional que surge entre el espectador y cada uno de los miembros de la familia Pearson (incluso si algunos de ellos no te caen bien). Su buenismo la sitúa en las antípodas de la otra gran historia familiar del momento: Succession. Si la ficción de HBO es un ejercicio de mala leche en el que resulta imposible encontrar rastro alguno de empatía y emoción, estos ingredientes son precisamente la razón de ser de This is Us. En un 2019 marcado por la desesperanza y la triste realidad política en todo el mundo, los dramas de los Pearson representan un oasis en el desierto. Ya hemos dejado atrás la sobredosis de antihéroes televisivos que provocaron Los Soprano y sus herederas, pero la ficción sigue teniendo a la oscuridad como el prisma por el que mirar al mundo. Ese camino no le interesa a Dan Fogelman, un guionista que se forjó en el cine con Enredados, Crazy, Stupid, Love, Bolt y las dos primeras entregas de la saga Cars.

Que los sentimientos estén en el centro de This is Us no quiere decir que en la serie solo pasen cosas bonitas. Ni mucho menos. Todos los miembros de la familia Pearson están marcados de una forma u otra por el drama. El patriarca, Jack, tiene una relación tormentosa con su padre, es alcohólico y su experiencia en la guerra de Vietnam, de la que no habla jamás, cambia para siempre su relación con su hermano pequeño. La matriarca, Rebecca, es una madre coraje que debe cuidar sola a tres hijos adolescentes, que perdió a su marido demasiado pronto y que nunca cumplió sus sueños de ser cantante profesionalmente. Los tres hijos no se quedan atrás: Randall sufre frecuentes crisis de ansiedad, no puede superar que fue abandonado por sus padres biológicos en una estación de bomberos y se crió en un entorno donde solo había referentes blancos, sintiéndose como un extraño en ambas comunidades; Kate tiene graves problemas con su peso, se lleva mal con su madre y se siente responsable directamente de la muerte de su padre, con quien tenía una conexión especial; Kevin, por su parte, no escapa a la tristeza a pesar de ser un actor de éxito en Hollywood: tiene problemas de adicciones, siempre se ha sentido ignorado por sus padres (más centrados en las más visibles necesidades de sus hermanos) y su impulsividad le lleva a tomar decisiones que complican su vida constantemente. El resto de personajes que se acercan al melodramático universo de los Pearson no se libran del drama en sus vidas personales. En Vulture incluso hicieron un imprescindible ranking en el que ordenaban todos los personajes de la serie según el grado de tristeza que alcanzan sus tramas.

This is Us nunca se avergüenza de sí misma ni tiene más pretensiones que emocionar a la audiencia. Hace llorar a los espectadores (y a sus personajes) pero nunca cruza la línea ni es (excesivamente) cruel con unos y otros. Con sesenta episodios a sus espaldas, los dramas de los Pearson siguen siendo una especie de refugio en el que huir y desahogarse de lo que está pasando fuera de esa pantalla. Por eso millones de espectadores vuelven a ella semana tras semana.

Photo credit: NBC Universal

Su puzle narrativo hace que no hayamos visto nada igual antes

No hay duda de que ya hemos visto antes todo lo que le pasa a sus protagonistas, pero desde un punto de vista narrativo y estructural This is Us es toda una revolución que juega en una liga muy diferente a otros dramas familiares como Cinco hermanos, Parenthood o Cinco en familia. En la historia de los Pearson el 'cómo' es igual o más importante que el 'qué', algo que ya queda claro en el primer episodio de la serie, cuando descubrimos que en realidad las tramas que estamos viendo se desarrollan en dos tiempos diferentes: 1980 y la actualidad. Una vez pasado el impacto inicial, el desafío de los guionistas va más allá y en cada episodio asistimos a tres líneas temporales diferentes. De hecho, cada uno de los personajes del Big Three está interpretado por tres versiones diferentes: niño, adolescente y adulto (todos ellos con un asombroso parecido físico entre ellos, además) mientras que las pelucas y el maquillaje (en el caso de Mandy Moore) y el vello facial (en las diferentes encarnaciones del patriarca que hace Milo Ventimiglia) son las herramientas de los directores para encuadrar - sin la ayuda de indicación alguna - cada historia de la familia.

Esta flexibilidad temporal y narrativa permite que, por ejemplo, Jack Pearson siga apareciendo en la serie incluso después de haber visto su muerte en la segunda temporada. Los saltos temporales son constantes, hasta el punto de que hay webs que llevan una guía de lo que ha pasado en la vida de los personajes en orden cronológico, independientemente de cuándo lo haya visto el espectador. Este consumo de la ficción, más parecido al modelo narrativo de relatos más centrados en la mitología como Perdidos, ha convertido a This is Us en un producto más sofisticado, adictivo y comentable que el resto de series de su mismo estilo. A partir de la segunda temporada (cuando por fin se resuelve el primer gran misterio de la serie), los guionistas se volvieron más juguetones y empezaron a dejar pistas de lo que deparará el futuro para los Pearson. La línea temporal es ambiciosa e imprevisible, pero resulta fácil de seguir en todo momento gracias a un guion que se mueve de forma ejemplar en el tiempo y el espacio (a menudo dentro de cada episodio, creando emocionantes paralelos entre los diferentes momentos vitales de cada personaje).

El éxito de la serie desde su primer episodio ha dado a Fogelman y su equipo una libertad creativa absoluta. En mayo de 2019 This is Us volvió a los titulares cuando NBC hizo oficial que renovaba la producción por las temporadas 4, 5 y 6, un movimiento inusual - la última en protagonizar una jugada similar fue The Big Bang Theory en 2014 - que demuestra el estatus que tiene el drama familiar en los pasillos de Hollywood. El 'showrunner' confirmó recientemente que habíamos dejado atrás el ecuador de la historia de los Pearson (dejando entrever que la ficción acabaría en su sexta entrega), confesando además que ya habían rodado las escenas finales de los actores más jóvenes del reparto antes de que éstos se volvieran demasiado mayores (algo que pasó recientemente en la segunda parte de It, donde se vieron obligados a rejuvenecer digitalmente a Finn Wolfhard después de que este diera el estirón antes que sus compañeros de reparto). Si algo ha demostrado la primera parte de la serie es que su máximo responsable sabe muy bien cómo y a dónde quiere llegar.

Es el último bastión de la televisión en abierto en Estados Unidos

El ranking de los 100 programas más vistos de la temporada televisiva 2018-2019 determinó que This is Us es la serie generalista más vista en Estados Unidos. La única ficción que estaba delante de ella es Juego de tronos, pero la adaptación de la obra de George R.R. Martin concluyó el pasado mayo. Un promedio superior a los 10 millones de espectadores han seguido semana a semana las desventuras emocionales de los Pearson, convirtiéndose junto a The Voice en el mayor éxito de la NBC en toda la década. En 2018, la cadena aprovechó su retransmisión de la Super Bowl - la retransmisión televisiva más vista en América año tras año - para programar un esperadísimo episodio de su serie estrella. En el convenientemente titulado Super Bowl Sunday la audiencia podía encontrar la respuesta al mayor de todos los misterios de la serie: cómo había sucedido la trágica muerte de Jack Pearson. 27 millones de espectadores siguieron en directo el capítulo, obteniendo el mejor resultado para una serie en esa cotizada franja desde 2008, cuando Fox usó su turno de emisión para emitir un capítulo de su mayor éxito de entonces: House.

Photo credit: NBC

This is Us es también la última esperanza de la televisión en abierto en materia de premios y prestigio. En los últimos tres años, la producción ha sido la única apuesta generalista en la categoría de Mejor Serie de Drama de los Emmy, un oligopolio donde las plataformas de streaming y las cadenas de paga reinan a sus anchas. A pesar de que guionistas están obligados a entregar a la cadena 18 episodios por año (el doble, de media, que sus competidoras), los resultados creativos no se han resentido y la serie ha recibido 27 nominaciones en tres años, consiguiendo tres premios para sus actores. Precisamente el reparto es la punta de lanza del melodrama: hasta 11 intérpretes distintos han optado al Emmy en una o más ocasiones. Además, el Sindicato de Actores ha reconocido a la serie como el mejor reparto dramático de la televisión en 2017 y 2018, mientras que Sterling K. Brown, que llegó a la serie recién salido de su extraordinario descubrimiento en American Crime Story: The People v. O.J. Simpson, es uno de los pocos actores de esta década que ha conseguido el póker de reconocimientos clave de la industria televisiva: el Emmy, el Globo de Oro, el Critic’s Choice y la estatuilla del Sindicato de Actores.

No se parece a nada que estás viendo actualmente

La democratización ha llegado a la ficción episódica (hablar de televisión ya es un término anticuado ante la revolución del streaming) y la sobredosis de series hace que todas empiecen a parecerse, pero This is Us puede presumir de ser una serie única gracias a su apuesta por lo emocional (contrario a los tiempos cínicos en los que vivimos), su estructura temporal (nunca una serie familiar se había contado así) y su narrativa a medio camino de la televisión más clásica y las nuevas sendas abiertas por la televisión de pago a principios de siglo. Su éxito le permite además construir su camino a la meta sin prisa pero sin pausas, disfrutando a través de los 18 episodios (de nuevo, un modelo a medio camino de los 22 que tiene la televisión generalista y los 10-13 que tiene la televisión de pago) que forman cada entrega.

Ha llegado la hora de dejarse conquistar por This is Us y viajar por el tiempo y las emociones humanas de la mano de los Pearson. Aseguraos de tener pañuelos en casa: los necesitareis.